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Boletín marista - Número 301

 

Misión Ad Gentes - La campaña “Ayude a un hermano en Asia”
27/06/2007

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Al final del mes de mayo fue lanzado un CD sobre la Mision Ad Gentes. El CD ha sido producido por el BIS con objeto de lanzar la campaña “Ayude a un hermano en Asia”. Es un CD interactivo, en 5 lenguas (las cuatro oficiales del Instituto y el italiano), pensado para ser distribuido a todas la comunidades del Instituto para despertar la conciencia sobre la Misión ad gentes y recabar fondos para financiar los gastos de los hermanos www.champagnat.org.
La idea del CD nació hace ya algunos meses. Desde aquel momento, el BIS ha trabajado conjuntamente con Franciscans International de Ginebra, hermanos y laicos juntos, para finalizar el trabajo antes de que se reuniera la VIII Conferencia general, reunida en Roma durante el mes de mayo. Al finalizar esta reunión se entregaron copias del mismo a los hermanos Provinciales.
En el Boletín de hoy enviamos dos textos. El primero es del h. Luis Sobrado, Vicario General, recordando las líneas principales del proyecto Misión marista Ad Gentes. El segundo texto fue escrito por el Superior General, h. Seán, para presentar la campaña Ayude a un hermano en Asia.



H. Luis García Sobrado, Vicario General


Siempre que me reúno con los hermanos y seglares maristas a través del mundo, me piden que les diga unas palabras sobre el proyecto de misión ad gentes. Cuando termino de hablar se suelen quedar callados. Les veo pensativos, impresionados tal vez. Enseguida surgen dos preguntas: ¿Por qué esto? ¿Por qué ahora?

Por qué esto
Este plan fue lanzado conjuntamente por el Consejo general y la Conferencia general que se celebró en Sri Lanka en 2005. La idea es enviar 150 hermanos y seglares maristas a ocho o diez países distintos de Asia: Camboya, Tailandia, Indonesia, India del Norte, Myanmar, Kazajstán, Laos, Nepal y otras dos naciones que no voy a mencionar.
Las razones para hacerlo son las siguientes:
En primer lugar, estos países juntos contienen cerca de los dos tercios de la población mundial. Ese porcentaje aumenta si nos circunscribimos a la población menor de 25 años.
Segundo, éstos son los países donde encontramos las necesidades más urgentes que se dan entre los niños y jóvenes. El informe 2005 de las Naciones Unidas sobre la juventud dice con palabras escuetas que de aquí vienen las llamadas más apremiantes para actuar en favor de una educación básica, lograr unas condiciones de salud razonables y procurar apoyo familiar para los niños y jóvenes.
Tercero, nuestra presencia en aquella región tiene el índice más bajo comparado con la presencia marista en África, Oceanía, las dos Américas y Europa.
Cuarto, es también aquí donde encontramos las llamadas más acuciantes de cara a la evangelización de los jóvenes. En los documentos de la Iglesia se repite una y otra vez que el tercer milenio es la hora que marca Dios para evangelizar Asia (cf. Redemptoris Missio y Ecclesia in Asia). Como cristianos es preciso que entremos en un diálogo religioso con ese continente a fin de redescubrir el maravilloso don de Cristo para el mundo de hoy.

Por qué ahora
En primer lugar, nosotros somos, desde nuestra misma fundación, un Instituto con una fuerte tradición misionera. Por otra parte, en los últimos veinte años, el promedio de edad de los hermanos que acuden a la misión ha pasado de los 40 años a los 63 aproximadamente. Esto se debe en parte a la multiplicación de responsabilidades que van a parar finalmente a los hermanos jóvenes en muchas de las obras que tenemos en los países con presencia marista. Sin embargo, el envío ad gentes sigue siendo un aspecto esencial de la vitalidad de nuestra vida y misión. No podemos retrasar por más tiempo el llamamiento a renovar, de manera decidida, nuestro compromiso en ese campo.
Después, hemos de tener en cuenta que el documento del 20º Capítulo General Optamos por la vida nos pedía que respondamos a esa llamada pero de una manera nueva, con un esfuerzo de colaboración en el que se agrupen distintas nacionalidades y culturas para formar nuevas comunidades misioneras con nuevos proyectos educativos. Considerando el número de los hermanos en el Instituto y la avanzada media de edad, cuanto más tardemos en dar nuestra respuesta, más difícil nos resultará satisfacer esa recomendación capitular.
Hay que añadir, por otro lado, que los misionólogos y las iglesias locales de Asia nos dicen que tenemos un período de oportunidad de unos diez años para enviar misioneros y establecer comunidades significativas en ese continente, antes de que las tendencias del consumismo y los valores materiales se adueñen de las culturas asiáticas y endurezcan los corazones, obstaculizando de ese modo la posibilidad de que descubran la presencia amorosa del Señor resucitado en medio de ellos.
Por último, cuanto más veo desarrollarse el proyecto, más me convenzo de que ése es el tipo de acción que San Marcelino emprendería en estos momentos.
Estamos en el umbral de una nueva era en la historia de la humanidad y del mundo. Sólo podremos afrontar ese desafío si tomamos decisiones marcadas por la fuerza del Espíritu de Dios y caracterizadas por la audacia y un atento discernimiento.

