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Boletín marista - Número 284

 

Entrevista al hermano Teo Grageda, animador de una fraternidad
22/02/2007

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Hace ahora veinte años que los hermanos de África inauguraron su propio centro de formación académica, el Marist International Center (MIC). Por sus aulas han pasado ya algunos centenares de hermanos en las que se han preparado para su trabajo apostólico. En el MIC estudian en estos momentos 69 hermanos de 11 nacionalidades distintas. Este numeroso grupo humano, en el que los miembros hacen opción de vivir en comunidad, se organiza en pequeñas fraternidades de 10 a 15 personas que viven en una misma casa. Hay siete casitas y cada una tiene el nombre de uno de los lugares de los orígenes del Instituto: Maisonnettes, La Valla, Hermitage, o de los santos maristas: Champagnat, Francisco, Chanel; y el de un santo africano: Carlos Lwanga. En estos momentos están funcionando cinco fraternidades. Al frente de cada fraternidad hay un hermano que atiende a las necesidades del grupo humano que se cobija bajo el mismo techo. Es el caso del hermano Teo Grageda, mexicano, que lleva ya muchos años en África, con quien mantenemos un diálogo para conocer la dinámica de una fraternidad de estudiantes maristas.


AMEstaún. Estás al frente de una de las cinco fraternidades de estudiantes del MIC. ¿Cuál es tu responsabilidad dentro del MIC?
En el grupo de formación del MIC somos trece hermanos con cierta veteranía en la Institución y a mí me corresponde hacer de animador de una de las fraternidades, la que vive en la casa Maisonnettes,. Al mismo tiempo colaboro en la animación de las diferentes actividades apostólicas y trabajos que realizan los escolásticos o de las comisiones que animan la vida de comunidad del MIC.

H. Teo. He visto que en el MIC hay siete casitas ocupadas por cinco fraternidades.
En realidad están ocupadas seis. Cinco las ocupan las fraternidades de los hermanos jóvenes y la sexta es la Champagnat en la que residen ocho hermanos del equipo de formación. Es el lugar donde se acoge a los hermanos que pasan por esta casa.

Todos los que viven en el MIC forman una gran comunidad canónica, pero en la práctica estáis agrupados en pequeñas fraternidades.
Esta estructura es la que nos ayuda a la creación de la fraternidad. En este lugar somos en estos momentos 82 hermanos, 69 hermanos jóvenes y 13 hermanos en el equipo de formación. Una sola comunidad de 82 hermanos no es la mejor solución para ayudar a la formación. Un grupo tan grande no es práctico para participar en reuniones comunitarias, compartir la oración diaria, etc., porque es muy fácil perderse en medio de la masa de forma que algunas personas quedarían como ignoradas en medio de tanta gente. Por eso se decidió crear espacios para grupos más pequeños para fomentar una mejor convivencia. De esa manera formamos lo que llamamos las fraternidades, y la finalidad de las fraternidades es crear un ambiente de familia donde cada uno sea tenido en cuenta y se sienta acogido.

Al frente de cada fraternidad hay un hermano formador con cargo o responsabilidad de director
Según las constituciones maristas todos los religiosos que estamos aquí formamos una comunidad y por tanto tenemos un solo superior, pero en la práctica los animadores de las distintas fraternidades funcionamos como superiores de las fraternidades para todo lo relacionado con permisos, en cuanto a lo que es el día a día, salir de la casa, regresar, el manejo económico, etc. del pequeño grupo; todo eso está atendido por los hermanos animadores, como superiores en realidad de los hermanitos, aunque no seamos superiores canónicos. A la vez tenemos reuniones todos los animadores de las fraternidades junto con el superior de la Comunidad para tratar de coordinar la vida de cada una de las fraternidades con la gran comunidad. El Superior también nos visita una vez cada semestre compartiendo durante una semana la vida de la fraternidad.

Cada fraternidad tiene una independencia en el sentido físico porque tiene su casita con su sala de reunión, su oratorio y, por supuesto, una habitación individual para cada hermano. ¿Cómo os desenvolvéis en esos espacios?
De hecho la organización de la fraternidad es muy parecida a la organización de la gran comunidad. Todas funcionan con un horario muy similar. Dentro de la fraternidad hay comisiones, de liturgia que organiza las oraciones y la distribución de los hermanos para la participación en las oraciones, la comisión de mantenimiento que vela por todo lo que ocurre en la casita, mantenimiento de las bicicletas que tenemos en cada fraternidad para los desplazamientos, para trasladarse a las bibliotecas, para hacer compras...; comisión que está pendiente de los visitantes y enfermos, para atenderlos lo mejor posible; una comisión de festejos que organiza diversas fiestas familiares y una salida que hacemos una vez al año.

