Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
Superior general



 

FMSI

Conectarse

Hermanos maristas

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Foto de hoy

Malawi: Postulantes

Hermanos maristas - Archivo de fotos

Archivo de fotos

 

Últimas novedades

Archivo de novedades

 

Calendario marista

25 abril

Santos: Marcos evangelista, Herminio y Esteban
1932: partida de los primeros hermanos a Guatemala
Día africano del paludismo

Calendario marista - abril

¿Has vivido? ¿Has amado?

 

Taller experiencial de interioridad

27/01/2017: México

Del 12 al 14 de enero, se realizó en la casa de la Chona, Provincia de México Occidental, un taller experiencial de Interioridad en el que participaron 29 personas de diferentes instituciones de la Provincia. Lo dirigieron Cecilia Estrada, Armando Flores con el apoyo de Gabriela Gutiérrez.

El taller fue abierto a cualquier persona que quisiera tener esta experiencia de contacto con su vida interior.

A continuación, Juan Carlos, uno de los participantes, nos comparte su vivencia.

________________

Ante el reto de elegir un nombre para la vivencia que nos propondrían y que, eventualmente, nos permitiría atisbar, -acaso intuir apenas-, la riqueza personal que a cada uno nos habita, los coordinadores de nuestro retiro optaron por el sencillo expediente de describirla antes que buscarle un título convencional: sería, sencillamente, una experiencia de interioridad.

Cada momento de nuestra estadía en La Chona, sintiendo en carne y  huesos el frío propio de la  mitad de enero, pero animados con cada actividad y en cada pausa, arropados ya por la generosidad de los demás, ya por su disposición para el encuentro, íbamos penetrando, sin prisa pero sin pausa, el insondable  misterio  que nuestro corazón alberga. Validábamos, en primera persona, la sabiduría indígena que ya desde el saludo se desvela: Yo soy otro tú, tú eres otro yo.  Desaprender lo aprendido era la premisa que nos invitaba a enfocar la realidad con una mirada nueva y diferente. El itinerario propuesto era el largo camino que va desde afuera hacia nuestro mundo interior y que nunca terminará de completarse. El precio convenido del peaje era el silencio.

Reconciliarnos con nuestra corporeidad y tomar conciencia de esta realidad evidente que tantas veces dejamos de reconocer, caer en cuenta de que somos cuerpo, fue el primer paso de este viaje fascinante. Sentirlo, escucharlo, reconocerlo como un traje hecho a la medida de nuestra alma y nuestra mente, abrió la puerta para ir aún más lejos. Vendría después la conciencia de lo mucho que importan -y nos aportan- las sensaciones, los sentimientos y las emociones. Traer al presente innumerables hechos de nuestra historia personal que creíamos archivados y olvidados confirmó lo que ya intuíamos: que quien olvida su historia la repite pero quien la integra cabal y valientemente a lo que es, retoma su camino aligerado.

En este punto del camino se hicieron patentes la autonomía, la responsabilidad y la libertad personales como frutos de nuestra interioridad. Somos hijos de nuestras decisiones. Elijamos, entonces, la verdad que nos libera. ¿Descubrimientos? ¡Muchos! En el proceso de nuestra humanización, Dios se hace presente. Dice bien san Irineo: “La gloria de Dios es el hombre vivo”,  pleno, feliz…humano. La Gracia no destruye la naturaleza sino que la perfecciona. Y en este continuo ir y venir de afuera adentro, descubrimos que el verdadero encuentro entre personas se da sólo cuando una y otra se han encontrado a sí mismas previamente. La interioridad y la espiritualidad se traslapan y en ese espacio único surge la conciencia de que somos profundamente amados. En Él existimos, nos movemos y somos. El Amor es la única posibilidad de redención para el Mundo. Dice Boff: Todo lo que trasciende sucede en el amor.

Hemos atestiguado que es posible tocar el corazón del otro, porque hemos dejado a los otros  tocar el nuestro. De Tijuana a Mérida, la provincia entera ha iniciado esta travesía. Gracias Gaby, Ceci y Armando, convencidos promotores de estos mundos olvidados. Gracias, Padre: tu amor responde todas las preguntas. Que amemos como amas y digamos con Pedro Casaldáliga: "Al final del camino me dirán: -¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres”.

________
 Juan Carlos Balderas

681 visitas