30 de marzo de 2006 BéLGICA

Fiesta en la Bélgica marista

La Provincia de Europa Centro-Oeste ha querido señalar el 150º aniversario de la llegada de los primeros Hermanos Maristas a Bélgica con una fiesta de acción de gracias, en el curso de una Eucaristía que se celebró en Couvin, seguida de un almuerzo de hermandad.

En torno al obispo de Namur se reunieron los sacerdotes de la región junto con un padre jesuita misionero en África, hermanos de Bélgica y también de Alemania, de Irlanda, de Gran Bretaña y de Francia. A ellos se unieron miembros de las fraternidades maristas, antiguos alumnos, directores de centros y la comunidad parroquial de Couvin.

Al comienzo de la misa, el Hermano Jacques Scholte, Provincial, recordó algunos de los momentos de esta presencia marista en Bélgica desde el año 1856, presencia que impulsó el Hermano Francisco, sucesor de San Marcelino Champagnat.

A esta introducción a la historia marista belga le siguió una presentación en pantalla de algunas etapas de la fundación de los Hermanos Maristas y de la presencia de los Hermanos en Bélgica.

De esta manera se vivió la Eucaristía con ?conocimiento de causa?. La acción de gracias pudo así tomar toda su dimensión traduciéndose en un agradecimiento al Señor por haber llenado de valentía, y a veces heroísmo, los corazones de aquellos hermanos de la Provincia de Beaucamps primeramente, y luego los hermanos de Alemania, de Bélgica, y de los Países Bajos. También pudimos dar gracias a Dios por la fiel vida marista que nos hace sentir de cerca la santidad de nuestros Hermanos en África, en el Congo y en Rwanda. La Bélgica marista ha aportado su tributo a la Iglesia y a la Congregación en tiempo y talentos, ofrecidos con generosidad, y a veces también vertiendo su sangre en tierra africana.

La celebración se vio realzada con los cantos interpretados por la coral de los Trovadores del Agua Negra, dirigida por el Hermano André Rousseaux de Couvin.

El almuerzo animado y festivo, junto con la degustación de la comida brindó la oportunidad a los Hermanos de Alemania y a los antiguos alumnos de Zele de expresar su reconocimiento con palabras y con recuerdos. Los de Alemania señalaron el acontecimiento con un regalo precioso: una cruz plena de simbolismo, realizada por el hermano Bernward Gerlitzki. Por su parte, los antiguos alumnos de Zele ofrecieron un cuadro que representa su escuela, junto con un libro centenario del centro. Ya no quedan Hermanos en ese colegio, pero el espíritu marista está delicadamente salvaguardado.

Este fue el espíritu, verdaderamente marista, de fraternidad y de convivencia que reinó en toda la jornada, y que ayuda a abrir con confianza las puertas del 3º Capítulo provincial de la Provincia Europa Centro-Oeste que se celebrará en el mes de abril.

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