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Boletín marista - Número 150

 

EL HERMANO BASILIO RUEDA
17/06/2004

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José Flores García Chepo inicia sus trabajos de vicepostulador
EL HERMANO BASILIO RUEDA, UN MODELO DE VIDA CRISTIANA EN LA POSTMODERNIDAD

H. Lluís Serra

José Flores García “Chepo”, 67 años, nació en Tepatitlán, Jalisco, México. Cursó estudios de Profesorado y de Maestría en Historia de México y en Psicología Educativa en la Escuela Normal Superior y en la Universidad Iberoamericana de México DF. Ha sido profesor, desde la primaria hasta la Universidad, se ha dedicado a la pastoral juvenil, ha elaborado libros de texto (incluso de chistes) y ha sido director en los colegios maristas de Uruapan, Michoacán, Querétaro y Orizaba. Pertenece a la Provincia de México Central. Actualmente, es vicepostulador encargado de la causa de canonización del hermano Basilio Rueda, sobre el que ha publicado dos libros: “Quemar la vida”, biografía, y “El estilo de una vida, selección de testimonios.

Me acaba de decir que es “vicepostulador”. Explíqueme en qué consiste su trabajo.
Todo proceso de santidad tiene dos fases: una diocesana y otra romana. Mi trabajo consiste en llevar los trabajos referentes a la causa de canonización del hermano Basilio en la fase diocesana por delegación del postulador general, el hermano Giovanni Bigotto. Mi tarea se centra en la archidiócesis de Guadalajara, México, donde murió el hermano Basilio.

¿Quién era el hermano Basilio Rueda?
Era un hermano marista mexicano que trabajó primero como profesor en los colegios maristas de la capital, después dirigió la casa de formación en Querétaro. Posteriormente participó en el Movimiento del Mundo Mejor, creado por el jesuita padre Lombardi, en México DF, Roma y Quito. Fue director luego del centro de espiritualidad en El Escorial, España, y de ahí fue elegido Superior general.

¿De qué años estamos hablando?
Nació en Acatlán de Juárez, Jalisco, México, en 1924. Llegó a ser Superior general a la edad de 43 años, cargo que ejerció por dos períodos de nueve años cada uno. Murió en 1996, el 21 de enero en la ciudad de Guadalajara.

¿Qué razones han motivado que se inicie su causa de santidad?
Primero, su extraordinaria personalidad que abarcó los aspectos espirituales, pedagógicos, filosóficos y de vida religiosa postconciliar. Segundo, el reconocimiento de muchas personas sobre sus virtudes, su espiritualidad, su doctrina, su amor a la Iglesia y su adhesión a la voluntad de Dios.

Para adherirse a la voluntad de Dios hay que conocerla. ¿Cómo hizo el hermano Basilio para saber qué le pedía Dios?
Desde que ingresó en la vida marista, siempre tuvo un director espiritual al que consultaba no sólo para resolver situaciones de obediencia sino para crecer en amor a Dios y a sus hermanos. Seguía procesos de discernimiento para descubrir lo que Dios le pedía en momentos significativos, tanto de su vida como del gobierno del Instituto.

Usted ha tenido acceso a sus cuadernos personales. ¿Podría ponerme algún ejemplo concreto?
Afortunadamente hemos encontrado fragmentos de su diario espiritual haciendo referencia a momentos de su vida a partir de 1956 hasta 1986. En un momento le dieron a elegir entre ser director del escolasticado en México y director del centro de El Escorial en España. Después de orar y consultar a su director espiritual, se decidió por El Escorial para poder servir al Instituto y no sólo a su Provincia. También cuando circularon rumores de que podía ser elegido Superior general, se retiró en oración y luego habló con el padre Lombardi para confrontar su disponibilidad a lo que pudiera suceder.

Parece que se lo tomaba muy en serio…
Definitivamente. Cuando se trataba de cosas importantes no dudaba en ponerse en oración y consultar. Al dejar de ser Superior general, hizo los ejercicios de san Ignacio, que ya había realizado otras veces, para discernir la voluntad de Dios en la nueva etapa que se le presentaba.

¿Piensan publicar algún día sus apuntes personales?
Antes de ser publicados, deben pasar por la Comisión diocesana de causas de canonización.

