11 de junio de 2008 VATICANO

El servicio de la autoridad y la obediencia

Con fecha 11 de mayo de 2008, fiesta de Pentecostés, la Congregación para los Institutos de Vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica ha publicado la instrucción El servicio de la autoridad y la obediencia tras ser sometida a la firma del Papa. La presente Instrucción está destinada a los miembros de los Institutos de vida consagrada que viven en comunidad, o sea, a cuantos pertenecen, hombres y mujeres, a Institutos religiosos. A ellos se asimilan los miembros de Sociedades de vida apostólica. Y aun el resto de los consagrados también puede sacar indicaciones útiles en relación con su género de vida.

Este documento se gestó en la reunión Plenaria de esta Congregación, celebrada los días 28-30 de septiembre de 2005. Se constató entonces que, el tema de la obediencia exige un esfuerzo especial de reflexión, debido sobre todo a los cambios que estos últimos años han tenido lugar en el seno de los Institutos y comunidades; y también a la luz de cuanto han propuesto los más recientes documentos magisteriales sobre el tema de la renovación de la vida consagrada.

En estos años, ha cambiado el modo de percibir y vivir la autoridad y la obediencia tanto en la Iglesia como en la sociedad. Ello es debido, entre otras cosas: a la toma de conciencia del valor de la persona individual, con su vocación propia y sus dones intelectuales, afectivos y espirituales, así como su libertad y su capacidad relacional; a la centralidad de la espiritualidad de comunión, con el aprecio de los instrumentos que ayudan a vivirla; a un modo distinto y menos individualista de concebir la misión, compartida con todos los miembros del pueblo de Dios, de lo cual se derivan formas de colaboración concreta.

El objeto principal de esta Instrucción es reafirmar que tanto la obediencia como la autoridad, por más que se practiquen de formas distintas, tienen siempre una relación peculiar con el Señor Jesús, Siervo obediente. Y se propone, además, ayudar a la autoridad en su triple servicio: a cada una de las personas llamadas a vivir su consagración (parte primera); en la construcción de comunidades fraternas (parte segunda); en la misión común (parte tercera).
Las consideraciones e indicaciones que contiene están en continuidad con las de los documentos que han acompañado el camino de la vida consagrada a lo largo de estos años nada fáciles. Sobre todo, las Instrucciones Potissimum institutioni, de 1990, La vida fraterna en comunidad, de 1994, la exhortación apostólica postsinodal Vita consecrata, de 1996, y la Instrucción Caminar desde Cristo, de 2002.

El texto íntegro se puede encontrar en los enlaces:

Español, Francés, Inglés, Italiano

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