14 de mayo de 2009 VENEZUELA

Corazones nuevos para un mundo nuevo

?Las experiencias cotidianas son lugares especiales de encuentro con Dios. Experimentamos la presencia de Dios en la creación y en los acontecimientos de cada día: trabajo y relaciones, silencio y ruido, alegrías y penas, logros y angustias, vida y muerte.? (Agua de la roca, 54). Con esta certeza y con la alegría del encuentro fraterno, celebramos en Los Teques, Venezuela, la IV Reunión Interamericana de Espiritualidad Apostólica Marista, los días 16 a 23 de abril pasados.

Con el ánimo de compartir nuestras experiencias de vida y de fe, participamos 39 representantes de las Provincias Cruz del Sur, Santa María de los Andes, Río Grande do Sul, Brasil Centro Sul, Brasil Centro Norte, América Central, México Occidental, México Central y Norandina (Provincia anfitriona).

Los momentos de trabajo fueron dedicados a formarnos en los fundamentos de nuestra Espiritualidad: qué entendemos al hablar de ella (con el hermano José Miguel Caballero), la nota mariana de nuestra espiritualidad (apoyados por los hermanos Horacio Bustos e Ismar Portilla) y el carácter apostólico (animados por los hermanos Horacio y Mariano Varona, coordinador de la RED Interamericana).

También profundizamos en nuestra vivencia de oración, desde la Palabra de Dios y desde los acontecimientos cotidianos, así como la mirada de fe ante la realidad de nuestros pueblos pobres y ante la riqueza de nuestras culturas y diversidad. Dos regalos del encuentro fueron: en primer lugar la mesa compartida con la comunidad marista del Colegio Champagnat de Caracas, cuyos hermanos nos ofrecieron pan, vino y su corazón fraterno; en segundo lugar la vida compartida desde el diálogo con tres comunidades religiosas insertas en la realidad de muchos hombres y mujeres que sufren pobreza, marginación y desplazamiento. Las Hermanitas del Evangelio, las Hermanitas de Nazaret (ambas con el espíritu de Charles de Foucault) y los Hermanos Maristas de la comunidad de ?El Cristo? nos abrieron sus puertas, su vida pequeña, su esperanza?

Fueron ocho días de compartir, con la sencillez de las comunidades maristas, el espíritu que nos anima a ser, como religiosos y laicos, ?corazones nuevos para un mundo nuevo?. Tenemos ahora la misión de multiplicar en nuestras comunidades locales y provinciales el mensaje de esperanza y de compromiso que recibimos en Los Teques.

Agradecemos profundamente a la Provincia Norandina, al distrito de Venezuela (representado por el hermano José Luis Sebastián) y en particular a la comunidad de Los Teques por su exquisita atención y la finura en los detalles que encontramos cotidianamente en nuestro encuentro. Gracias también al hermano Antonio Ramalho y al Consejo general por su apoyo y acompañamiento a la RED.

Gracias a los hermanos Mariano Varona (Santa María de los Andes), Horacio Bustos (Cruz del Sur) y José Miguel Caballero (Norandina) por organizar el encuentro; al hermanos Ismar Portilla (Norandina) por su iluminación sobre la presencia de María como mujer y discípula, y a todas las provincias participantes por creer en la RED de Espiritualidad, que es una clara respuesta a uno de los temas de reflexión para el XXI Capítulo general.

?Nuestra época actual se caracteriza por una sed de espiritualidad. Nosotros, los discípulos de Marcelino, creemos que nuestra espiritualidad es un regalo de Dios para compartirlo con la Iglesia y el mundo. Si somos capaces de testimoniar en nuestras vidas cotidianas el dinamismo de esta espiritualidad, los demás, sobre todo los jóvenes y los niños, se sentirán atraídos e invitados a adoptarla como su propia manera de llegar a ser ?agua viva?. (Agua de la roca, 42)

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H. Rodrigo Espinosa Larracoechea (Secretario)

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