Las comidas las hacéis todos juntos, en un gran comedor con una cocina común, pero he visto que las fraternidades también tienen su pequeño espacio dedicado a la cocina.
Hablo en concreto de mi fraternidad puesto que hay algunas diferencias entre cómo se organiza una fraternidad y otra. Las comidas de cada día, el desayuno, el almuerzo y la cena se hacen todos juntos. El sábado por la mañana el desayuno se organiza en la fraternidad. Tenemos nuestra cocinita y nuestro pequeño comedor. En la cocina los hermanos se van turnando. Cada semana le toca a un hermano. Es muy importante en la vida de la fraternidad el compartir informalmente nuestras vivencias al mismo tiempo que tomamos los alimentos. En el comedor grande uno se pierde entre 82, pero en una fraternidad se puede compartir a nivel más individualizado. Los domingos es día muy particular pues el almuerzo se hace todos juntos, por cuestiones prácticas, pero el desayuno y la cena se hacen en cada fraternidad. Es el momento en que los hermanos jóvenes, que son de diferentes países, cada uno quiere hacer la comida típica de su país.

¿De qué países hay hermanos en tu fraternidad?
En mi fraternidad somos quince en total, contándome a mí, y procedemos de once países diferentes. Yo vengo de México y los otros hermanitos de diez países distintos. Son hermanos de Congo, Zimbabwe, Madagascar, Angola, Camerún, Nigeria, Zambia, Liberia, Rwanda, y de Costa de Marfil.

El día que tú haces la comida seguro que le pones picante
Me toca estar atento porque no a todos les gusta lo picante tanto como a mí.

¿Cuál es el idioma que usáis habitualmente?
Es el inglés. Oraciones, comunicaciones, todo en inglés. Anteriormente se usaba en algunos momentos el francés, por ejemplo algunos días rezábamos en francés, pero en realidad era más una práctica de francés que oración. Por eso optamos porque se hiciera todo en inglés. En muchas ocasiones se incluyen cantos en francés o en las lenguas nativas (suahili), que es muy bonito. Tenemos un día a la semana en el que nos enseñamos unos a otros diferentes cantos y de esa manera podemos animar nuestra oración comunitaria.

¿Los hermanos realizan alguna actividad apostólica fuera del MIC, en el entorno, en los barrios de la ciudad?
Sí. Estas actividades entran dentro de lo que es la práctica formativa general de todo el centro planificada para la formación apostólica. Todos los hermanos jóvenes tienen que comprometerse a hacerse presentes en diversos lugares.

¿Cuáles son las características de algunas de esas actividades?
Te comento lo que hacemos desde la promoción vocacional, que es lo que me compete. Por esta razón estuve vinculado con el encuentro de jóvenes de África con el Consejo general, tenido el anterior fin de semana, y en el que colaboraron un grupo de hermanos jóvenes del MIC.
Lo que hacemos nosotros en la pastoral vocacional es visitar diferentes parroquias y vincularnos junto con otros equipos de actividad apostólica, animar grupos juveniles o la pastoral juvenil en las escuelas. De esta manera nos damos a conocer. Además organizamos retiros durante el año, de forma que los aspirantes o quienes estén interesados por conocer más de la vida marista puedan venir.

¿Cuál es el reto más frecuente con el que os encontráis en la pastoral vocacional?
El discernimiento. La promoción vocacional en este Centro es algo a lo que hay que estar atentos para discernirla a fondo porque en realidad hay que procurar que las personas descubran una vocación a la vida religiosa y no tanto una vocación a estar en el MIC.

¿Los hermanos estudiantes se hacen presentes en barrios pobres de la ciudad?
Sí. Nos hacemos presentes para realizar la primera evangelización, es decir para preparar al bautismo, a la primera comunión y a la confirmación en dos parroquias. La Parroquia de San Miguel está en uno de los suburbios donde viven alrededor de un millón de habitantes, una de las mayores concentraciones de personas en el mundo en unas condiciones de insalubridad tremendas. La otra parroquia con la que colaboramos es la de Cristo Rey, llevada por los misioneros de Guadalupe. En esta parroquia también trabajan las misioneras de la caridad de Madre Teresa. Estos son los dos lugares donde van los hermanos

¿Cuáles son las edades de los hermanos que forman parte de tu fraternidad?
Las edades oscilan entre los 22 del más joven y los 35 del de más edad.

