28 de marzo de 2011 SRI LANKA

Los hermanos maristas, líderes de la educación católica en Sri Lanka

El 24 de marzo de 1911 cinco hermanos, Peter Leo, Paul Leo, Francis Anthony, Jules Lawrence y Marie Chrysostom de Saint Genis Laval (Francia), llegaron a Sri Lanka. Estos misioneros comenzaron su trabajo en el St. Michael’s College Batticaloa, un Colegio administrado por los Jesuitas.

Los hermanos aprendieron inglés y tamil, que es la lengua que habla la mayor parte de la población de la región oriental. Después de aprender las lenguas locales los pioneros maristas sentaron las bases de la inculturación y pronto se desplazaron de la región este del país hacia la región occidental. Mostrando ser muy audaces en su misión y en la difusión de la Buena Nueva por medio de la educación, vinieron a Negombo por invitación del Arzobispo Coudert y fueron acogidos calurosamente por el  P. Milliner O.M.I. que fue más tarde cura párroco de Grand Street Negombo.

Sus corazones llenos de fe y visión de futuro enriquecieron la misión marista en Sri Lanka. St. Mary’s College Negombo, Maris Stella College Negombo, Joseph Vaz College Wennappuwa, Christ King College Thudella, St. Joseph’s College Bandarawela, son algunos de los principales colegios dirigidos por los pioneros maristas. Tenemos que admitir que la época de la educación inglesa comenzó a declinar, por desgracia, cuando la política estatal de Swabasha se hizo preponderante. No sólo los hermanos maristas, sino también muchas órdenes religiosas perdieron lo mejor de sus escuelas junto con su disciplina y la educación inglesa. Lo que ha sido hecho no puede ser deshecho. Maris Stella, baluarte de los hermanos maristas, fue el único colegio que estuvo al abrigo sin sufrir robos.

El Holy Cross College Kalutara, otro tesoro de los hermanos maristas, fue arrebatado a su control. Actualmente la administración marista se conserva en el St. Joseph’s College Nugegoda, y en St. Mary’s College Chilaw. Los hermanos maristas extienden también sus servicios a los necesitados y a los pobres de Kalpitiya y Jaffna. La gente de Kalpitiya y Jaffna y de las islas tiene una deuda de gratitud con los hermanos maristas especialmente con el hermano Lal Fonseka y el  hermano Laza por sus muchos servicios bajo un sol abrasador. Los  hermanos Nicholas y Francis sirven a los niños necesitados guiándolos y enseñándoles a buscar su bienestar futuro.

El Instituto de formación electro-técnica dirigido por los hermanos maristas en Negombo ofrece a los jóvenes que abandonan la escuela o que han sufrido fracasos en los exámenes, una formación técnica para desarrollar sus propias capacidades aquí y en el extranjero. El  hermano Victor Fernando junto a un personal muy dedicado, está llevando adelante esta tarea.

La renombrada granja agrícola marista (Marist Farm), que es otro tesoro marista, y el Noviciado están ubicados en Tudella. Los novicios de Sri Lanka, India y Pakistan se forman bajo la atenta mirada de los  hermanos Joseph Florentius y Godfrey Perera. Algunos hermanos mayores colaboran fraternalmente en las actividades de la parroquia en Haldanduwana, diócesis de Chilaw.

Aunque yo no he visto a todos esos hermanos pioneros de los comienzos, como los  Joseph, Julian, Lewis, y Conran, sí he conocido y he trabajado con los hermanos Peter Berchmans, Paul Nizier, Valentine y Raphael, que me han proporcionado suficientes pruebas sobre cómo ellos han contribuido a la educación, que es su campo propio. Son verdaderos educadores y al mismo tiempo grandes hermanos en el verdadero sentido de la palabra. El  hermano Gerard Peiris (89), el hermano más anciano de la congregación en Sri Lanka es también recordado con mucho afecto.

Yo me siento orgulloso de ser un ex alumno del Maris Stella, bien educado y alimentado, y me siento obligado a escribir esta apreciación de los hermanos maristas que me dieron gratuitamente educación y formación, un don inapreciable que recibí en abundancia. Que éste sea un modesto tributo a todos los hermanos maristas y especialmente al tan querido  hermano Gregory Aloycious, que más tarde fue Provincial y Director del Colegio que me concedió el ingreso gratuito y al  heramno Clinton Perera, director a lo largo del periodo de educación y al   hermano Joseph Fonseka, director de mi escuela primaria, al hermano Linus Fernando, mi profesor de primaria y al hermano Shanti Liyanage, Prefecto de los internos. Quiero recordar respetuosamente a estos verdaderos hombres ilustres de San Marcelino Champagnat que están detrás de mi éxito.

