4 de octubre de 2005 SRI LANKA

Invitación a revivir el espíritu del Hermitage

Gratitud en cuatro lenguas
<304b.jpg alt=Sri Lanka ? 30/09/2005 hspace=5 vspace=5 align=right>A medida que se acerca el final de la Conferencia se han acumulado los acontecimientos noticiables. Ayer enviamos una crónica sin dejar constancia de un gesto simpático que merece ser reseñado. Los hermanos que han asistido a la Conferencia han ido destacando en numerosas ocasiones la calidad de las atenciones recibidas por parte de las personas que sirven en el hotel. Es una característica de estas gentes, su sentido de la acogida, la apertura y la cordialidad. El hermano Mikel de Waas, Provincial de Sri Lanka ? Pakistán, nos dijo en una ocasión, que la hospitalidad es prioridad nacional en Sri Lanka. Nosotros lo hemos visto aquí. Un mes conviviendo con las mismas personas ha dado origen a anécdotas simpáticas y ha creado un ambiente de cercanía y amistad. Las dificultades de los idiomas, por ejemplo, han convertido a los camareros en maestros y a muchos hermanos en alumnos que han aprendido de ellos las frases más usuales para solicitar los servicios del comedor. Al concluir el período de permanencia en medio de ellos surgió espontáneamente la idea de dedicarles unas canciones y tener un gesto de gratitud. De modo que, con la colaboración de la dirección del hotel, nos reunimos con todo el personal en un momento de la tarde de ayer para manifestarles nuestro agradecimiento.
El hermano Superior General les dedicó unas palabras afectuosas en nombre de todos los hermanos y les entregó un pequeño obsequio personal. A continuación, cada uno de los grupos lingüísticos seleccionó una canción de su repertorio para dar las gracias en su idioma respectivo, de manera que allí se oyó cantar en inglés, francés, portugués y español. Los empleados del hotel, en correspondencia, interpretaron dos canciones de su folklore nacional.

Discurso de clausura
La pequeña ceremonia de clausura junto con el espacio de agradecimientos acaparó el horario de la mañana del último día de la Conferencia. El hermano Seán ha puesto el colofón al encuentro de Negombo diciendo que hemos pasado juntos un tiempo rico y fructífero, tiempo de gracia, tiempo para hablar de esperanzas y de sueños para el Instituto y para la misión.
Inició su discurso recordando algunos objetivos que se había propuesto el Consejo al organizar la Conferencia: rendir cuentas del trabajo que se ha realizado para animar el Instituto y su misión durante los cuatro últimos años y dedicar tiempo para escuchar e informar de las preocupaciones existentes. Subrayó que durante estos días ha habido momentos para percibir el sentir del Instituto sobre asuntos como la promoción y formación de las vocaciones, los laicos, la misión, la solidaridad y la reestructuración, entre otros.
En un segundo momento de su intervención dijo: ?He querido plantear un reto de futuro para mí mismo y para cada uno de vosotros, especialmente porque sabemos que hay un futuro para nuestro Instituto y nos corresponde a nosotros y a los seglares asegurarlo: es hora de reconstruir el espíritu del Hermitage. Para ello no basta con rehacer esa casa sino que se trata de apropiarnos del espíritu que reinó en su construcción primera: sacrificio, trabajo físico duro y la satisfacción gozosa por la empresa realizada.? Y señaló que al hacer planes para el futuro del Instituto y su misión cada uno tiene que hacer propia esa esperanza, ese entusiasmo y esa audacia.

Retos para el futuro
<304a.jpg alt=Sri Lanka ? 30/09/2005 >En la segunda parte de su discurso destacó el hermano Seán varios temas de interés que requieren la mayor atención del Instituto. En este sentido se refirió a que algunos no ven adecuado el enfoque propuesto para implantar las redes de espiritualidad en cada región del Instituto; en cambio otros, esperan mayor dirección sobre el movimiento creciente de los seglares, o reclaman mayor claridad en torno a los fondos que se reservan para la solidaridad ?ad intra? y ?ad extra?; hay quienes piden que se dedique un tiempo amplio para la segunda visita a las Unidades Administrativas con objetivos claros y que sirvan de ayuda. El hermano Seán se comprometió a tomar esas y otras preocupaciones en serio y aseguró que se estudiará todo ello para abordarlo con un plan de acción adecuado y los medios que sean necesarios.

