Inicio > Biblioteca > Boletín marista > Número 330 (21/02/2008)

Gracias, perdón, compromiso




Bicentenario del Instituto
2 de enero 2017

 




 



 

http://www.champagnat.org/000.php?p=432

Conectarse

Hermanos maristas

RSS YouTube FaceBook Twitter

 

Foto de hoy

Brasil: Laicos organizando de una nueva fraternidad del Movimiento Champagnat - Goiânia-GO

Hermanos maristas - Archivo de fotos

Archivo de fotos

 

Últimas novedades

Archivo de novedades

 

Calendario marista

23 marzo

Santos: Toribio de Mogrovejo, Victoriano y Fidel
Día meteorológico mundial (ONU)

Calendario marista - marzo

Boletín marista - Número 330

 

“Viajeros de Esperanza” - Una historia paralela de los fundadores de las cuatro ramas maristas
21/02/2008

Bajar WORD

Acaba de ser publicado el libro “Viajeros de esperanza”, una traducción al español de la obra “Travellers in Hope”, escrita en 1994 por el hermano Frederick McMahon, de la Provincia de Sidney. El interés que suscita esta publicación es doble. Por un lado está la presentación simultánea de las vidas de los fundadores y fundadoras de las cuatro congregaciones maristas en un mismo escenario, relacionándose entre sí, ofreciendo una visión sincrónica de lo que ocurrió en los orígenes. Por otro, se subraya el papel relevante de Marcelino Champagnat en el comienzo de la Sociedad de María, lo que llevó al Papa Benedicto XV a referirse a él como “cofundador de la Sociedad de María”.
Este libro no es uno más dentro de la bibliografía marista, sino una obra con características propias. Escrito con un estilo ágil y atractivo, cautiva la atención del lector desde el primer momento. El autor se apoya en un esquema de franjas cronológicas, tratando de una manera sinóptica la historia de los pioneros maristas, al mismo tiempo que la relaciona con el desarrollo de la Sociedad de María.
La obra se divide en tres partes. En la primera, se recogen las preocupaciones de los protagonistas que en un principio vivieron en lugares cercanos y de alguna manera trabajaron juntos guiados por el ideal marista. En la segunda, se muestran las historias de estos personajes que, al dedicarse a sus respectivos proyectos congregacionales, fueron perdiendo parte de aquel primer espíritu colectivo que había entre ellos. En la tercera, se resume la historia de la Sociedad de María desde el año 1845 a 1875, que es cuando muere Colin.
Esta edición ha estado promovida por el hermano Pedro Herreros, Consejero general delegado por el Consejo general para la relación con los hermanos que estudian el patrimonio del Instituto.

______________________

Entrevista al hermano Frederick McMahon, autor del libro


El hermano Frederick McMahon vive en Sidney, en una casa de ancianos, en el suburbio de Randwick, cerca del Marcellin College. Durante su vida marista ha sido profesor en la escuela secundaria donde enseñó religión, historia, inglés y francés. En 1985 los superiores le invitaron a trasladarse al Hermitage para investigar sobre los orígenes maristas con la finalidad de escribir una biografía popular de Champagnat. Pero, antes de llegar al Hermitage, se cambiaron los planes y fue a parar a Roma, ya que tuvo noticia de que la gran parte del material que necesitaba para la investigación había había ido a parar allí y estaba depositado en los archivos generales del Instituto. Durante su estancia en la Casa general, escribió una pequeña biografía sobre Marcelino titulada “Stronger Mind, Gentle Heart”. Después de eso continuó la investigación y escribió un libro guía para los peregrinos que acuden a los lugares maristas en Francia, en la tierra de Marcelino. El título de esta obra era “Marist Milestones”.

AMEstaún. En medio de todos los trabajos de investigación usted concibe una idea nueva. El material que ha encontrado le inspira un proyecto nuevo.
Frederick McMahon.
Sí, enseguida tuve la idea de escribir sobre las cuatro ramas de la familia marista. Esto me pareció interesante porque mi investigación y nuestras peregrinaciones estaban centralizadas en el Hermitage, en el sur de Lyon, y no habíamos pensado en el territorio del norte de Lyon donde estaban los padres maristas y las hermanas maristas.
Cuando reflexionaba sobre este hecho, realicé una peregrinación especial cuyo grupo estaba constituido por hermanos maristas, padres maristas, hermanas maristas y hermanas maristas misioneras. Me pidieron que yo acompañara ese grupo durante su peregrinación por Francia. A partir de esta experiencia concluí que sería útil escribir algo sobre las cuatro congregaciones y sobre su desarrollo. De manera que, de regreso a Roma, me dediqué a hacer este trabajo.

¿Le fue fácil armonizar esas cuatro vidas paralelas? ¿Cómo consiguió organizar la reflexión sobre vivencias tan diversas?
Organicé mi trabajo considerando períodos de tiempo de cinco a diez años aproximadamente, analizando lo que acontecía en cada grupo durante ese período de tiempo concreto y lo fui relatando. El resultado de esta investigación es el libro llamado “Travellers in Hope”, traducido ahora al español con el nombre de “Viajeros de esperanza”. Los protagonistas son los fundadores de las congregaciones maristas.

