16 de mayo de 2008 PARAGUAY

Distrito del Paraguay

En el día 14 de abril de 2008 el H. Teófilo se reunió con todos los delegados de Pastoral de las obras maristas del Paraguay, en la residencia de Asunción. El objetivo era dar a conocer el libro Agua de la roca. Después de la presentación de las grandes líneas y de la novedad del texto en relación a la espiritualidad marista que brota de la tradición de Marcelino Champagnat hubo un momento de preguntas. Las preguntas fueron más allá del campo estricto del libro y de la espiritualidad para referir otros grandes proyectos llevados a cabo en el Instituto. El H. Teófilo contestó siempre no dejando de establecer una relación con la espiritualidad, el tema que, de hecho, nos reunía.

Una de las preguntas incidía sobre el proyecto ad gentes. El H. Teófilo insistió en que la espiritualidad marista es una espiritualidad misionera. Esa característica no aparece explícitamente en las que definen la espiritualidad marista en el 1er capítulo, pero aparece con claridad en el n. 149, al escribir que dirigimos nuestros pasos a lugares donde otros prefieren no ir. Cuando nuestra misión ha terminado, nos vamos a otros lugares donde sea necesaria nuestra presencia. El H. Teófilo aún presentaba las cuatro grandes características de la espiritualidad misionera (en Asia) que de un modo u otro se encuentran en el libro Agua de la roca. Son:

? La espiritualidad del misionero debe ser una espiritualidad de la presencia;
? Una espiritualidad de diálogo;
? Una espiritualidad ?quenótica?, esto es decir, una espiritualidad donde el misionero se debe vaciar de su cultura, de su tradición para asumir la cultura y las tradiciones del lugar donde vive y se torna presencia evangélica.
? Una espiritualidad de reconciliación y armonía.

A la cuestión sobre la remodelación que se está haciendo en el Hermitage el H. Teófilo contestó diciendo que no podía haber proyecto más ligado a la espiritualidad que éste. Es importante la renovación de las estructuras del Hermitage, pero no debemos olvidar el gran objetivo de esa renovación: transformar ese lugar de nuestros orígenes en un centro de espiritualidad marista. A su tiempo se diseñarán itinerarios sobre la espiritualidad marista. El libro Agua de la roca constituye un documento que sin duda será una referencia en esos itinerarios.

Otra pregunta aludía a la Asamblea de Mendes, dado que en el grupo había personas tomaron parte en aquel encuentro: ¿No estaría aquello casi olvidado? No lo está, garantizó el H. Teófilo. De hecho el documento en el 1er párrafo, ?Abriéndonos al soplo del espíritu? habla claramente de una espiritualidad de seguimiento (de Jesús), desarrollada en la acción evangelizadora que es liberadora y profética. Y todo el documento asume de modo renovado que la espiritualidad marista es una espiritualidad apostólica. No hay, pues, razones para temer que la Asamblea de Mendes caiga en el olvido. El Agua de la roca nos ayuda a recordar la misión con renovado vigor. Del mismo modo que en la Asamblea de Mendes se dijo que una misión sin espiritualidad no tiene fundamentos que la sostengan y le den vida, futuro y esperanza.

Los responsables de la pastoral en Paraguay agradecen al H. Teófilo las luces que aportó sobre la espiritualidad marista. Ahora nos toca ir haciendo nuevos descubrimientos remontando el río que trae Agua de la roca.

Los Delegados de pastoral de Paraguay
Asunción, 14 de abril de 2008

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