23 de mayo de 2014 VENEZUELA

Asamblea de Hermanos de Venezuela

31 hermanos nos reunimos en Los Teques, durante los días 15, 16 y 17 de Mayo 2014, con los objetivos de compartir nuestra vida como hermanos, tomar conciencia de nuestra realidad (pasado – presente – futuro), ampliar nuestros horizontes, animarnos a caminar  y buscar caminos que nos ayudasen a ser místicos y profetas para el hoy de la vida marista en Venezuela.

Josep María Soteras y Eugene Kabanguka, C.G., Libardo Garzón, Provincial, y los seis hermanos Consejeros de la Provincia Norandina, nos acompañaron a los 22 hermanos de las comunidades de Venezuela presentes en la Asamblea.

Se nos propuso una experiencia de apertura, de escucha, de fraternidad, de encuentro con los otros y con Dios; de gestación serena, entre todos, del futuro que queremos para Venezuela Marista; y de ejercitación en nuevas formas de diálogo que nos permitan caminar juntos en una visión compartida.

El diálogo en medio de los conflictos fue iluminado mediante la presentación de 10 reglas tomadas de Adam Kahane, Solving tough problems (Resolviendo problemas difíciles), cuyo autor ha participado en experiencias internacionales en las cuales ha propuesto estas reglas. Van las tres primeras, a modo de abrebocas: Presta atención a tu estado de ánimo y a cómo estás hablando y escuchando. Habla abiertamente. Recuerda que tú no posees la verdad sobre nada.

La propuesta metodológica central para acompañar este DIALOGO FRATERNO consistió en una triple mirada: al pasado, al presente y al futuro. 

Mirada al pasado: recuperamos personalmente una experiencia gozosa de nuestro ser hermanos, la compartimos por parejas y, en mesas de trabajo, descubrimos algunos focos de energía; allí mencionamos la vida fraterna, la misión entre los jóvenes y los pobres, la presencia de Dios, la eclesialidad, la riqueza de la diversidad…

Mirada al presente: nos tratamos de situar en posición contraria respecto a nuestra visión política, nuestras perspectiva de la misión y nuestra cultura originaria, aportando lo que descubrimos de verdad, o de positivo, en el otro distinto a mí; se compartió en mesas de trabajo, con sencillez y serenidad, lo cual nos permitió escucharnos e incluso sorprendernos con estas verdades construidas en diálogo.

Mirada al futuro: la presentación de algunos modelos o experiencias de Provincias en el Instituto (de Francia, Canadá y Australia), que buscaron responder institucionalmente a su situación, nos provocó la reflexión; y nos hizo apuntar al futuro de la Provincia Norandina en clave de reconciliación. Vemos lo difícil del reto, que nos exige creatividad y apertura. Es tiempo para ir soñando caminos.

La ubicación en mesas de trabajo y la búsqueda de consensos, mediante escucha y diálogo, más que a través del debate formal, permitió avanzar en unas actitudes positivas con la esperanza de que generen sus frutos a más mediano plazo. Se utilizó la metáfora de la fecundación para representar este proceso de cambio que podemos ir viviendo en la Venezuela Marista.

Un momento de oración inicial cada mañana motivó nuestra vivencia fraterna a partir del texto de la comunidad de Betania en el Evangelio de Juan. En los tres días sucesivos, meditamos con la Lectio Divina que orientó el H. Josep María, a partir de las figuras de María, Marta y Lázaro. Ellas pueden inspirar nuestra fuerza espiritual y nuestro modo de ser seguidores de Jesús en comunidad hoy.

En las Eucaristías de la tarde, presididas por el P. Alfredo Oliverios, SDB, amigo cercano a nuestras comunidades de Los Teques, recogimos lo vivido cada día desde la Palabra proclamada y el Pan partido. El Evangelio de Juan nos indicó con fuerza: Yo soy el camino.

El último día, sábado, estuvo dedicado a comunicar algunas informaciones del Instituto, de la Provincia y de Venezuela, por parte de nuestros animadores. Culminamos con un breve tiempo de evaluación.

En la tarde cada quien comenzó a preparar el viaje de retornó a sus respectivas comunidades.

Valoramos el acompañamiento durante la Asamblea de los Consejeros Generales, los cuales previamente pasaron por las comunidades conversando con la mayor parte de los hermanos de Venezuela. Esperamos ver su esfuerzo, y la voluntad positiva de todos, retribuidos en frutos de mejores relaciones fraternas y en nuevas propuestas creativas para el futuro marista acariciado.

Agradecemos a la comunidad de Los Teques que nos acogió con gozo y cariño de hermanos, junto al personal de esta Casa de Encuentros.

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