Reestructuración de Comisiones
En relación con la tarea que tiene que afrontar el Consejo en los próximos cuatros años, dijo el hermano Seán que ha decidido reorganizar las cosas unificando algunas comisiones existentes y solicitando que trabajen conjuntamente en el futuro. En concreto indicó que la Comisión de Vida Religiosa y la de Pastoral Vocacional, incluyendo la formación, actuarán juntas. Lo mismo se hará con las Comisiones de Laicos y Misión. Y, de igual manera, los esfuerzos del BIS irán unidos a los del Plan para el Uso Evangélico de los Bienes y el de Finanzas.
También anunció que en breve explicará en una carta cómo van a ser tratados algunos aspectos del mandato del 20º Capítulo General que no han sido estudiados todavía pero que lo serán antes del Capítulo de 2009.
En la parte final de su discurso subrayó que todavía existen iniciativas concretas a las que hay que dedicarse: hacer de Jesús el centro de cada vida y de cada comunidad; la reestructuración como un proceso que está haciendo más universal el Instituto; el servicio en favor de los pobres; la promoción de las vocaciones y la evaluación de nuestros planes de formación. Ha hecho una llamada a seguir dando pasos en el camino del laicado marista tan enriquecedor para unos y otros. Y animó a los hermanos a continuar desarrollando medios que ayuden a consolidar una cultura de promoción de las vocaciones.

Capítulo de gratitud
Antes de terminar, el hermano Seán agradeció a los hermanos el privilegio de haberle solicitado el servicio de Superior y también el regalo de los hermanos Consejeros y de los colaboradores de la Administración General. Se extendió en este capítulo de agradecimientos manifestando su especial gratitud al Padre Joaquín Fernández, ex Superior General de los Padres Maristas, que ha acompañado a los hermanos durante estos días de la Conferencia como capellán. El hermano Seán le obsequió con una hermosa estatua de la Buena Madre. También expresó un caluroso agradecimiento al hermano Mikel De Waas, Provincial de Sri Lanka ? Pakistán, por el trabajo, los desvelos y las atenciones que ha tenido para con todos. Gratitud que hizo extensiva a todos los hermanos de la Provincia, pero en particular al hermano Mervin Parera que ha colaborado día a día con la Conferencia con extraordinaria dedicación.
Hubo palabras de agradecimiento para los traductores que han realizado la ardua tarea de facilitar este encuentro de hermanos con la traducción simultánea y a los colaboradores de secretaría y comunicaciones. Y con los hermanos Provinciales y Superiores de Distrito tuvo el detalle de entregar a cada uno de ellos un cuadro del Hermitage con el que quiso expresar el deseo de que lleven con ellos a cada Unidad Administrativa el espíritu del Hermitage.
Ellos correspondieron obsequiando al hermano Superior General, al hermano Vicario y a cada Consejero con un pequeño recuerdo de este hermoso país como signo de adhesión y gratitud hacia la labor de animación y gestión que están realizando.

Misa de envío
<304.jpg alt=Sri Lanka ? 30/09/2005 hspace=5 vspace=5 align=right>Tuvo los aires exóticos de la región. Acompañó la celebración como monitor el hermano Lazar Hirudayasamy, Superior delegado del Sector de India, dependiente de la Provincia de Sri Lanka ? Pakistán, que iba vestido a la usanza de su país. El altar estaba adornado con un cuadro del bautismo de Jesús. Al pie del altar se colocaron algunos signos usados habitualmente en la liturgia católica de la India.
Antes de iniciar la proclamación de la palabra, todos los participantes se acercaron a percibir el calor del fuego encendido con la llama del cirio pascual. Cada uno extendió las manos y las aproximó a la llama para percibir su energía. Con un gesto de acogida se llenó el cuenco de las manos de esa luz nacida del cirio pascual, aplicando luego las manos a la cara. De esta manera, con el rostro iluminado por la luz y el calor del Cristo resucitado, se escuchó la palabra de Dios.
En el momento del canon en que se recapitula toda la ofrenda del altar para entregársela al Padre ?por Cristo, con Él y en Él,? se hizo el rito del envío como parte de la ofrenda. El sacerdote signó con ceniza en la frente al hermano Seán, mientras le decía en nombre del Señor: ?Seán, no tengas miedo; yo estoy contigo.? A su vez el Superior repitió el gesto con cada uno de los Consejeros y éstos, a continuación, hicieron lo mismo con todos los hermanos.
El rito de la paz, antes de la comunión, fue un compartir de apretones de manos y abrazos fraternales con el que se iniciaba un camino de retorno, cada uno a su lugar de procedencia, a compartir con los hermanos del Instituto todo lo vivido a lo largo de estos días de la Conferencia General.

Despedida
Los billetes de avión habían sido confirmados días antes, con la cuidadosa previsión que ha tenido la Comisión coordinadora para estar en todos los detalles.
Y con esto cerramos también hoy este capítulo de la crónica apresurada de cada día, para ofrecer mañana un punto final con visión más personal. Pero no quisiera terminar sin antes agradecer la acogida que ha tenido la información que hemos ido enviando y el apoyo que nos han brindado todos los hermanos y seglares desde numerosos lugares del Instituto tal como se ha puesto de manifiesto en los mensajes que hemos recibido a través de la web. Muchas gracias.

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