Si el hermano Gregory Aloysius no hubiera extendido sus generosas manos hacia mí y no me hubiera dado la educación gratuita y todos los otros hermanos no me hubieran tratado del mismo modo, humanamente, con todos los amigos más ricos del Colegio y del pensionado, mi destino hubiera cambiado sin duda. Yo estoy eternamente agradecido a los hermanos maristas, que me han preparado para lo que soy hoy. En muchas ocasiones la gente me ha preguntado si yo he estado en un seminario, en algún lado. Esta es la formación que formó mi personalidad. Entonces yo digo con orgullo, “no, soy ex alumno del Maris Stella”. Este es el mejor homenaje que puedo ofrecer a mi Alma Mater.

El hermano Clinton Perera, brillante estudioso, guió el destino de Maris Stella durante más de veinte años. Él y el personal del colegio, lo llevaron a un nivel equiparable al del cualquiera de los mejores colegios del país.  Como director, él fue especialmente duro con los alumnos en lo que se refería a la disciplina, pero se hizo querer por todos nosotros. Cuando caminaba majestosamente por el colegio dos veces al día durante el recreo de la mañana y después del recreo de mediodía, había un silencio total en todo el colegio. Cuando estaba de pie frente a la capilla, todo el colegio permanecía en gran silencio. Esta experiencia de gran silencio nos ha marcado mucho y fue una parte de la disciplina de nuestra formación.

Él era rígido y pedía perfecta disciplina y es eso lo que hizo que los ex alumnos del Maris Stella fuesen disciplinados. Él confiaba firmemente en que la disciplina y la educación son hermanos gemelos que deberían ir siempre juntos. Esta actitud trajo gloria al Maris Stella College e hizo que el número de los estudiantes aumentase rápidamente.

El  H. Joseph Fonseka, que es profundamente religioso, buscó el bienestar espiritual de todos con gran entusiasmo en su calidad de Director de Primaria. Fue él quien nos enseñó a tener siempre con nosotros el rosario, a amarlo y a rezarlo. Gracias hermano Joseph, todavía practicamos lo que él nos enseñó. Tenía un lugar para todo, quería que todo se hiciese de modo impecable y en el tiempo previsto.

El  hermano Linus, uno de los profesores de primaria, era un amante de los “picnics” y le encantaban los largos viajes. Si no fuera por los viajes anuales que él organizó, muchos de nosotros no hubiéramos tenido la oportunidad de disfrutar de todas las bellezas de Sri Lanka. Como ex alumnos todavía nos gusta recordar los buenos recuerdos de nuestros “picnics” a Yala, Wilpattu Nuwaraeliya etc.

El  hermano Shanthi Liyanage, el actual Provincial marista, era mi prefecto de internos favorito. Tenía modales muy amables y simpáticos. No daba lugar a ninguna discriminación. Era de verdad un "señor”. Cuando lo tuve como profesor de inglés, supo guiarme lúcidamente.

El  hermano Michael De Waas era el Provincial de Sri Lanka, India y Pakistán, y actualmente es Consejero general de los hermanos maristas en Roma. Es el primero de Sri Lanka que ocupa un tal cargo en la Congregación.

Los hermanos maristas han hecho lo mejor que han podido para inspirar y moldear a los espíritus jóvenes que estaban bajo su cuidado según lo mejor de las tradiciones de los maristas y especialmente lo mejor de las tradiciones de sus colegios. He aprendido que los hermanos maristas cuando buscan un lugar para comenzar un colegio buscan esencialmente que haya espacio para el patio de recreo y el campo de juegos. Este es el estilo marista. Ellos consideran que la educación y los deportes deben ir de la mano.

Los hermanos maristas han marcado y formado a los veteranos del Maris Stella College en todas las profesiones y campos que existen. Dichos veteranos siguen firmes sirviendo aquí y en el extranjero como leales ex alumnos del Maris Stella. Que los hermanos maristas en Sri Lanka, India y Pakistán (que forman una sola entidad), que tanto contribuyen al bien de la educación, sean bendecidos con vocaciones y con la guía del Espíritu Santo para que tengan éxito en todo lo que emprendan.

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Ajith Perera – Wennappuwa

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