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Emili Turú - La Valla: casa de la luz

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“Todas las diócesis del mundo entran en nuestras miras”

 

Ad gentes - Entrevista en Porto Alegre

Cmi

23/11/2010: Brasil

El día 22 de octubre la Comisión de Vida Consagrada y Laicado de la Provincia de Río Grande do Sul, aprovechando la presencia del Coordinador del Proyecto misión ad gentes, organizó un encuentro para profundizar en el significado del mismo. Se quiso elaborar un instrumento de trabajo para que más personas de diversos grupos y sectores de Provincia pudiesen conocer y quizás integrarse en el Proyecto misión ad gentes, ya que la misma Provincia es fruto del esfuerzo misionero de tres hermanos que la fundaron hace 110 años.El espíritu misionero siempre estuvo presente en el sur de Brasil; basta recordar los años 50 a 70, en que la presencia misionera de la provincia fue importante en “cantidad y cualidad” en tierras de Angola y Mozambique, que entonces pertenecían a la Provincia marista de Portugal. Hasta hoy la presencia de los hermanos de esa Provincia es muy visible en Angola, sin dejar de colaborar también en el Proyecto misión ad gentesEn un intento de dar nuevo vigor a esta característica misionera, la comisión de Vida Consagrada y Laicado realizó un pequeño video-clip con una entrevista, para dar a conocer el proyecto. Fue realizado en versión inglesa y portuguesa. La entrevista al H. Teófilo fue hecha por Sergio Luís Schons en la versión portuguesa y por Jéssica Feijó en la versión inglesa. El H. Roque Puhl estuvo a cargo de la filmación del video.Y se fue haciendo la luz… Ya en la apertura de la entrevista nos encontramos con la expresión ad gentes: se trata de una primera evangelización para aquellos que nunca oyeron hablar de Cristo. En el lenguaje clásico y bíblico es el anuncio del evangelio “a los gentiles”, “a los paganos”. San Pablo fue, sin duda, el gran apóstol ad gentes de la Iglesia naciente. Se nota en el entrevistado una especial alegría al mencionar a San Pablo, particularmente ahora que acabamos de celebrar el año paulino. Este Apóstol fue verdaderamente “un gigante”, lo que no quiere decir que no haya tenido dificultades. Sus escritos muestran el retrato de este hombre audaz que sufre todo por causa del Evangelio. No fue un hombre que se desanimaba. Y en una conclusión casi espontanea – al final del primer grupo de preguntas – el H. Teófilo agrega: “me gustaría que todos mis hermanos y los laicos y laicas en misión ad gentes miren hacia este misionero único para que él sea una luz para todos”. Esto no se realiza a fuerza de voluntad. Esto se realiza centrando la vida radicalmente en Cristo. No es por acaso que la expresión “en Cristo” aparece decenas de veces en los escritos paulinos.Luego hizo un rápido recorrido por la historia de la misión ad gentes, cuya iniciativa es todavía reciente. Todos recordamos su lanzamiento y el entusiasmo con que fue recibido en 2005 en Sri Lanka. El nombre ad gentes es actual, pero es justo recordar que la misión ad gentes existió siempre en la Congregación. Lo que se relanza hoy es la defensa y el desarrollo de un patrimonio que nos fue dejado por millares de hermanos que dieron su vida por el Reino en todos los continentes. La Congregación en general, las nuevas generaciones de hermanos, ahora enriquecidas con la presencia de laicos y laicas, tienen la gran responsabilidad de recuperar el entusiasmo misionero del Instituto. El Instituto marista sin esta dimensión desvirtuaría su rostro. No respondería a su rica historia de 200 años de existencia y menos todavía al deseo explícito del Fundador: “Todas las diócesis del mundo entran en nuestras miras”. La misión ad gentes no es una moda actual o una veleidad de alguna Administración general: es un imperativo histórico en la vida de la Congregación.La misión ad gentes va dirigida, sobre todo, a Asia, aunque no exclusivamente. Una triple razón justifica esa opción.• Una razón eclesial: el Papa Juan Pablo II volvió varias veces sobre este tema: que Asia sea el continente evangelizado en el tercer milenio, así como África y América Latina lo fueron en el segundo y Europa en el primero.• Una razón congregacional: el número de hermanos (y laicos) que trabajan en Asia es ampliamente inferior a los que trabajan en África, en América Latina o en Europa. Una división más equitativa de los hermanos podría llevar varios hacia Asia.• Una razón social: en Asia se encuentran las mayores concentraciones de juventud y de pobreza. Debe ser entonces un campo de elección para el apostolado marista tan atento a esas dos vertientes: la juventud y la pobreza.La opción por Asia como continente prioritario no elimina otros focos de atención en donde la presencia marista es más débil y frágil. Un buen discernimiento nos llevará a responder a esas necesidades siempre dentro del espíritu de la misión ad gentes.Este proyecto puede aportar al Instituto una mayor vitalidad. La primera razón de la misión ad gentes es siempre el anuncio de la Palabra, la construcción y consolidación del Reino de Dios en las tierras de misión. Esto no impide que ya desde el comienzo haya una preocupación vocacional local, porque sólo las vocaciones locales conseguirán llevar a buen término la “inculturación” del Evangelio de la que tanto se habla hoy en día. El término es nuevo, pero la realidad es bien antigua, ciertamente. A los jesuitas y franciscanos europeos que partieron hacia el Japón en la aventura misionera ad gentes de los siglos XV y XVI les llamaban: “los japonizados”. Habían encarnado muy profundamente los elementos culturales del pueblo japonés. Lo mismo se produjo en otros puntos de Asia. Así hasta hoy, el misionero ad gentes tiene que prestar una atención enorme, diría casi total, a la cultura. Pero teniendo en cuenta dos cosas:• No entrar en compromisos cuando la cultura ofende claramente el evangelio.• Preocuparse por el desarrollo de las vocaciones locales: son siempre ellas las que podrán inculturar mejor el Evangelio, por razones evidentes.La experiencia de la producción de ese pequeño clip nos ofreció mucho más que la posibilidad de realizar este pequeño artículo. Son elementos que nos permiten soñar con otros pequeños artículos tales como la formación de los misioneros, el encanto de la vocación misionera, sin olvidar las dificultades, los aspectos relativos a los contratos, la novedad de los laicos en la misión…Dos folletos acompañaron por escrito esta entrevista:• “Proyecto misión ad gentes – Testimonios” (las declaraciones del VII grupo que acaba de partir en misión).• “Proyecto misión ad gentes – Cuatro textos” (una carta al Vice Provincial de Brasil Centro-Sul sobre la misión ad gentes). Ojalá que todos estos elementos produzcan los frutos deseados en la Provincia y en el Brasil._________________Porto Alegre, 23 de octubre de 2010Sérgio Schons (Delegado de Pastoral)Jéssica Feijó (Secretaria de la Comisión)

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