He visto que cada casita tiene el nombre de uno de los primeros lugares maristas. ¿Cómo se vive desde África esta relación con los lugares maristas que quedan tan distantes geográficamente?
Este tema se viene tratando desde el postulantado y en el noviciado lo conocen un poco más.
Tratamos de que cada fraternidad ambiente su vida con algo relacionado con el nombre de cada fraternidad. Messonette vino a ser la fraternidad de los hermanasen los inicios. Le dio el nombre un hermano de Camerún que relacionó la casita con el hermano Francisco. Maisonnettes, ha sido la primera de todas estas construcciones. Es construcción diferente a las demás. Entras tú en ella y te da la sensación de casa de familia numerosa. Las otras están hechas de forma muy práctica. El Hermitage es más acogedora y cómoda y se destina a profesores que nos visitan o cuando se hacen presentes hermanos que vienen para unos pocos días.

¿Cómo es la vida dentro de cada fraternidad?
Tenemos un proyecto de vida de la fraternidad. Para ello nos proponemos un lema común para todas las fraternidades como motivante para todo el curso. Este lema lo escogemos los hermanos miembros del equipo de formación.

¿Cuál es el que tenéis para este año?
Este año tenemos como lema motivante “El amor de Cristo nos impulsa”. Hecha esta propuesta de objetivo cada fraternidad decide cómo lo vamos a hacer práctico en nuestra vida durante todo el año y para ello tenemos que concretar la estrategia concreta. Este año tenemos como iniciativa tener grupos de oración de a tres dentro de la fraternidad para algunos días. El último miércoles de cada mes tenemos una intención por las familias de cada uno, no desinteresarnos por lo que está ocurriendo en cada una de nuestras familias y de esta forma nos conocemos mejor y fomentamos la relación fraterna.
Tenemos también un momento de intercambio fraterno los miércoles por la noche. Todos los miembros de la fraternidad, a las diez de la noche, nos sentamos en la fraternidad para tomar el té, conversar, jugar a cartas o a juegos de mesa, porque como ves la vida aquí es fácilmente dominada por los estudioso y con facilidad puedes encerrarte en la oficina o en la habitación y puede que no nos veamos en todo el día. Una casa como la nuestra con tantas puertas, facilita que nos distanciemos y no nos veamos, por eso nos ponemos de acuerdo para crear espacios en donde podamos intercambiar un poco lo que va sucediendo entre nosotros.

¿Qué tipos de estudios hacen los hermanos de tu fraternidad?
Están dentro de los programas del MIC. Todos estudian para sacar un título de educación, son educadores. Y hay diferentes ramas: la rama de la matemática, para ser maestros de religión y de matemáticas. Hay quien estudia en la rama de la historia para ser maestros de religión y de historia, o la de geografía o inglés. De modo que todos salen con el título de maestros para intervenir en dos áreas. Para ser maestros de religión y de matemáticas, historia, geografía, inglés y religión. En todas las carreras tienen dos materias catequéticas.

¿Estos títulos tienen validez en todos los países de donde proceden los hermanos?
No exactamente en todos. En la mayoría sí. En casi todos. En algunos tiene que revalidar algunas materias. Antes nuestros títulos eran respaldados por la Universidad Urbaniana de Roma, mientras que ahora que vienen respaldados por una universidad keniana el reconocimiento es mayor y los títulos reconocidos en todos los países especialmente los que agrupa a los obispos del centro y sur de África

¿La aceptación es mayor por parte de la Iglesia que por parte de los estados?
Sí. La Iglesia reconoce los títulos. La Universidad que tenemos aquí en Nairobi, tiene 7.000 alumnos y va creciendo constantemente y es muy bien aceptada en todos los lugares, pero ciertamente más en el campo eclesial que en campo estatal.

Hasta ahora este centro de estudios ha sido el Marist International Center, de ahora en adelante es Marist International College. ¿Qué consecuencias se van a derivar?
Sí. Es fácil hacer la diferenciación. Lo que tenemos aquí es el Centro. El Centro involucra la comunidad y el College. Mientras que lo que es el College hace referencia únicamente a la cuestión académica. En el mundo marista seguir hablando del MIC como Centro Internacional es válido, mientras que el alcance de College hace referencia exclusivamente a su estructura académica. Ahora queda abierto a muchas personas de fuera.

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