¿Cuando escribe sobre el Padre Champagnat, qué sentimientos se despiertan en su interior?
El estudio de Champagnat me condujo a admirarlo. Cuanto más investigo su vida tanto más me deja encantado. Al contemplar las dificultades que él enfrentó descubro el modo magnífico como se fió de Dios. Además, observo cómo su personalidad le trajo problemas, sobre todo en sus relaciones con las autoridades. Su inhibición no era fruto solamente de la aparente carencia provocada por su poca escolarización inicial sino también del profundo respeto que tenía hacia las autoridades, sobre todo las de la Iglesia. No debe haber sido fácil para él ir al encuentro de las autoridades a discutir las cuestiones más delicadas de la congregación. Pienso que Marcelino no se sentía a la altura cuando se encontraba con altas autoridades, tanto eclesiásticas como civiles, e incluso ante personas con mucha formación.
Me gustaría hacer algunas precisiones sobre su carácter, sobre sus sentimientos más profundos. Tenemos algunas famosas cartas que escribió en 1826-1827 en las que transparenta esas características. Son cuatro cartas que escribió a las autoridades (cartas 3-7), en las cuales pedía auxilio después de los grandes problemas tenidos con los padres maristas Courveille y Terraillon en el Hermitage. Tenemos también una famosa carta, creo de 1834, sobre la cual podemos ver la huella de las lágrimas que Marcelino derramó mientras la escribía. Eso basta para mostrar que nuestro Fundador era una persona con profundos sentimientos. Y como dije antes, cuanto más lo estudio, mayor admiración por él se despierta en mí.

¿Cuál es la base documental sobre la cual se apoya su investigación? ¿Qué documentos consultó?
Mi principal fuente de investigación son los cuatro volúmenes de la obra “Origines Maristes”, en los que los padres J. Coste y G. Lessard recopilaron y organizaron numeroso documentos maristas. Estos documentos son fundamentales. También me apoyé en las biografías que leí sobre Champagnat y en algunas notas que ya tenía confeccionadas desde los años 70. Esas fueron, esencialmente, mis fuentes para la elaboración del libro.

Entre las páginas que ha escrito sobre lo marista sin duda que usted ha recogido algún episodio impactante, o ha sintonizado especialmente con algún personaje muy peculiar. ¿Cuál es el descubrimiento que mayor impacto ha dejado en su persona?
Pienso que la parte que más me marcó al hacer este libro fue Courveille. Destacaría en especial su “resurrección”, es decir, el hecho de que este hombre haya hecho un retorno a la gracia y que todas las cualidades y talentos, que él tenía como sacerdote, fueran nuevamente puestos al servicio de los demás. De hecho tenemos cartas de párrocos que alaban el trabajo misionero que realizó en sus parroquias.

¿Cuánto tiempo tardó en escribir su libro?
No lo puedo afirmar con certeza. Tal vez un año y medio. Durante el tiempo que estuve en Roma no me pude dedicar únicamente a escribir el libro, pues mientras escribía realizaba otros servicios en la Casa general.

Seguramente en su investigación encontró novedades. ¿Cuál fue la mayor sorpresa en relación con las otras congregaciones maristas?
Una de las cosas que más me sorprendieron fueron las cualidades demostradas por Colin, primero al superar las dificultades iniciales apoyándose confiadamente en María, haciendo de esa confianza la fuerza conductora de su vida. Destaco, además, su gran cualidad de organizador, su capacidad de arreglar las cosas de modo correcto. También estamos ante un hombre con limitaciones. Por citar un dato: El trato que dio a la hermana Jeanne-Marie Chavoin no es ejemplar para nosotros hoy. Pero eso puede ser atribuido a su formación y a la mentalidad de aquel tiempo. Colin es una gran figura, que tenía a María como inspiración de su vida.
En cuanto a las congregaciones maristas en general aparecieron muchas cosas novedosas para mí. En verdad yo tenía un conocimiento de las otras congregaciones maristas muy general, podríamos decir superficial. La investigación me ayudó a adquirir un conocimiento profundo.
En términos globales impresiona el sueño de la Sociedad de María tal como lo anunció Courveille en el seminario y lo concretaron Colin, Champagnat, Chavoin y mediante una misionera independiente, Marie Françoise Perroton, la llegada de las hermanas misioneras. Existía ya la sociedad de Jesús, ¿por qué no una sociedad e María?

