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Voluntariado internacional Marista en Colombia

 

Voluntarios uruguayos cuentan su experiencia

Cmi

13/10/2017: Colombia

Andrea Runga Ruggiero y Rodrigo Rivas Masullo, de Montevideo (Uruguay), son dos laicos maristas que actualmente están trabajando como voluntarios por cuatro meses en una comunidad en Colombia.

La pareja, que se encuentra en la comunidad ‘Hermano Alfonso Segovia’ hasta el 22 de diciembre, participó en la inauguración del XXII Capítulo General.

También acompañaron a hermanos capitulares en una actividad para ayudarles a conocer varios trabajos maristas con niños y jóvenes vulnerables en Medellín.

A continuación, hay una narración del 1 de octubre de Andrea y Rodrigo contando sus experiencias vividas hasta ahora en Colombia.

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“Hace pocos días hizo un mes que estamos aquí, en Colombia, en un barrio llamado Santo Domingo en Medellín. Vinimos a compartir este tiempo con la comunidad Hermano Alfonso Segovia, compuesta por dos jóvenes hermanos, Carlos Saúl y Juan Pablo, y por Cristian, un entusiasta aspirante de apenas 19 años.

Como la casa en donde viven los hermanos es pequeña, se acordó que fuéramos recibidos por Natalia, una educadora marista enérgica, risueña y de gran corazón, que vive a un par de subidas de lo de los hermanos. Sí, acá todo se mide en subidas. Y  bajadas. Estamos en la mitad de una gran montaña, de modo que para desplazarse siempre hay que subir y bajar cuestas y escalas (como llaman aquí a las escaleras). Si bien la casa de Naty es aún más pequeña que la de los hermanos, hay suficiente espacio para los tres por lo que estamos más que a gusto.

Los encuentros comunitarios diarios con los hermanos comienzan compartiendo la oración de la mañana y el desayuno. Por la tarde, compartimos la oración y la cena. También participamos juntos de las actividades pastorales de los sábados en la tarde y hemos tenido algunos momentos fuera de lo cotidiano sobre todo en los fines de semana.

Respecto a nuestras tareas habituales brindamos nuestro tiempo a La fundación Huellas (fundación que los hermanos acompañan con su presencia en varias actividades y programas) en sus dos espacios: el Centro Comunitario La Torre (a pasos de donde vivimos) y una Biblioteca Popular en el barrio Manantiales, a una media hora de intensa subida desde el centro. Luego de haber conocido los distintos proyectos y programas de la fundación nos hemos ido sumando al trabajo con niños, niñas y mamás. Hemos acompañado algunas salidas de los niños y estuvimos en la organización y ejecución de una pijamada y de una cena de celebración por los 10 años de la fundación. De igual forma aún continuamos en búsqueda de espacios en los que podamos seguir aportando desde nuestra formación y nuestro ser Marista.

Como maristas hemos tenido la bendición de participar de algunas instancias impensadas, como la inauguración del XXII Capítulo General, una misa con el Papa Francisco y otra con el obispo de Medellín. Participamos también de la celebración por los 200 años y acompañamos una actividad de inserción de los hermanos capitulares en donde conocieron diversas obras de Medellín que trabajan con niños, niñas y jóvenes en condiciones de vulnerabilidad. Una experiencia increíble de intercambio y gran aprendizaje.

En Colombia hemos encontrado una calidez humana que nos ha hecho sentir como en casa, empezando por los hermanos, por Naty y por mucha gente apasionada que a diario entrega su vida por los niños del barrio haciendo la fuerte apuesta de vivir entre ellos.

Somos conscientes que recién hemos vivido el principio de nuestra experiencia y que aún nos queda mucho por andar y descubrir.  Dios nos llamó a estas tierras y el corazón de Marcelino nos trajo a esta comunidad en particular. Confiados en María, será tarea nuestra descubrir qué es lo que debemos aprender del estar juntos aquí y ahora”.

Andrea y Rodrigo

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