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Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
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La camioneta de las “Naciones Unidas”

 

Proyecto Ad Gentes en Camboya

Cmi

10/11/2009: Camboya

No es una poderosa 4x4 con vidrios ahumados, llantas radiales y cabina blindada… No tiene estampados los característicos “logos” en sus puertas, ni las placas azules con letras blancas… Tampoco tiene una poderosa antena de telecomunicaciones y mucho menos lleva en su interior “Cascos Azules”…

Pero es la verdadera expresión de lo que pudieran ser las “Naciones Unidas” pues sus apretujados pasajeros son dos surcoreanos, un ghanés, tres franceses, dos colombianos, un ecuatoriano, un zimbabuense, dos italianos, cuatro camboyanos (dos de ellos de origen vietnamita) y un indio… Los diversos tonos de piel, de formas de los rostros y de tipo de cabello de las personas de ambos géneros presentes en el grupo hacen juego con el concierto de lenguas que es posible escuchar: las propias y las extranjeras articuladas con acentos particulares pero todos esforzándose al máximo por hacerse entender y sobre todo, ¡por entender al otro!

El objetivo es simple: visitar los edificios que poco a poco van levantándose para albergar una escuela, una biblioteca y un centro de formación laboral. En esa estructura se construirá el conocimiento capaz de brindar sueños de esperanza y de un mejor mañana para los niños y jóvenes de los alrededores.

Los Hnos. Francis Attha (líder del proyecto Ad Gentes en Camboya), Leonard Brito y Diego Zawadzky estamos en Prey Veng invitados por Mons. Antonysamy Susairaj, prefecto apostólico de Kompong Cham, para participar en la reunión mensual de los animadores pastorales de las comunidades cristianas de la Prefectura. Dicha animación está a cargo de las Hermanas Amantes de la Cruz de Tailandia, las Hermanas de la Providencia de Portieux, la Sociedad de Misiones Extranjeras de Paris, los Misioneros Javerianos de Yarumal, la Sociedad Misionera de Corea del Sur y la Sociedad Italiana de Misiones.

Nuestra intención es darnos a conocer y expresar nuestro propósito de realizar algunas visitas a las distintas comunidades como un medio para avanzar en el aprendizaje de la lengua Khmer, y para explorar las posibilidades de una presencia Marista en este sector nororiental de Camboya que comprende desde las orillas del río Mekong hasta la frontera con Laos y Vietnam.

Al participar de la reunión en esta ocasión tuvimos la oportunidad de asistir a la ceremonia de consagración del nuevo templo parroquial de Prey Veng (una sencilla estructura en madera en la que se reusaron algunos pilares de otra construcción que databa del siglo XIX). También escuchamos la propuesta del padre Charlie Dietmeier, asociado al grupo Laical de Maryknoll, del proyecto de trabajo con sordos que pretenden extender a esta parte del país. Según sus datos, alrededor de 49 mil personas sordas en Camboya (90% del total) no tienen las más mínima atención ni han podido desarrollar ningún tipo de lenguaje que les permita comunicarse lo cual hace de ellos una población altamente vulnerable: pobres entre los pobres. Y como parte de las actividades de la agenda estaba la visita ya mencionada a la escuela en construcción.

Esta ha sido una nueva ocasión para experimentar la presencia del Reino “aquí y ahora”: Las Naciones todas Unidas en el amor de Dios, en respuesta a su envío misionero y en el deseo de ser presencia fraterna y solidaria de la Iglesia entre los empobrecidos.

“Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí.” (Juan 17, 20-23)

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