19 de septiembre de 2006 ESPAñA

Diez propuestas para el futuro

La Provincia Compostela ha celebrado la Asamblea de Misión Marista, para preparar la I Asamblea internacional de misión marista que se celebrará en Mendez (Brasil) del 3 al 12 de septiembre de 2007.
Del 7 al 9 de Septiembre de 2006 Santiago de Compostela (España) ha acogido a más de 150 educadores, que representaban a las 17 Comunidades educativas y a las demás obras y misión provincial.

La reflexión estuvo animada por el Dr. D. José Sarrión Cayuelas, Director de la E. Universitaria ?Luis Vives? con su ponencia: ?Mirada a los jóvenes de hoy y retos educativos?; por el hermano Emili Turu i Rofes, Consejero general marista que tituló su ponencia: ?Educadores y maristas: algo nuevo está naciendo? y finalmente Mons. Raúl Berzosa, Obispo auxiliar de Oviedo que centró su intervención sobre ?Evangelizar educando: una misión con futuro?.

Tras un animado compartir de opiniones y experiencias en los grupos se ha llegado a algunas conclusiones en las que se afirma
?La asamblea ha sido un punto de partida? en la que se ha comprobado que ?el espíritu de Marcelino está vivo en Compostela? y ha comprobado con esperanza que ?algo nuevo está naciendo? Hermanos y laicos se han sentido ?implicados en la misión? y ?apuestan por las obras y acciones sociales? de la Provincia porque son ?un aspecto central de la tarea educativa y evangelizadora?. La Asamblea
quiere responder ?a las necesidades reales de los jóvenes y a los signos de los tiempos? y prestar ?cuidado integral de la persona, la familia y la comunidad?, con mucha atención a su ?dimensión interior y espiritual?.
Los congregados en Santiago han comprobado que el ?proyecto-sueño? de Champagnat ?es un reto actual con más fuerza que nunca? que convoca a ?hermanos y laicos a caminar juntos para hacerlo vida hoy?. Con el deseo de responder a los signos de los tiempos, como Champagnat, hicieron las siguientes propuestas:

1. Proponer actividades que integren a toda la comunidad educativa marista: escuelas de padres, grupos de evangelización, fomento del voluntariado, encuentros extraescolares con familias, educadores y alumnos? Cuidar particularmente la comunicación entre todas estas personas.

2. Impulsar y dar nueva creatividad a la acción evangelizadora de nuestros centros. Para ello recuperar o dar nueva vida a un plan de acción conjunta para el colegio (concreción del Proyecto Educativo de Centro) con objetivos, seguimiento y evaluación. Este plan habría de hacerse desde la escucha de los alumnos y sus necesidades y priorizando aspectos como: tutorías individualizadas, grupos de colaboración, actividades escolares y extraescolares?

3. Potenciar de modo real la solidaridad en nuestros centros, poniendo en marcha la obra social de cada colegio y asumiendo una preferencia clara por los más desfavorecidos del propio centro (alumnos con más necesidades educativas o sociales) y del entorno (inmigrantes). Implicar a los padres y los jóvenes en este ámbito.

4. Dar un nuevo impulso y actualización a la presencia marista entre los alumnos (en lo escolar y en el tiempo libre) y también a la tutoría como medio educativo clave y globalizador (atención personalizada; cercanía y cuidado del mundo afectivo; en relación con los padres?).

5. Potenciar momentos para compartir vivencias, darnos tiempo para reflexionar sobre lo que hacemos y vivimos, para conocernos mutuamente, etc. (Podrían planificarse tres encuentros al año con elementos formativos y celebrativos).

6. Intensificar el desarrollo de la espiritualidad en las aulas, a través de talleres o programaciones, (realizadas en grupos de trabajo), que comience desde infantil y llegue a los mayores, incluyendo una adecuada pedagogía de la oración.

7. Priorizar los grupos de pertenencia (MarCha, Animar) en la acción y formación, ya que son una herramienta imprescindible en el mundo de hoy.

8. Potenciar los equipos de animación para cuidar las inquietudes que han surgido en esta asamblea. Promover la mayor implicación de todos los profesores en tareas de animación.

9. Formar y dinamizar en cada colegio fraternidades maristas mixtas, de hermanos y seglares, abiertas a alumnos y familias, que puedan tener como referencia los documentos y la espiritualidad marista, y que cuiden a la persona en su interioridad y en todas sus dimensiones, convirtiéndose en fuente de vida y evangelización.

10. Seguir recreando un estilo propio de escuela marista (abierta, familiar, signo de referencia para la sociedad) en la que tengan espacio privilegiado rasgos de nuestra identidad como son: la atención a la diversidad, el trato cercano, la apertura a los valores y a la dimensión espiritual, la implicación familiar, el compromiso solidario, los grupos de crecimiento, el acompañamiento al desarrollo integral de cada alumno, etc.

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