8 de mayo de 2007 MOZAMBIQUE

Experiencia de San Marcelino Champagnat con Juan Bautista Montagne

Los novicios de Matola, Mozambique, Provincia de √Āfrica Austral, hicieron una emotiva representaci√≥n de la revolucionaria experiencia que vivi√≥ Marcelino con aquel joven Juan Bautista Montagne, que se mor√≠a a la edad de diecisiete a√Īos en medio de una completa ignorancia de las cuestiones de la fe. El hermano Osvado hizo el papel de Champagnat sacerdote y Samson el de Montagne, como se puede ver en la fotograf√≠a.
Marcelino le instruyó, le escuchó en confesión y le preparó a bien morir. Fue una escena conmovedora que se representó en el salón parroquial, repleto de jóvenes, padres y miembros de otros grupos religiosos.

Después del acto, Padington hizo un jugoso comentario de la historia que se había escenificado, explicando de qué manera se sintió conmovido Marcelino hasta llegar a exclamar de una vez para siempre: ?¡Necesitamos Hermanos!?. Hermanos para ayudar a los jóvenes a crecer como cristianos y ciudadanos responsables.

La representaci√≥n abri√≥ los ojos de los parroquianos que as√≠ vieron con m√°s claridad por qu√© los Hermanos muestran tanto inter√©s cuando interact√ļan con los j√≥venes de la parroquia. No ser√° para nosotros una sorpresa si o√≠mos pronto que se les propone a los novicios la plena responsabilidad de la animaci√≥n de la pastoral juvenil de la parroquia. Yo tuve la impresi√≥n de que la experiencia conmovi√≥ √≠ntimamente a los propios novicios, de tal manera que estar√°n encantados de ser los nuevos Champagnats para una legi√≥n de Montagnes de esta parte del mundo. Todo esto nos lleva a aprender que hemos de tener un coraz√≥n sensible, capaz de compadecerse de las tristes experiencias que viven muchos j√≥venes hoy debido a la influencia de la moderna cultura digital.

Parece que los novicios se sentían muy a gusto en el escenario cuando entretuvieron al auditorio con el himno ?Con María al lado mío, sigo los pasos de Marcelino? cuyo original inglés había sido traducido al portugués. Los jóvenes del fondo apoyaron al coro de los Hermanos con mucho entusiasmo y enseguida todos los que estaban presentes en el salón se habían unido a la melodía que ya sonaba familiar. Muy bien, queridos novicios. Verdaderamente lleváis una fuerza interior que os hará personas significativas para las vidas de los jóvenes. Ayudadles a imitar a Champagnat para que lleguen a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos.

H. Simeon Banda, fms

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