30 de mayo de 2006 FRANCIA

18 años en Francia!! ¡La mayoría de edad! ¡Hay que celebrarlo!

Fue hace 18 años cuando el Movimiento de la familia marista veía la luz en Francia. Una buena ocasión para festejar esta etapa en un momento en que el Instituto y nuestra Provincia nos invitar a ensanchar el espacio de nuestra tienda para ir juntos al corazón de la misión común que hemos heredado de Marcelino.

En esos términos se lanzó la invitación a las fraternidades de Francia, Grecia, laicado marista de Cataluña y otras agrupaciones similares.
La cita del 13-14 de mayo de 2006 en la Casa Champagnat y en Nª Sª del Hermitage fue una fiesta de familia, un soplo del Espíritu, un trampolín para saltar al futuro.

Una fiesta
Procedentes de Grecia, de la Cataluña española y de los cuatro puntos cardinales de Francia, fueron 117 las personas que respondieron a la invitación.
Allí hubo la alegría del encuentro, de la acogida y del descubrimiento.
Allí hubo tiempo para la acción de gracias por todos los rostros de hermanos y seglares que fueron los pioneros del movimiento.
Allí hubo espacio para la maravilla por todo lo que se hace y se vive en el seno de nuestras fraternidades, cada una con su originalidad. Un diaporama sirvió para reflejarlo.
Allí hubo la exuberancia de la familia que se reencontraba alrededor del gran pastel de aniversario y de la velada donde los talentos se explayaron.
Allí hubo espacio para el recogimiento y la oración, apoyada por la excelente animación de nuestro maestro de coro Jean Marie Hugues.

¡Un soplo del Espíritu!
Tuvimos la oportunidad de acoger entre nosotros a dos hermanos que llegaban de Roma: Emili Turú, Consejero general y Pau Fornells, nuevo director del Secretariado del laicado. El hermano Emili nos trazó el cuadro del laicado marista en el mundo: una ocasión más para ensanchar el espacio de nuestra tienda y dar cabida a otros horizontes.
La palabra del hermano Pau abrió las ventanas (¡con riesgo de que hubiera corriente!) sobre nuestra manera de ver la vinculación marista.
Aquí van algunos destellos de lo que Pau compartió con nosotros.
¡Hay materia para reflexionar, para moverse, para vivir!
« ¡Sólo hay una misión! »
« La dignidad y la vocación a la santidad son iguales para todos »
« El Espíritu Santo nos dice que no hay futuro para el carisma de Marcelino Champagnat si no ensanchamos el espacio de la tienda »
« Vivir el mismo carisma, la misma misión de manera diferente según nuestras vocaciones » Un camino que se abre para que vivamos con igualdad el carisma compartido y la responsabilidad común de compartirlo y de ponerlo por obra. Inmensa tarea, pero ¡qué ilusionante!

Mirando al futuro
Al final de la Eucaristía del domingo 14 el hermano Xavier Barceló, nuestro provincial daba a cada participante del encuentro un recuerdo muy simbólico, una piedra pequeña, procedente de la roca del Hermitage.
Tenemos que volver a nuestras fraternidades, pero sabemos que es juntos, hermanos y seglares, como construiremos la « familia marista », aportando cada uno su piedra, reivindicando cada uno el mismo espíritu del Hermitage.
¡Hay pan que cocer!
Pero la alegría de la fraternidad vivida en este fin de semana es una fuente donde podremos ir a beber.

Algunos testimonios recibidos estos días:

Una vez regresados a Grecia, continuamos vibrando con los intensos momentos y convivencia que hemos vivido durante aquellos dos días en el Hermitage. Gracias a la iniciativa que habéis tenido de reunir las fraternidades del Movimiento Champagnat, hemos tenido ocasión de cargar las pilas. Los momentos de oración y de recogimiento, las celebraciones, las intervenciones nos han llegado al fondo y hemos salido fortalecidos en nuestras convicciones maristas.
Estamos impresionados por el ambiente fraterno que se ha creado con esa entrega constante de los organizadores. Os lo agradecemos de corazón.
El pequeño trozo de piedra que nos han dado, nos ayudará a acordarnos de nuestra misión de constructores del espíritu Champagnat que trataremos de transmitir a los otros miembros de nuestras fraternidades.
Fraternalmente, Los representantes de las fraternidades de Atenas.

¡Gracias todavía por este fin de semana! ¡Magnífica organización, sin un fallo!
Gracias también a los hermanos que vinieron de la Casa General.
Merced a ellos nos vamos con palabras muy hondas que nos van a ayudar durante largos meses.
Y después… ¡nos vamos también con una piedra en el bolsillo!
Es importante conocer el significado de esas piedras.

Dos días de encuentro entre fraternidades… Una idea excelente ésta de habernos convocado con motivo de los 18 años de existencia. Un mismo espíritu nos reúne en familia. Transpiramos el mismo gozo de encontrarnos o volvernos a encontrar.
Es la alegría de repasar el álbum de fotos? de hacer ramilletes?
de rezar, de bromear? de compartir la mesa?
Es la audacia de pintar? de abordar al otro? de revelarse artista, cantor,
cómico, bailarín? actor?
¡Cada prestación ponía a cada uno en ascuas! ¡Pero, vaya éxito!
Nosotros apreciamos esta recíproca acogida Hermanos ? Seglares.
¡Qué energía! ¡Compartimos la preocupación, las angustias, la vida, lo que sea!
¡Sí! Las puertas se abren y se ensancha la tienda…
Acudimos a las mismas fuentes : el Gier, Marcelino Champagnat, María, Jesús,
Dios? y estamos fuertemente sujetos a nuestra roca.
¡Qué emoción llevarnos algunas piedras de esta montaña tan querida de Marcelino!

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