3 de septiembre de 2008 CANADá

Hacer Visible la belleza de Dios en María

Del 7 al 17 de agosto pasado, millares de visitantes pudieron admirar la extraordinaria colección mariana del patrimonio marista con ocasión de una exposición presentada en el kiosco del santuario de Notre-Dame-du-Cap, en Trois-Rivières, provincia de Quebec, Canadá.

La novena preparatoria a la fiesta de la Asunción era muy adecuada para presentar una exposición semejante. Los peregrinos visitantes venían de numerosos países: USA, Francia, Bélgica, Alemania, Austria, Camerún, Burkina. Kenya, Senegal, Haití, Lesotho, Nueva Zelanda, Tierra Nueva? Se juntaban con centenares de visitantes de Quebec: Otawa, Chibougamau, Abitibi, Beauce, Montreal, Saguenay, etc., para proclamar sin tapujos, en este lugar de oración, su amor a nuestra Buena Madre.

Fue una ocasión soñada para dar a conocer a María y hacerla amar, como lo deseaba ardientemente san Marcelino

El H. Paul-André quiere dar gracias especiales a las Hijas de Jesús y al Padre François-Dominique, carmelita, por la ayuda que le presentaron en esa circunstancia. Solo, le habría sido imposible encargarse de la acogida durante esos once días

También da las gracias a los Padres Oblatos de María Inmaculada que lo acogieron con tanta delicadeza, sobretodo al Padre Gilles Patry, rector del santuario, por su sencillez. Gracias a los hermanos de Château-Richer, a los hermanos Côté, Gaston Simard, Guy Lachance y Raphaël Tremblay por su colaboración.

El H. Paul-André da las gracias de todo corazón a los hermanos que le enviaron recientemente estatuas representativas de sus países respectivos. Un agradecimiento especial al H. Demetrio Espinosa, de Argentina.
____________
Hermano Paul-André Lavoie
A través del H. Laurent Potvin

VOLVER

Ad Gentes...

SIGUIENTE

Primeros pasos...