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Boletín marista - Número 318

 

Año de espiritualidad marista - Entrevista con el hermano Téofilo Minga, Secretario de la Comisión de Vida Religiosa
29/11/2007

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El hermano Téofilo ofreció una entrevista al semanario Noticias de Chaves, cuando pasó por Lisboa a finales de septiembre. En la entrevista hace una presentación del Año de espiritualidad marista y del libro Agua de la roca, recientemente publicado. De sus declaraciones entresacamos algunos párrafos significativos para nuestro boletín.

Notícias de Chaves – Un año ya en Roma, hermano Teófilo. ¿Cómo le ha ido?
H. Teófilo
Ha sido un año de adaptación. De una vida activa, en la que desarrollaba alguna tarea apostólica en una comunidad o una escuela, pasé a una vida más sosegada (en parte), donde trabajo sobre todo en mi oficina. Digo “en parte” porque mi trabajo en Roma exige que de cuando en cuando me desplace a animar algunas actividades relacionadas con mi Comisión sobre el propio terreno. La divulgación de el documento en el mundo marista recae sobre mi oficina, pero está claro que no estoy solo en este empeño: conmigo trabaja un equipo de cinco personas.

En su respuesta encontramos elementos para varias preguntas. ¿Puede decirnos cuál es el título de ese documento y hablarnos de algunas de sus actividades?
El documento se titula Agua de la roca, y lleva como subtítulo: Espiritualidad marista que brota de la tradición de Marcelino Champagnat.
Quisiera llamar la atención de los lectores en el subtítulo. La expresión Espiritualidad marista viene subrayada por el hecho de que brota de la tradición de Marcelino Champagnat. Es importante este detalle porque en la Iglesia existe más de una “espiritualidad marista”, en el sentido de que hay varias congregaciones maristas. Menciono las que más frecuentemente están ligadas al mundo y la historia de los hermanos maristas de Champagnat: los padres maristas, las hermanas maristas, las hermanas maristas misioneras. Todas estas congregaciones tienen mucho de común en sus orígenes y en su historia, pero no tienen una concordancia al 100% en su espiritualidad. Hay aspectos diversos. En el libro Agua de la roca está claro que sólo nos referimos a la espiritualidad de los hermanos maristas fundados por Marcelino Champagnat. Es una espiritualidad que brota de la tradición de Marcelino Champagnat y de los fundadores de las otras ramas de la familia religiosa marista.
Es evidente que compartimos nuestra espiritualidad con las demás ramas, así como con los seglares maristas y el laicado en general, porque se trata de un don para toda la Iglesia y no sólo para los Hermanos de Marcelino.

¿En qué consiste concretamente este Año de espiritualidad marista?
El objetivo general es dar a conocer el libro Agua de la roca. Este objetivo general se desdobla luego en objetivos específicos que han de ser llevados a la vida y a la oración a lo largo del año. Queremos que todos los maristas, hermanos y seglares, junto con los amigos y colaboradores redoblen su empeño por vivir, conocer, divulgar y amar la espiritualidad marista. Hay diferentes modos de hacerlo: retiros, reflexión en fines de semana, trabajos de grupo, estudios a presentar en seminarios, recolecciones, coloquios, etc.

Parece que entramos en el núcleo de su trabajo para 2008. ¿Puede decirnos cuáles son los objetivos específicos para este Año de espiritualidad?
Son cinco fundamentalmente:
1. Profundizar en la espiritualidad marista que es mariana y apostólica.
2. Vivir la espiritualidad marista de manera más vibrante y darla a conocer y amar. 3. Dar continuidad a la primera llamada del 20º Capítulo general que invitaba a los hermanos y al laicado marista a centrar sus vidas en Jesucristo.
4. Crear procesos de formación espiritual que puedan continuar más allá del año 2008.
5. Proporcionar una estructura que facilite el conocimiento del documento y su difusión de manera efectiva en el Instituto.

Varias veces ha hecho referencia a ese librito, del que apenas sabemos que se titula Agua de la roca. ¿De qué se trata en concreto?
A pesar de que sólo tiene 117 páginas, es de mucha importancia para todo el mundo marista. Era algo que se esperaba con ansiedad. Desde los tiempos del fundador, en cuestión de espiritualidad disponíamos de un opúsculo titulado Manual de piedad, que francamente ya no servía para esta época. El documento Agua de la roca, por primera vez entre nosotros, sintetiza y sistematiza las grandes líneas de la espiritualidad marista. Con él se colma un deseo y una necesidad que se sentía en el mundo marista de hoy. Era también una petición hecha a la Administración general por el anterior Capítulo general de 2001. Se formó una Comisión internacional, representativa de todos los continentes, con hermanos, dos mujeres seglares, una filipina y otra holandesa, y una hermana marista. Este equipo trabajó durante 4 años, y el resultado está a la vista. Es un aporte muy significativo dentro de nuestra historia. Se han editado más de 35.000 ejemplares en diversas lenguas, comprendidas las cuatro oficiales del Instituto marista: portugués, español, francés e inglés.