Vuestro hermano en Jesús, María y Marcelino,
Luis García Sobrado
Vicario general


H. Seán D. Sammon, FMS - Superior general


Queridos amigos:
El nuevo proyecto de Misión Ad Gentes de Asia, que parecía un sueño cuando lo presentamos hace año y medio en la Conferencia General de Sri Lanka, se hace más fuerte y más visible con el paso de los días. Los 17 Hermanos que formaban el primer grupo de voluntarios terminaron ya su curso de orientación y casi todos están ya estableciéndose en los países asiáticos a los que han sido enviados. Tenemos ahora otro segundo grupo preparándose en Davao (Filipinas). Dentro de cuatro meses sus componentes irán a diversos puntos de Asia. La idea es repetir este ciclo de envíos cada seis meses hasta el otoño de 2009. Para entonces habrá más de 100 Hermanos, de todas las Provincias y Distritos del Instituto, viviendo y trabajando en Asia, y considerando a ese continente “su casa”. Algo me dice interiormente que Marcelino se va a sentir muy feliz cuando lleguemos a esa meta.
Debido a la extraordinaria ayuda económica que hemos recibido de los hermanos de tres Provincias, junto con la aportación de algunas entidades solidarias católicas de Europa, podemos garantizar una buena formación misionera a los que se han ofrecido como voluntarios. Nuestro Secretariado de Solidaridad Internacional seguirá contactando con las agencias donantes para cuando llegue el momento de lanzar las obras apostólicas misioneras, cuyo comienzo está previsto para enero de 2008.
Mientras tanto, la responsabilidad de sostener a los hermanos misioneros en el período “intermedio”, es decir durante el tiempo que han de dedicar a aprender la lengua y a familiarizarse con la cultura local, recaerá casi de manera exclusiva sobre el Instituto. Por otra parte, así como esperamos que las agencias donantes nos ayuden en el establecimiento de los proyectos apostólicos, también debemos estar preparados a que nos pidan que co-financiemos una parte de las iniciativas.
Siempre que he hecho un llamamiento al Instituto en general pidiendo ayuda, la respuesta ha sido más que generosa. Recordemos aquellos días de la erupción volcánica de Goma. El gran poyo solidario que entonces se recibió fue incluso sobrepasado por la respuesta dada ante la tragedia del tsunami en Sri Lanka.
El llamamiento que hago ahora no se debe a ningún desastre natural, sino al empuje que queremos dar a la misión en Asia. La campaña lleva este lema: Para mí es una campaña especial, y espero que atraiga el interés de nuestros estudiantes y otros jóvenes con los que trabajamos. Puede que un muchacho o una muchacha no puedan ir a aquel continente en persona, pero quieran ayudar a un Hermano que está preparándose para desempeñar una misión en uno de aquellos países. Dejemos aclarado desde el principio que las aportaciones entregadas en esta campaña irán destinadas exclusivamente al proyecto de Misión Ad Gentes.
Este CD interactivo, para cuya difusión se ha contado con la ayuda de la editorial española Luis Vives, ha sido preparado por el Secretariado de Solidaridad Internacional. En él hay información sobre nuestros planes misioneros. También se incluye la carta apostólica post-sinodal Ecclesia in Asia que habla del actual empeño misionero de la Iglesia en dicho continente. Están también los perfiles de los países a los que vamos y una reseña de cada uno de los hermanos voluntarios.
Todo ello va acompañado de una explicación de la campaña Apoya la labor de un Hermano en Asia,con ideas para estimular la generosa colaboración de los destinatarios. Puede ser que los alumnos de un centro deseen apadrinar a uno o más Hermanos de manera concreta y personalizada para sentirse más cercanos a su misión. Hay muchas formas de suscitar la solidaridad. Finalmente se dan instrucciones para canalizar el envío de las aportaciones.
Quiero terminar dándoos las gracias por el esfuerzo que vais a poner en vuestro respectivos lugares impulsando esta campaña. Con vuestra ayuda y la bendición de Dios, acompañados por el Padre Marcelino y nuestra Buena Madre escribiremos nuevas páginas misioneras en Asia.

Con afecto,
H. Seán D. Sammon, FMS
Superior general – Marzo 2007

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