18 de octubre de 2008 BRASIL

Agradecimiento por el carisma marista

El centenario de la llegada de los Hermanos Maristas al Estado de Maranhão se conmemoró en el colegio marista de Araçagy en agosto pasado. La ceremonia eucarística, celebrada por el arzobispo metropolitano Mons. José Belisario y por el arzobispo emérito Mons. Paulo Ponte, contó con la presencia de un gran número de autoridades, parlamentarios, educadores, alumnos y exalumnos de la Institución, que llenaron el gimnasio a rebosar. Los Hermanos llegaron a São Luis en 1908.

Se sumaron a los Hermanos Maristas aquellas personas que unieron sus vidas e ideales a la propuesta de Sant Marcelino Champagnat: laicos y laicas en el ejercicio de sus respectivas funciones y actividades.

Pueden leer a continuación las palabras de la profesora Conceição Hiluy:

¿Qué podemos decir ante tantas vidas dedicadas a la educación de la juventud marañense a lo largo de esos cien años? ¿Qué palabras podremos usar que manifiesten con mayor exactitud nuestro agradecimiento por la historia construida entre tantas generaciones? ¿Cómo traducir sentimientos del pasado que se encarnen en las emociones del presente y que, rompiendo las barreras del tiempo, puedan hacer resonar la gratitud de todos los estudiantes marañenses?

Si estamos celebrando el centenario de la llegada de los Hermanos Maristas al Estado de Maranhão, podemos atrevernos a decir que estamos celebrando una nueva ?raza marista marañense?. Es a través de la presencia de esta ?raza marista marañense? en diversos sectores de la sociedad, en diferentes estados y países, como mejor podemos expresar la gratitud, el agradecimiento y la admiración hacia los constructores de esa historia. Nuestro agradecimiento se plasma en la búsqueda de un mundo más humano que debemos construir y en el afán por vivir, en los diferentes espacios donde estamos insertos, el espíritu de familia, la sencillez y la presencia que aprendimos en los colegios maristas ?São Francisco de Paula?, ?Maranhense?, ?Casa da Acolhida?, ?Pio X? ou ?Araçagy?. De este modo podemos celebrar y agradecer, festejar y homenajear, recordar y revivir, soñar y desear otros centenarios. ?A la sombra del estandarte de María?? podemos cantar juntos: ?¡Soy marista, marista de corazón!?

VOLVER

Una iniciativa de hermanos jubilados...

SIGUIENTE

Hermano Richard Carey...