21 de marzo de 2022 CASA GENERAL

Conferencia General: «me sentí emocionado e inspirado al escuchar y reflexionar”

«Tener una visión clara, decir la verdad y trabajar en equipo»

H. Allan J. de Castro – Región de Asia

Conferencia General

Podríamos comenzar recordando que, el sábado 14 de agosto de 1816, Marcelino Champagnat llegó a La Valla-en-Gier para iniciar su ministerio sacerdotal. Al día siguiente celebró su primera misa durante la Fiesta de la Asunción de nuestra Buena Madre. Y permaneció en esta pequeña parroquia rural durante los siguientes ocho años.
En La Valla recordamos las siguientes características de la vida de Marcelino: su ministerio que incluía visitar a los enfermos, catequizar a los niños, ayudar a los pobres y ayudar a las familias a vivir la vida cristiana; su estilo directo de predicación, su profunda devoción a María y su celo apostólico dieron una buena impresión en sus feligreses. Su encuentro con un muchacho moribundo de 17 años que no tenía absolutamente ninguna educación religiosa fue una experiencia que lo conmovió profundamente e hizo que no esperara para poner sus planes en acción. Podemos decir que él recorrió los verdaderos caminos por donde fue enviado; valoró la tierra, respetó a las personas que lo moldearon, sufrió las adversidades que lo fortalecieron y, al final, fue tomado por el Dios que era el centro de su vida.
Al finalizar la primera mitad de la Conferencia General, como líder provincial recién elegido, me he sentido fortalecido por el P. Champagnat cuando llegó a La Valla: por su apertura y disponibilidad para servir a los demás y mirar más allá, a pesar de las dificultades.
Durante las dos primeras semanas me sentí emocionado e inspirado al escuchar y reflexionar sobre los temas presentados: primero, la relectura y el diálogo sobre las llamadas del XXII Capítulo General en el contexto actual; segundo, la revisión de las 5 áreas importantes indicadas por el Capítulo General, como el estilo de gobierno, los maristas de Champagnat, la vocación de los Hermanos, la misión marista y la gestión y uso de los recursos de la Congregación; y tercero, la reflexión sobre la realidad actual del Instituto recorriendo el camino como Unidades Administrativas, como Regiones, como Familia Global mirando hacia el futuro. Estos temas propiciaron muchos diálogos con nuestros compañeros líderes maristas; permitiéndonos aprender los unos de los otros.
En medio de todo lo que se ha logrado hasta ahora en esta Conferencia General, no pude dejar de reflexionar sobre los tres puntos importantes que el H. Ernesto destacó en su mensaje de bienvenida a los nuevos provinciales durante la primera semana. Él dijo: «Cuando yo era un joven provincial, el entonces Superior General, el H. Seán Sammon nos animó a liderar nuestras respectivas provincias teniendo siempre una visión clara, diciendo la verdad y trabajando en equipo».
Para mí, esas son las claves mientras camino con mis hermanos de la provincia en estos tiempos nuevos y desafiantes. Esas son mis guías mientras vivo mi vocación al servicio de la familia marista mundial.

_______________

H. Allan J. de Castro – Filipinas, nombrado Provincial de Asia Oriental

VOLVER

21 de marzo: Día Internacional de los Bosque...

SIGUIENTE

Todo está conectado… Somos familia global...