18 de octubre de 2010 EL SALVADOR

El Salvador, Septiembre 2010

Informar de una reunión intercomunitaria más no tendría ninguna novedad? Las venimos teniendo desde hace muchos años en nuestra provincia América Central: en Guatemala, en El Salvador, en Nicaragua, en Costa Rica y desde hace dos años en Cuba. Dos veces al año tenemos esta oportunidad los hermanos de cada país de convivir y compartir durante una mañana de sábado algún tema de actualidad. La asistencia es casi total, las seis comunidades están puntualmente presentes y la comunicación fraternal es ya tradicional, normalmente está presidida y animada por el hermano Hipólito Pérez, nuestro Superior provincial. La agenda suele tener siempre los mismos aspectos: bienvenida y saludos, oración, iluminación motivadora del tema , tiempo de reflexión personal, diálogo en grupos, ecos de los grupos, noticias de la provincia, Eucaristía y ágape familiar.En esta segunda reunión intercomunitaria de El Salvador resaltamos el tema: ? La Nueva Tierra de una auténtica renovación del cambio de Corazón?, y la participación de algunos laicos. El fruto de la reflexión de los hermanos lo resumimos en estas cuatro llamadas: Redescubrir el encanto de ser hermano, impulsar más la pastoral vocacional, profundizar en la espiritualidad de consagrados y de laicos maristas, mantener y renovar la presencia entre niños y jóvenes excluidos. Los laicos por su parte enfatizaron el ?testimonio de los hermanos para evangelizar?, la atención a los más necesitados y lo humano-académico.Esta segunda reunión intercomunitaria ha tenido los mismos objetivos, tema y detalles en los cinco países que conforman la provincia marista de América Central. La razón es obvia: dentro de mes y medio, a finales de octubre, tendremos la Asamblea provincial previa al Capítulo provincial, que reflexionará sobre el mensaje del XXI Capítulo general y presentará propuestas que empiecen a realizarse de inmediato.CON MARIA, SALGAN DE PRISA A UNA TIERRA NUEVA. Este es el gran reto que se nos presenta como única alternativa. Ojalá tengamos la valentía de llevarlo hasta las últimas consecuencias, sin eufemismos. Que la Buena Madre nos lleve de la mano.___________H. Agustín Güezmes

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