26 de abril de 2007 CHAD

Fue Consejero general durante el mandato del hermano Charles Howard

La alegría pascual nos trae también noticias dolorosas, quizás para que sepamos encajarlas mejor en la muerte-resurrección de Cristo. El Provincial de Ibérica, el Superior del Distrito de África del Oeste y las Comunidades del Chad han comunicado con pesar la muerte del hermano Pedro María Huidobro Díez que descansó en la paz del Señor el 10 de abril de 2007, tras celebrar las fiestas pascuales con gozo. El funeral se celebró en la catedral de Sarh (Chad) presidido por el obispo, rodeado de los hermanos de comunidad y con el acompañamiento de numeroso público.

El hermano Pedro comenzó a sentirse débil desde el jueves santo, pero no más de lo que se sentía otros años, cuando empezaban los calores. El lunes de Pascua la fiebre se mantuvo alta. El médico que le atendía le cambió el tratamiento y permaneció junto al enfermo para vigilar su evolución. A primera hora de la noche entró en coma y ya no respondió a los estímulos, falleciendo a las tres de la mañana. Los médicos opinan que ha tenido un derrame cerebral, complicado con una fuerte bajada de tensión y un elevado índice de glucosa en la sangre. Al conocerse la noticia de la partida del hermano Pedro a la casa del Padre el corazón se nos ha llenado de gratitud por el don de un hermano tan valioso y por su fecunda vida para el Instituto y para la Iglesia.

El hermano Pedro había nacido en Covanera (Burgos), el día 1 de abril de 1939. Ingresó en el juniorado de Miraflores (Burgos), el 1 de marzo de 1951, procedente del colegio marista Liceo Castilla, de Burgos, del que era alumno. De allí pasó a Antzuola (Guipúzcoa) donde realizó la formación inicial marista del postulantado y noviciado. Al finalizar la misma emitió, en esa misma casa, sus primeros votos el día 2 de julio de 1955. El compromiso definitivo con el Instituto lo selló mediante la profesión perpetua, el 15 de agosto de 1960.

Su servicio marista a la Iglesia y al Instituto se desarrolló en Durango (2 años), Zaragoza (4) y Durango de nuevo (8). Posteriormente residió en Lardero donde asumió las responsabilidades de Viceprovincial y Administrador provincial, primero (8), y posteriormente como Provincial (5). Fue elegido miembro del Consejo general en el 18º Capítulo general de 1985 y su servicio se prolongó durante 8 años. Tras un año de reciclaje fue destinado a Zalla donde permaneció seis años. Dedicó un nuevo año de reciclaje y partió para Chad como misionero donde se dedicó a la catequesis y a la promoción cultural de aquel pueblo. Desde el año 2002 colaboró con la Iglesia de aquel país como Administrador diocesano.

Pedro se caracterizaba por su dinamismo, inteligencia y entrega. Manifestó un gran amor al Instituto y supo dejar con sencillez y disponibilidad los puestos de mando. Dotado de un carácter reflexivo y serio; le gustaba mantener largas conversaciones con objeto de llegar hasta el fondo de la cuestión.

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