30 de julio de 2007 ESPAñA

Centro Marista de Espiritualidad, El Escorial ? 77º curso

Conforme anunciamos en crónica anterior, la ?peregrinación de solidaridad? dejó sus ecos: ?Aprendí a ejercitar la paciencia, la comprensión, la amabilidad, el respeto, la ayuda; dejarme querer; sentir las limitaciones humanas; dar gracias por lo que pude realizar?.
?Me ayudó a conocer y sentir el sufrimiento de estas personas y, conforme a la realidad de cada una, compartir con ellas lo que soy y tengo a través de pequeños gestos de servicio y amor… Me permitió vivir la experiencia de Jesús en su amor por los más abandonados?.
?Generó en mí una profunda reflexión sobre la responsabilidad para con mi vida y la vida de los demás. Me cuestionó intensamente el nivel de expectativas en las relaciones inter-personales y conmigo mismo, y el potencial positivo o negativo que activamos en cada gesto de diálogo?.
?Me abrió los ojos para ver otro tipo de acción apostólica, y la posibilidad de vitalizar nuestro Instituto a partir de nuevas formas apostólicas?.
?Un ejercicio de escucha y de presencia, más que de trabajo físico?.
?Me quede muy impresionado con el clima de paciencia, de alegría, de bondad, de acogida a todas las personas y en todos los ambientes?.

El núcleo marista completó la gama de los contenidos previstos para el curso. Con la coordinación experimentada del H. Fernando Hinojal, y a través de una metodología participativa, se abordó el?Patrimonio espiritual marista?. El contacto con las cartas de Champagnat y otros documentos de nuestros orígenes amplió nuestro conocimiento del carisma, ayudándonos a acercarnos cordialmente a Marcelino, nos dio la posibilidad de saborear el espíritu de l?Hermitage y mirar el futuro con esperanza.

Esta profundización nos sirvió de preparación próxima e hizo más fecunda la peregrinación al Hermitage realizada del 28 de mayo al 9 de junio. Diversas mediaciones en esa vivencia contribuyeron a nuestro crecimiento personal y comunitario. Destacamos el encuentro con hermanos de varias comunidades maristas; las visitas a los lugares maristas y el contacto con objetos y documentos de nuestros orígenes; las explicaciones y aclaraciones del H. Alain Delorme y el H Gabriel Michel; los distintos momentos de celebración, oración, de trabajo manual y de convivencia; la presencia del H. Manuel Mendoza, de la comunidad de Ginebra, que presentó el proyecto relativo a los derechos de los niños y jóvenes, integrado en la ONG Internacional Franciscana, inserta en la ONU; y, sobre todo la disposición personal de apertura del corazón, de acogida y de respuesta, así como de estímulo mutuo.

Apenas regresados de allí, partíamos para Sigüenza a hacer el retiro. Durante 6 días, el H. Benito Arbués, con sabiduría, experiencia y testimonio de vida orientó ese tiempo importante de síntesis personal, de compromiso con la vida y la misión, de escucha de Dios y encuentro con Él.

Los últimos días fueron dedicados a la evaluación final del curso y la celebración de la clausura. A partir del día 20, cada hermano tomó el rumbo del envío respectivo, llevando consigo los frutos de la valiosa, enriquecedora y fecunda experiencia vivida durante los cinco meses en el Centro Marista de El Escorial.

Agradecemos la visita de los hermanos, familiares y personas amigas, que nos brindaron su presencia amiga y fraterna. Mencionamos al H. Inácio Nestor Etges que participó con nosotros en la semana de Patrimonio espiritual marista y en la peregrinación al Hermitage; el H. Tercílio Sevegnani, provincial de Brasil Centro-Sur; el H. Demetrio Espinosa, provincial de Cruz del Sur; el H. Réal Sauvageau, junto con Linda Corbeil, canadiense, y Lúcia Lima Pinto Coelho, brasileña, procedentes todos ellos del encuentro de Las Avellanas.

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