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Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
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Ad gentes y los agentes de pastoral

Cmi

17/11/2010: Brasil

Aprovechando la presencia del Coordinador del Proyecto misión ad gentes, en nuestra ciudad, Curitiba, tuvimos un encuentro el día 25 de octubre para hablar del Proyecto.Alguien preguntó si el Proyecto misión ad gentes está en crisis, y el coordinador respondió francamente que no. Es verdad que es un momento de evaluación y podemos decir que con este grupo 7 de Davao, que acaba de ser enviado en misión, una fase de suma importancia desde el lanzamiento del proyecto, deja tal vez de ser la primera prioridad: entonces vivíamos la fase de expansión. Ahora entramos en la fase de consolidación de lo que ha sido plantado hasta ahora. Y empleando un poema oración que abrió el día, el coordinador dijo que no hay razones para ser pesimistas respecto al proyecto. El realismo del momento actual debe guiar nuestros pasos. El poema oración es una canción de Nana Mouskouri con el título de “Gaviota herida”. Porque más allá de todas las heridas o desencantos del pasado es la “realista esperanza” la que debe mantener vivos nuestros sueños en el Proyecto misión ad gentes.Del largo poema oración, todo él orientado hacia el futuro, cuatro estrofas han sido subrayadas. De manera poética y simbólica, puede ser un canto de esperanza que hunde sus raíces en lo que ya fue realizado en ad gentes, pero que quiere todavía expresarse en el futuro en ramas frondosas, como un árbol que se abre a la vida. Son las estrofas: Gaviota heridaNo entierres en la arenaTodos tus sueños.Yo sé que una mañanaVendrá la vidaA llamar a tu puertaNo la despidas.Despierta la esperanzaQue está dormidaY llama en mi ventanaAmiga mía.Y dejaré una penaOculta entre las rocasPara seguir tu rumboAl nacer el día. ¬Puede ser que el Proyecto misión ad gentes no haya alcanzado todavía la cantidad de personas que soñábamos. Pero tenemos que alabar al Señor por los 51 hermanos que allí trabajan. Ellos son el punto de partida para muchos sueños; son la certeza de la vida marista implantada en muchos países asiáticos; son la llamada serena pero decisiva que dice que la esperanza está viva; son la llamada a una audacia todavía más grande para seguir el camino que otros abrieron y por el que nosotros caminamos actualmente. Estamos llamados a entregar a los que vendrán un proyecto todavía más firme, más acabado, más consolidado. Todo indica esto, sin olvidar que puede ser ampliado todavía más.Continuamos el día, mirando a los generosos integrantes del VII grupo, que ya ha partido para la misión. Todos los grupos hicieron y hacen historia; éste, tal vez, de manera especial, porque incluye a los primeros laicos (4 mujeres y un hombre) entre los cuales, una pareja. Se distribuye un folleto con sus testimonios. ¿Qué lecciones nos dan? O mejor, ¿qué enseñanza clara y fuerte nos dejan para que sostenga nuestra esperanza? • Nos hablan de la experiencia de Dios para orientar sus caminos en la misión ad gentes;• Nos hablan de la disponibilidad absoluta al plan de Jesús sobre ellos/ellas;• Nos hablan de la misión ad gentes como una gracia y de su pasión serena y profunda por Marcelino;• Nos hablan, con acción de gracias, de la capacidad que Dios les conceda de amar gratuitamente a los otros;• Nos hablan de la importancia de las relaciones humanas en la misión, sin olvidar el soplo divino que debe animarlas;• Nos hablan de ir de prisa, con María, a los lugares de misión para implantar y consolidar allí la vida marista;• Nos hablan de su amor por la espiritualidad marista y del sentimiento de tener a Jesús a su lado;• Nos hablan de la inquietud que sienten para servir a los más necesitados;• Nos hablan de que quieren ser misioneros, no exactamente por los pobres, sino por el Señor Jesús a quien encuentran en los pobres;• Nos hablan de que el Espíritu de Dios guía sus vidas para responder a la misión que les es confiada;• Nos hablan del valor de la familia en su vocación misionera: desde la cuna “mamaron” en la familia la leche de la gratuidad y de la generosidad.¿Habrá razones para “enterrar nuestros sueños en la arena” ante este florilegio misionero tan rico y tan significativo? NO. Compañeros de la “gaviota herida” podremos decir con acción de gracias: Extenderé mis brazosSobre las olasY llenaré mis ojosDe tu alegría.Que yo también de nuevoVuelvo a la vidaEstamos en la plenitud de la esperanza.Hacia el final de la sesión, Rosana, de la provincia de Brasil Centro Sul, que participó en toda la formación en Filipinas, con el grupo VII, compartió con el grupo su experiencia de inmersión en una aldea indígena. Se trata de una experiencia límite, ciertamente, que muestra elementos de alegría y sufrimiento al mismo tiempo y que todo misionero puede experimentar, en su vida de oblación, en su día a día de sacrificios sin límites. Y para sorpresa de muchos y para admiración de todos va diciendo:• El misionero puede eventualmente pasar hambre; sus compañeros de sueño pueden ser las arañas y otros bichos;• El misionero debe decir adiós a muchas de sus comodidades antiguas: podrá no tener agua siempre para el baño que desea; o su transporte después de un día entero de viaje, puede ser apenas sus dos pies cansados;• El misionero aceptará la dificultad que puede sentir al ser incapaz de comunicar en las lenguas locales; humildemente debe aceptar la ayuda de los otros; desde la autosuficiencia debe caminar hacia la interdependencia;• El misionero debe despojarse de su cultura para abrazar una cultura ajena que no siempre comprende plenamente; debe habituarse a vivir en una situación de humildad;• El misionero, en todo caso en Asia, debe aceptar ser misionero en una situación de pobreza, esto es, saber que el cristianismo es minoritario en este continente de tradiciones religiosas muy antiguas;• El misionero debe llegar a Asia en situación de colaborador y no de “señor”; la fuerza de su misión debe residir en la presencia evangelizadora aunque los resultados sean escasos o aun invisibles.• El misionero ante tales experiencias está invitado a combatir la tentación del aburguesamiento y de la comodidad, que siempre acechan; sólo en el evangelio y en la oración podrá encontrar la fuerza para esta pobreza material que debe conducirle a la gratuidad absoluta en su trabajo con los otros. Una pobreza material que puede conducir a una riqueza espiritual. Se trató de una jornada muy útil. El hermano Joaquim, vice-provincial, terminó haciendo una llamada a los presentes y a sus futuros hijos, instándoles a dejarse conquistar por este tipo de experiencias. Son ellas las que robustecen nuestra vida pastoral y misionera. Son más formadoras que muchos sermones. Así como son formadoras, jornadas como ésta que hemos vivido teniendo como telón de fondo la vida misionera ya vivida y aquella que queremos vivir. Y dejó una invitación formal para que todos se vuelvan propagadores del Proyecto misión ad gentes en los lugares donde realicen su propia misión.________________Rosana Alves – Delegada de PastoralH. Teófilo – Director de Comunicación Misionera InternacionalCuritiba, 28 de octubre de 2010

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