23 de julio de 2008 AUSTRALIA

Comienza la Jornada Mundial de la Juventud

Hab√≠a expectaci√≥n entre los j√≥venes, en este √ļltimo d√≠a (13 de julio), para recibir la cruz y el icono que han peregrinado por todas las di√≥cesis de Australia. La cruz que presidi√≥ la Jornada Mundial de la Juventud en San Pedro del Vaticano en 1986, ha viajado por los continentes como preparaci√≥n de las Jornadas Mundiales de la Juventud. En 2003 Juan Pablo II a√Īadi√≥ un segundo s√≠mbolo, un icono de Mar√≠a bajo la antiqu√≠sima advocaci√≥n ?Salus Populi Romani?. Australia tambi√©n ha contemplado el peregrinar de estos dos s√≠mbolos, que han recorrido las parroquias del pa√≠s. En su etapa final, antes del encuentro de los j√≥venes con el Papa, la cruz y el icono han sido recibidos por los maristas que han participado en el Festival. En una ceremonia sencilla y emotiva ambos s√≠mbolos han sido llevados en procesi√≥n a la capilla del St. Joseph?s College para ser all√≠ venerados.

Por la tarde, el hermano Seán Sammon se ha dirigido a los jóvenes para hablarles sobre lo que significa la familia marista para nosotros hoy y aquí. Sus palabras, nacidas de experiencias personales, hablaban de corazón a corazón.

Se√°n ha recordado el ejemplo de personas que cambiaron la sociedad que les rodeaba. Ha aludido al sue√Īo de Luther King, a Margaret Hassan, citada por William Dean en el primer d√≠a del Festival en Mittagong, a Dietrich Bonheoffer y a Marcelino Champagnat, joven fundador de 28 a√Īos. Todos ellos trabajaron por mejorar sus entornos. Concluy√≥ su intervenci√≥n con un poema t√≠tulado ?El camino que nadie toma?. Despu√©s hubo espacio para comentarios y preguntas, a lo cual sigui√≥ un trabajo de grupos para reflexionar y compartir las cosas o√≠das en la charla.

La misa de clausura comenzó con un audiovisual que rememoraba los hitos más significativos de fe en la historia de la salvación hasta nuestros días. La cruz y el icono fueron portados por los jóvenes a un puesto destacado junto al altar.

Monse√Īor Dowling glos√≥ en su homil√≠a la par√°bola del sembrador cuya semilla cay√≥ en terrenos de distinta calidad. Dese√≥ a los j√≥venes que sus corazones fueran tierra buena que acoge la semilla de la palabra y produce una cosecha abundante.

La internacionalidad de la asamblea se reflejó en la proclamación de las lecturas, las oraciones y los cantos en varias lenguas. Mientras la asamblea se unía en una sola voz para rezar el Padrenuestro, la gran pantalla de cabecera presentaba la palabra ?padre? en los idiomas de origen de los participantes.

Un momento de particular emoción se vivió en el ofertorio cuando un muchacho de Camboya, sin manos ni pies, fue conducido en su silla de ruedas llevando colgado sobre su pecho el corazón de metal donde se han custodiado los nombres de todos los participantes durante el Festival.

En el momento de acci√≥n de gracias hubo una s√≠ntesis visual de todo lo vivido durante estos d√≠as inolvidables. El hermano Jeff Crowe, Provincial, dio las gracias a los hermanos, a los t√©cnicos, a los colaboradores y voluntarios por el esfuerzo realizado para que todo saliera bien. Un largo aplauso de los j√≥venes subray√≥ el agradecimiento a Carole Wark por sus esfuerzos y dedicaci√≥n al Festival. El hermano Se√°n Sammon le entreg√≥ un peque√Īo regalo en nombre de todos los participantes.

Concluido el Festival Internacional Marista ahora llega el momento de vivir intensamente la Jornada Mundial de la Juventud junto al Papa Benedicto XVI.

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