20 de mayo de 2008 PARAGUAY

Año de espiritualidad

Una visita con aires de Espiritualidad. El Hno Teófilo Minga llega a tierras guaranís. Estamos en un pueblo dormitorio de la Metrópoli Asunción. Se llama Limpio, aunque su nombre sea San José de los Campos Limpios. Interpreten ustedes lo de Limpio, como un ideal a conquistar, intentando sacarlo del barro, las aguas servidas, la basura, los baches, es decir, el subdesarrollo, pobreza pura en la que se debate su población por falta de empleo y recursos.

En este contexto, a la entrada en el pueblo se ubica el Postulantado marista. Las dos casitas precedentes, fueron remodeladas y ampliadas el año pasado, para permitir un lugar apropiado para los 17 candidatos, 10 de 2º año y 7 de 1º, que están haciendo su experiencia vocacional con el acompañamiento del Hno Nicolás Sosa y una comunidad de tres hermanos más. Se trata de una casa amplia, con grandes espacios abiertos, galerías protectoras contra el sol y la lluvia, lindo jardín, mucho arbolado. Lugar ideal para el estudio, para jóvenes venidos del campo que se encuentran en su medio.
Sí, son jóvenes entre 19 y 24 años que cursan estudios universitarios en Asunción, desplazándose todas las tardes en un trayecto de dos horas y media de colectivo.
En este contexto y en este ambiente el Hno Teófilo Minga desgranó con entusiasmo y ardor una panorámica de la Espiritualidad marista, haciendo ?brotar el agua de la roca? en nuestros corazones. Durante dos horas el mundo marista desfiló ante nuestros ojos y cautivó el entusiasmo y asombro de los aspirantes, en especial, de los de 1º año. Todo un baño inicial del ser marista hoy y de los desafíos que conlleva. No fueron muchas las preguntas, pero sí la admiración y ardor en el corazón.

Un corazón compasivo

A las 11?45 nos trasladamos a visitar el espacioso y ecológico Centro Educativo Marista, situado a 300 m. de distancia del Postulantado. Es un centro con mucho espacio y claramente ecológico. Allí encontramos al H. Claudio Lozano, Director general. Pudimos ver un colegio con unos 700 alumnos en un barrio muy humilde y pobre, con un paro laboral generalizado y una emigración al exterior impresionante. En este contexto surge el ?corazón compasivo? de la Espiritualidad marista bien presente en el nº 1 de nuestro libro Agua de la roca. Ese ?corazón compasivo? a ejemplo de Champagnat, busca solución de inmediato a la necesidad. ¡Estos niños necesitan alimentarse para rendir intelectualmente y desarrollarse con normalidad! Educación, sanidad, alimentación e higiene se dan la mano y, en consecuencia, el H. Claudio intenta dar respuesta, en sucesivos proyectos, a esta plaga que tanto afecta a la población infantil del colegio.

Las ayudas de ONGs como la SED y la DIBEN (asistencial nacional paraguaya), y algunos médicos amigos, han hecho posible este noble emprendimiento. Juntamente con el H. Teófilo vivimos un rato gozoso entre los pequeños, que son el objeto de la espiritualidad de compasión a la cual somos invitados frecuentemente en el documento de espiritualidad. En estos mementos se está intentado recaudar fondos para la edificación de una cocina, un comedor y un dispensario para dar mejor respuesta al problema de estos niños y niñas. Éste es un modo bien concreto de dar vida y de poner en práctica nuestra espiritualidad apostólica, compasiva y misionera.

Asunción, abril de 2008
H. Inocencio Martínez

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