Inicio > Animación > Cmi > Sudáfrica

Llamadas del XXII Capítulo General

 


 



 


Conectarse

Hermanos maristas

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Foto de hoy

Bangladesh: Nuevo grupo de voluntarios de SED (España) - Moulvibazar

Hermanos maristas - Archivo de fotos

Archivo de fotos

 

Últimas novedades


FMSI


Archivo de novedades

 

Calendario marista

16 julio

Santos: Estela Fausto, N.S. del Carmen
1755: nacimiento de Juan Bautista III Champagniat, padre de Marcelino

Calendario marista - julio

Comunidades internacionales para un nuevo comienzo

 

Comunidad Lavalla200> Atlantis

Cmi

02/07/2018: Sudáfrica

La comunidad internacional Lavalla200> Atlantis está formada por 4 miembros: el hermano Pietro Bettin (Italia), el hermano Nnodu Onwutalu (Nigeria), el hermano Tony Clark (Australia) y María Bobillo Añel (España). Atlantis es una ciudad situada a 40 kilómetros de Ciudad del Cablo (Sudáfrica) que se creó en los años 70 durante la época del Apartheid. Es una población mayoritariamente mestiza (coloured) y con una población joven significativa. Y ahí es donde se ha establecido una nueva presencia marista en el continente africano.

A veces dicen que lo bueno se hace esperar. Nosotros esperamos 8 meses hasta que estuvimos toda la comunidad al completo. Pietro, el más adelantado llegó a Sudáfrica en el mes de septiembre, María en el mes de octubre, Tony en marzo y Nnodu, el esperado, llegó finalmente en abril.

Los primeros 6 meses hasta la llegada de Tony, los hermanos del colegio de Ciudad del Cabo nos acogieron en su comunidad. Fueron meses de aprender a esperar, empezar a movernos (buscar casa, comprar coche, empezar a tomar contacto con Atlantis…), meses de vida comunitaria y descubrir, a través de las historias de los hermanos, la riqueza del continente africano. Estamos realmente agradecidos por la acogida y experiencias compartidas esos meses. Para nosotros es una suerte, poder contar con otra comunidad marista aquí tan cerca. Poder vernos de vez en cuando, compartir momentos y actividades y ser apoyo unos para los otros.

Abril fue realmente un mes intenso en actividad, emociones, visitas y cambios. Casi con la llegada de Nnodu, nos trasladamos a la que es ahora nuestra casa y pocos días después llegaron las visitas. Primero llegaron Ángel Medina y Jeff Crowe, nuestros hermanos acompañantes de Roma, que estuvieron una semana viendo de primera mano cómo estábamos, ayudándonos a recordar el porqué de una presencia marista aquí, concretamente en Atlantis y disfrutando también de las maravillas que ofrece Ciudad del Cabo.

También en abril, coincidió la visita de la familia de María (que se fueron encantados al saberla tan bien rodeada) y la visita del Hermano Norbert (Provincial de Southern Africa), al que solo podemos estar realmente agradecidos por su apoyo y cuidado.

Con mayo llegó algo de “rutina” a nuestras vidas, que en cierta manera hemos mantenido también a lo largo del mes de junio. Tony, Nnodu y María empezamos clases de Afrikaans en una escuela de idiomas. Vamos cada día 3 horas y con la ayuda de 2 profesores, poco a poco vamos cogiendo cierta soltura en el idioma. Los progresos son lentos claro, pero sí consideramos importante ser capaces de comunicarnos con la gente de Atlantis, en el que es su idioma materno. Cuando lo intentamos, se sorprenden y sobre todo, lo agradecen. Por suerte, la gran mayoría habla también inglés y eso ha supuesto una ventaja para nosotros, al poder comunicarnos con ellos desde el principio.

Ya en los meses de enero/febrero, empezamos a ponernos en contacto con diferentes organizaciones y grupos juveniles de Atlantis,  que  trabajan a favor de los niños y jóvenes. La primera sorpresa fue encontrarnos un buen número de organizaciones que ya están desarrollando esa labor y además la acogida por su parte no pudo ser mejor.

Y ahora llevamos un par de meses colaborando como voluntarios con varias de ellas. Eso nos ayuda a estar en contacto con jóvenes, empezar a conocer de primera mano su realidad, sus sueños y preocupaciones y darnos a conocer en la comunidad de Atlantis. Ir conociendo las necesidades reales y empezar a plantearnos un futuro proyecto marista allí.

También estamos en contacto con la parroquia de Atlantis y han sido ellos los que nos han propuesto organizar una semana de actividades durante las vacaciones escolares del mes de julio. Estas últimas semanas, hemos estado de planificación y preparativos. Emocionados por poder organizar algo nosotros, intrigados por ver cómo saldrá, agradecidos por las respuestas recibidas y con muchas ganas.

También nos gustaría mencionar el apoyo recibido por parte de Saint Joseph’s Marist College. Profesores, el equipo directivo del colegio, los hermanos de la comunidad… siempre nos reciben con una sonrisa y ofreciéndonos su colaboración. Hemos estado presentes en las celebraciones del centenario del colegio, en el Día de San Marcelino y hay profesores que hasta han colaborado con nuestra comunidad donando cosas para nuestra casa. Para este programa de vacaciones, hemos invitado a los alumnos de los últimos cursos a colaborar con nosotros como animadores. Creemos que será beneficioso para todos: para ellos, al acercarse a una realidad que no es la suya, y para nosotros, por poder contar con voluntarios para acompañar a los niños en las diferentes actividades. Y a la vez, abrimos una puerta para futuras colaboraciones, que seguro vendrán.

Y la vida comunitaria, poco a poco va cogiendo forma. Nos vamos conociendo y adaptando unos a otros. Vamos buscando momentos comunes y momentos personales. Tiempos de hacer y tiempos de ser. Cuidadosos de respetar las diferencias y aprender a entender al otro.

Y ahora en el mes de julio, después del programa de vacaciones para chicos de Atlantis, esperamos dedicarnos tiempo a reflexionar hacia dónde poder encaminar nuestro proyecto y ser capaces de intuir cuál es nuestra llamada y misión aquí.

411 visitas
Cmi