Inicio > Animación > Cmi > Filipinas

 


 


 



 


Emili Turú - La Valla: casa de la luz

Emili Turú
Superior general



 

FMSI

Conectarse

Hermanos maristas

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Foto de hoy

Malawi: Postulantes

Hermanos maristas - Archivo de fotos

Archivo de fotos

 

Últimas novedades

Archivo de novedades

 

Calendario marista

25 abril

Santos: Marcos evangelista, Herminio y Esteban
1932: partida de los primeros hermanos a Guatemala
Día africano del paludismo

Calendario marista - abril

Misión Marista Ad Gentes III

 

La Iglesia de Asia nos invita al diálogo

Cmi

23/10/2007: Filipinas

Aquí estamos, en Davao City, al sur de esta hermosa isla de Mindanao, Filipinas. Una realidad multicultural con una gran variedad de grupos religiosos y situaciones socioeconómicas. Una muestra de Asia, el continente al que se orienta nuestro proyecto de Misión Ad Gentes.

Así como la inculturación es la gran preocupación en África, y la liberación integral es el problema de América, en Asia la Iglesia nos invita a centrar nuestra atención en el DIÁLOGO como método privilegiado de evangelización y estilo de vida. Los documentos de la Iglesia que nos han llevado a la convicción de que MISIÓN y DIÁLOGO van entrelazados son los siguientes: la Redemptoris Missio y Diálogo y proclamación. En este último documento leemos: “La proclamación y el diálogo se contemplan, cada uno en su lugar, como elementos fundamentales y auténticas formas de la única misión evangelizadora de la Iglesia”. (D.P. 2)

La misión de la Iglesia consiste en comunicar su visión de tal manera que la humanidad quede transformada desde dentro. El diálogo es un método de conocimiento y enriquecimiento recíproco, un auténtico proceso bidireccional en el que ambas partes están llamadas a escuchar y hablar libremente, en obediencia a la verdad y el respeto mutuo. Para posibilitar este enriquecimiento, el diálogo necesita el testimonio de las convicciones personales y la exploración honesta de las convicciones del otro. Las otras culturas enriquecen a la nuestra. Nuestra fe experimenta un reto positivo ante las otras creencias y religiones. Nosotros podemos aprender de los demás, y los demás pueden aprender de nosotros. Y juntos podemos colaborar en favor de un mundo mejor y la llegada del Reino de Dios, un Reino de justicia, de amor y de paz.

Como miembros del proyecto de Misión Ad Gentes, nos vamos haciendo cada vez más conscientes de esto y más dispuestos a participar en esta nueva iniciativa misionera del Instituto. Nuestro grupo, al ser internacional e intercultural, nos brinda esa oportunidad desde ahora. El contexto asiático en el que nos encontramos, aquí en Filipinas, es un campo de ensayo de la diversidad multicultural y multireligiosa del continente de Asia. Nosotros seguimos el programa de orientación tratando de adquirir nuevas ideas y nuevas destrezas para hacer que el diálogo sea no sólo un medio para mejorar el intercambio y la comunicación, sino también un excelente método de evangelización y un estilo de vida.

Las palabras del H. Seán Sammon’s en su última circular son un desafío real para todos: “El mero hecho de que estemos viviendo y sirviendo a la iglesia en otro país y en una cultura distinta no indica necesariamente que nos hayamos comprometido en un proyecto misionero. Hoy se nos pide también que hagamos un serio esfuerzo por encarnar nuestra fe en la cultura local y nos impliquemos en un diálogo sincero con los que no comparten nuestro credo”. (Dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar– La vida apostólica marista hoy, p. 102)

En virtud de nuestro carisma y nuestra misión, los hermanos maristas tenemos que implicarnos en ese serio esfuerzo y en el diálogo con los niños y los jóvenes, especialmente los más desfavorecidos. Nuestra espiritualidad marista nos propone las actitudes que se requieren para ello. Rezemos para que esas características marianas de la humildad, sencillez y modestia, nos ayuden a permanecer, como María, atentos a la Palabra de Dios en nuestra misión asiática y a ser diligentes para llevarla a la práctica, cueste lo que cueste.

6806 visitas
Cmi