17 de marzo de 2007 CANADá

Dar a conocer y amar a María, nuestra Buena Madre y nuestro Recurso Ordinario

A juzgar por los comentarios y testimonios de las Hermanas Siervas del Sagrado Corazón de María, de sus empleados, de los miembros afiliados, de sus alumnos y de las Hermanas Adoratrices de Beauport, esta exposición ha sido todo un éxito. Esta actividad ciertamente ha debido ser del agrado de María que ha visto acudir hacia ella a más de 550 personas en actitud de peregrinación.

Contrariamente a lo que ocurría en tiempos de san Bernardo de Claraval, en nuestros días, se habla tan poco de María! Sin embargo, en cuanto de habla de su papel providencial en la historia de la salvación, de su culto en las diferentes culturas, de sus apariciones y de sus mensajes, los oyentes escuchan con suma atención y al conferenciante no le cuesta mantener la atención y el interés del auditorio.

Gracias a la colaboración de muchos Hermanos del Instituto, tengo una magnífica colección de postales sobre María. Las tengo ordenadas por países y bien identificadas. Las expongo a la admiración de los visitantes, al lado de estatuillas, medallas y otros muchos documentos que llaman la atención por su valor y por lo que sugieren sobre Nuestra Señora.

Como de costumbre, el Libro de Oro recoge los testimonios de los peregrinos. He aquí algunos:

– Enhorabuena por esta iniciativa que nos da a conocer a María. Le deseo un gran éxito a esta exposición (Louise Payeur, sscm, Superiora General)
– Que esta exposición encienda cada vez más en nuestros corazones el amor a María. (Turmel, op.)
– Gracias por el viento mariano que, por su intermediario, sopla en este rincón de nuestro país! (Irène Laflamme, sscm)
– ¡Es una grandiosa exposición! (Sébastien Tondreau)
– Esta exposición tendría que pasar por nuestras parroquias (Thérèse Morin, sscm)
– Hermosa iniciativa por parte del Hno. P-A Lavoie la de esta exposición itinerante. Muchísimas gracias por el favor de haberla instalado en nuestra casa. (Jeannine Lacroix, sscm).

A continuación, algunos testimonios de nuestros alumnos recogidos por la Hermana Francine Morin, sscm):
– ¿Qué, estás contenta con todo lo que has aprendido hoy? Sí, he conocido a las Nuestras Señoras del mundo entero!
– ¿Vas a rezar a María? Sí, por supuesto, todos los días de mi vida. (Una niña de 4º)
– A la pregunta ¿?Quién está en el cielo?? Un niño responde: Los muertos?
– Un joven, al ver un rosario hecho con cuentas de huesos de melocotón: ¡?Dios mío, los melocotones que han tenido que comer!
– Comentario de un joven: ?Hermano, ¡cuántas horas y días de trabajo hay en esta sala! Esto ha debido llevarle muchísimo tiempo para preparar estas preciosas imágenes.
– Yo conozco el nombre de las tres campanas de Nuestra Señora de París: la primera se llama la Pequeña María, la segunda, la Mediana María, y la grande, la Gran María.

Concluyendo?

Recemos para que estas exposiciones sean fructuosas. Estos numerosos testimonios nos estimulan a continuar dando a conocer y amar a María, nuestra Buena Madre y nuestro Recurso Ordinario.

Hno. Paul-André Lavoie

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