Hace unos meses la prensa ha recogido que la Madre Teresa de Calcuta pasó sus noches oscuras. ¿Vivió el hermano Basilio alguna situación similar?
En su diario espiritual y en sus escritos personales encontramos expresiones como las siguientes: “me era difícil concentrarme”, “pasé mucho rato divagando antes de iniciar mi oración”… No advierto en sus escritos como si Dios desapareciera de su horizonte aunque sí vivió probablemente momentos de aridez.

Se suele destacar su clarividencia en la orientación y gobierno de los hermanos…
En este sentido, es notable el acompañamiento espiritual y humano con muchísimos hermanos del Instituto, tanto en entrevista personal como epistolarmente. En el archivo, se encuentran unas 50.000 cartas. Sus circulares son ricas en doctrina sobre vida religiosa de tal manera que algunas Congregaciones las tomaron como referencia. Siempre actuó colegiadamente con su Consejo general y con los Provinciales.

Tuvo muy buenas relaciones también fuera del Instituto. Era amigo personal del padre Arrupe, del padre Alberioni… e incluso fue consultor en el Sínodo de la Familia en 1980. ¿Cómo tuvo tanta repercusión eclesial?
Su relación con la Unión de Superiores generales permitió que descubrieran su capacidad y valor, por lo que fue estimado y consultado en asuntos de vida religiosa. Supo traducir a los tiempos que vivió las inspiraciones y orientaciones del Concilio Vaticano II.

¿Qué puntos de su doctrina sobre vida religiosa tienen hoy una actualidad especial?
Los que se refieren a la obediencia, a la oración y a la vida de comunidad en la que dio especial relieve al proyecto comunitario… Diversas editoriales (Áncora, Paulinas y Vida Religiosa) se interesaron por sus escritos y los publicaron dentro de sus colecciones, alcanzando un gran tiraje. Fue muy interesante su visión renovada sobre la devoción a la Virgen en su circular “Un nuevo espacio para María”.

Yo pasé en entrevista varias con él. Me llamaba la atención su integración entre psicología, fe y espiritualidad, así como su calidad espiritual. ¿Cree que esta opinión es compartida por más gente?
Para muchos hermanos fue un punto de apoyo en su crecimiento espiritual. Para otros, un consejero en momentos difíciles de su vida religiosa. Para otros, un acompañante en su recorrido por la vida. Sus consejos y orientaciones surgían de su experiencia personal de fe y madurez humana.

El hermano Basilio no tenía horarios…
Sí, siempre estuvo disponible para recibir a los demás. Buscó por lo menos una hora diaria para su oración personal y su meditación. Casi siempre, tenía que arrancarlas de altas horas de la noche o de la madrugada. De otra manera no se entiende su equilibrio y su disponibilidad a pesar del cansancio.

Muchos recordamos su humor y sus bromas…
Su sentido del humor se hizo notorio ya con sus compañeros en las casas de formación, con sus hermanos de comunidad y apostolado, lo mismo que en las conferencias y charlas informales. Encontré entre sus apuntes personales algunas hojas con la enunciación de chistes clasificados por temas para emplearlos en sus conferencias. Muchos recuerdan sus citas de Cantinflas, cómico mexicano internacionalmente conocido.

¿Qué relación ha tenido usted con el hermano Basilio?
Conocí al hermano Basilio cuando fue director de las cosas de formación siendo yo escolástico. Al ser hermano de mi Provincia, la relación ha sido cordial. Cuando fue Superior general me recibió varias veces en entrevista. Al regresar a la Provincia, la relación fue más frecuente. Pasamos juntos ratos muy agradables.

¿Cómo reaccionó la gente cuando murió?
No sólo cuando murió sino cuando estuvo enfermo. Muchísima gente, incluidos hermanos, estuvo pendiente de la evolución de su salud. A unas horas de su fallecimiento, las condolencias comenzaron a llegar de forma masiva.

¿Qué interés tiene para la Iglesia la santidad del hermano Basilio?
El hermano Basilio es un hombre de mucha actualidad en nuestro mundo ya que supo integrar fe, cultura y vida, tanto en armonía como en profundidad. Puede servir como modelo para vivir la vida cristiana en la postmodernidad.

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