Eso motiva nuestra curiosidad. ¿Podría presentarnos sucintamente el libro, dado que en Chaves hay muchos seglares maristas, por no hablar de las innumerables vocaciones que de aquí salieron en tiempos pasados?
Ése será mi trabajo esencial en 2008 durante el Año de espiritualidad marista. Con mucho gusto lo hago ahora para los lectores de Noticias de Chaves y para tantos conocidos como tengo en esta ciudad. Quizá después ya no tengamos la oportunidad de poder hacerlo. La estructura del documento es la siguiente:

1. Unas palabras de presentación del H. Seán Sammon, Superior General de los Hermanos Maristas, que concluyen haciendo referencia a dos poderosos símbolos maristas aludidos en el título: el roquedal y el agua que están presentes en el Hermitage, lugar que con La Valla forma la cuna del Instituto. El H. Seán se dirige a los Hermanos y a todos los demás miembros de la familia marista.
2. Una Introducción al documento, redactada por los propia Comisión que elaboró el documento. La Comisión presenta en breves trazos lo que es la espiritualidad marista, así como su desarrollo y sugerencias para la lectura y oración.
3. Siguen luego los cuatro capítulos de que consta el documento, y una parte final titulada “Conclusión”. En realidad no hay conclusión: la espiritualidad es dinámica, tiene elementos fundamentales que no cambian pero que pueden ser contemplados y vividos de manera diferente según los tiempos y las culturas.
4. Después de los capítulos y la conclusión vienen siempre algunas preguntas para la reflexión. Se trata de sugerencias que no pretenden matar la creatividad que esperamos que aparezca por todo el mundo marista. Sirven de ayuda para empezar el trabajo sobre el documento, pero puede haber luego otras maneras de hacerlo.
5. En la parte final están las notas de ampliación. No estamos ante un estudio científico o exegético sobre la espiritualidad marista, sino ante un documento de orientación pastoral. Con todo, por una razón de seriedad en el trabajo hecho, la Comisión ha querido en todo momento aportar las referencias de los documentos utilizados. Eso salva la “verdad” del texto y permite profundizar en los temas abordados, así como acudir a las fuentes que la Comisión misma utilizó.
6. El documento termina con un glosario de términos referidos, en su mayoría, al mundo marista. No es una cuestión compleja. En realidad, si el librito fuese destinado sólo a los hermanos, no haría falta el glosario. Pero el libro va también para el laicado marista, por eso hay que explicar al detalle algunas cosas que son ya familiares para los hermanos.

Por lo que nos dice, bien parece que Agua de la roca es un texto bastante original y creativo.
Tiene toda la razón. Piense en primer lugar que es un libro de espiritualidad y no de piedad. Hay una diferencia en esto, aunque pueda haber también aspectos que se entrecruzan. Una persona “piadosa”, en el mejor sentido de la palabra, puede ser profundamente “espiritual”. En el sentido bíblico la palabra piedad nos lleva a una espiritualidad que se desarrolla en la oración y en la misión. Pero prefiero no adentrarme en análisis bíblicos detallados para explicarlo, porque podría cansar a los lectores y ocuparía un espacio que el periódico no me podrá otorgar.
Pero simplificando un poco las cosas diría que este libro substituye a otro de más de 100 años de existencia, que modeló la vida espiritual y de oración de muchas generaciones de hermanos. Me refiero al Manuel de Piété (Manual de Piedade) publicado en 1855 (cf Agua de la roca, p. 17). Como era de esperar, ese documento insistía más en las oraciones y prácticas de devoción que los hermanos maristas debían realizar durante el día o en la semana. Todo venía muy estructurado, horario incluido. Era, sobre todo, un compendio de lo que llamaríamos “prácticas piadosas”.
El documento Agua de la roca no va a esos detalles (que hoy quizá hasta nos harían sonreír, pero que debemos respetar como auténtica expresión orante de aquel tiempo). Se apoya en un fundamento más bíblico de la espiritualidad, dejando de lado esas prácticas tan pormenorizadas. De todos modos el documento presenta algunos elementos que también podemos considerar como prácticas muy ligadas a la tradición marista. Incluso aparece directamente ese término en el texto, por ejemplo en el nº 79: En nuestro tiempo hay algunas prácticas esenciales para alimentar nuestra vida de fe como maristas. Y vienen señaladas a continuación: la Lectio divina o meditación de la Palabra de Dios, la oración personal, la revisión de la jornada, la oración comunitaria, la fe compartida, el acompañamiento, la celebración de la Eucaristía, la reconciliación.

¿Cómo van a divulgar los maristas este documento que, por lo que dice, parece tener una importancia capital en la historia de la congregación marista?
El documento se divulgará igual que muchos otros documentos: a través de seminarios, retiros, convivencias de fin de semana, oraciones hechas a partir de estos textos, conferencias, mesas redondas, coloquios... Tenemos también en algunas partes del Instituto lo que llamamos Redes de espiritualidad marista, cuya función es reflexionar, profundizar y transmitir nuestra espiritualidad por medio de encuentros y retiros. Las redes más importantes se encuentran en el sur de Europa y en América Latina. Dichas organizaciones dispondrán ahora de este documento como elemento de base para sus actividades.

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