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¿Por qué quiero ser un misionero?

 

7º grupo Ad gentes: H. Ignatius In

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18/10/2010: Filipinas

¿Por qué me inscribí en este programa de Misión ad gentes? Me complace compartir mis razones con ustedes.En primer lugar, quisiera mencionar la fuerza para amar a otros, que había perdido durante mi encuentro con las dificultades de la mediana edad. Justo, antes de que mi crisis de la mediana edad se resolviera, ¿quién podía esperar que alguna vez me iba a encontrar con la persona de quien me enamoraría? Entonces, un día, de repente me di cuenta y exclamé. ¡Oh, Dios mío, la fuerza para amar a alguien ha vuelto a mí! Con esto en la mente, inicié un proceso de discernimiento para el programa de la Misión ad gentes. En segundo lugar, me gustaría escribir sobre la belleza de la vida. Durante la mediana edad, empecé a poner mucha atención en la belleza de la vida, después de que me vi cautivado con la poesía. El siguiente poema es uno de mis autores favoritos, Eun Go, un poeta coreano mundialmente conocido. Creo que Dios es un poeta y que su creación es también un hermoso poema en sí mismo. Estas líneas me inspiran a descubrir la belleza de vivir con los niños pobres y jóvenes de Asia, y ayudarlos en medio de la pobreza, el abandono y la adversidad.

En tercer lugar, veo que ser un misionero es como ser un verdadero amigo de los que están solos. Cuando estaba en la escuela secundaria, me sentía solo y tenía pocos amigos. No hablábamos mucho. Un día, una idea inspiradora entró en mi mente: si es posible, ¡qué bueno sería, en el futuro, ser amigo de los jóvenes que, como yo, no tienen amigos! Como se describe en el siguiente poema, también me gustaría llamar a alguien por su nombre y ser su flor.

Por personalidad, soy alguien con un oído que escucha, en lugar de una boca que habla. Eventualmente iré a Vietnam. Por lo tanto, cuando llegue allí, me gustaría llevar esto conmigo y ser el oído de Dios que escucha a aquellos niños y jóvenes a quienes voy a servir. _______________H. Ignacio INDavao, 14 de septiembre de 2010

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