¿Piensa escribir todavía alguna cosa más sobre Champagnat? ¿Cuál es el próximo proyecto?
Estoy escribiendo algunos estudios sobre la relación de Champagnat con Colin, Courveille, Pompalier, Cattet y los obispos Jean Paul Gaston de Pins y Alexandre Raymond Devie. Esos estudios ya están a punto y tengo el material reunido en un CD.
Me gustaría escribir también sobre Champagnat y Mazelier y Champagnat y Ferréol Douillet. Pretendo también estudiar las cartas de Champagnat para descubrir su proceso de crecimiento espiritual y humano. Pero este proyecto es para el futuro.

En su opinión, ¿qué es lo que sería necesario que descubrieran los laicos sobre el patrimonio espiritual marista para que puedan vincularse más a fondo con la vida del Instituto?
Ahora que la vocación marista no se limita únicamente a ser hermano marista es importantísimo que los laicos puedan descubrir las cualidades de Marcelino y las de otros maristas como personas espirituales y seres humanos. Este estudio y descubrimiento les podrá ayudar a aplicarlo en sus vidas y a desarrollar su propia espiritualidad y sus cualidades humanas. Entre los temas de estudio me parece que es importante estudiar la historia marista y la historia del apostolado marista. Esto puede ayudar a darles un sentido a su propia misión, siguiendo aquello que ven en la historia marista.

______________________

Entrevista al hermano Pedro Herreros


El hermano Pedro Herreros, Consejero general, está encargado por el Consejo general de coordinar las políticas del Consejo con las actividades del Comité de Patrimonio que dedica esfuerzos, tiempo y corazón a investigar en el Patrimonio marista. A través de él llegó a la Dirección de Comunicaciones el encargo de imprimir el libro “Viajeros de esperanza”, escrito por el hermano Frederic McMahon. El libro ya estaba editado en el inglés original. Pero algunos hermanos de habla castellana que lo habían leído en esa lengua, descubrieron la valía de las aportaciones que hace el hermano McMahon. El hermano Pedro nos descubre en una interesante conversación cómo ha salido a la luz esta obra en lengua castellana.

AMEstaún. ¿Cómo y por qué se suscitó la edición en castellano del libro “Travellers in Hope”?
H. Pedro.
En Roma solemos encontrarnos representantes de las cuatro congregaciones maristas, para compartir en torno al tema de nuestro patrimonio espiritual. Cada congregación presenta el estado de las investigaciones sobre el patrimonio en su familia y los esfuerzos que realiza para incluir en la formación inicial y permanente la referencia a los orígenes carismáticos. Uno de los participantes en estos encuentros resumía así su experiencia: “el conocimiento de los orígenes de cada una de nuestras Congregaciones no puede realizarse adecuadamente sin la referencia obligada e iluminadora a los orígenes de las otras”.
El Comité de Patrimonio del Consejo general de los hermanos maristas ha sugerido publicar la traducción de la obra del hermano Frederick McMahon, escrita en 1994, precisamente para promover entre los lectores de lengua castellana esta visión iluminadora de nuestros orígenes en el contexto de un proyecto común.

El libro del hermano McMahon se gesta de forma un tanto coyuntural con ocasión de una peregrinación que hizo el autor a los lugares maristas acompañando un grupo en el que había hermanos, padres, hermanas maristas y hermanas maristas misioneras. ¿Crees que esta obra viene a llenar un vacío en nuestra bibliografía institucional?
Es posible encontrar biografías de Jean Claude Colin, de Jeanne Marie Chavoin, de Marcelino Champagnat y de las pioneras fundadoras de las Hermanas Maristas misioneras. Más difícil es encontrar un relato que nos presente, en las diversas etapas de realización del proyecto fundador, las relaciones entre los protagonistas, sus influencias mutuas, el rol cofundador que desempeñaron los unos para con los otros. Y, además, construido como una trama que se va tejiendo y destejiendo ante los ojos cautivados del lector. Este es el mérito de la obra del hermano McMahon, que nos sitúa en una perspectiva de itinerario de esperanza, pues si bien nuestros fundadores “no consiguieron llevar a buen término su visión primera, transmitieron un espíritu y una historia a los que vinieron detrás”.

Uno de los momentos delicados de la transferencia de las ideas de un idioma a otro es el de buscar la persona a la que se ha de encargar las traducciones. ¿Cuál fue la pista para encontrar la persona adecuada?
La cuidada traducción del hermano Carlos Martín Hinojar, a la que nos tiene acostumbrados desde antes de su llegada a Roma, como traductor oficial al castellano, nos permite disfrutar en nuestra lengua de este tesoro. Carlos ha realizado esta tarea al mismo tiempo que se dedicaba a las labores ordinarias de su servicio, que no son pocas. Muchas gracias por este esfuerzo extra.

¿Qué futuro le auguras a esta nueva obra entre los hermanos y los laicos?
Creo que son muchos los hermanos y laicos que tendrán ocasión de crecer en el amor a su vocación marista gracias a la lectura que les ofrecemos. Ella les permitirá profundizar el conocimiento de Marcelino Champagnat sobre el telón de fondo de su caminar junto a los otros fundadores maristas y a la Iglesia en Francia durante el siglo XIX.

4577 visitas