7 de octubre de 2008 INDIA

Los hermanos maristas no han sufrido daños

La violencia anticristiana en la India se va agravando, afirman los Obispos indios, a los que les ha llegado la solidaridad de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia. En los últimos días los Obispos del entero continente asiático han difundido un Mensaje, firmado por el arzobispo Orlando Quevedo, Secretario General del FABC, en el que se afirma: Estamos seriamente preocupados por los muchos actos de violencia perpetrados contra la Iglesia católica en India, contra sacerdotes, religiosos, laicos, estructuras, lugares y objetos sagrados. Estamos igualmente preocupados por los sufrimientos de los demás cristianos. Leemos cada día noticias de matanzas y destrucciones. Lo que fue una vez un país de grande armonía y tolerancia religiosa, hoy ofrece una imagen trágica arruinada por una minoría de extremistas. Rogamos al Dios del amor y la paz, por intercesión de la Beata Virgen María, que la violencia pueda detenerse y todos los que son propensos a la violencia puedan desandar sus propios pasos y descubrir el justo camino hacia una relación pacífica y armoniosa con los propios hermanos y hermanas cristianos.

El Mensaje de los Obispos dirige luego una fuerte llamada a las autoridades del gobierno indio para que detengan las agresiones y condenen a los responsables. El Mensaje ha llegado en un momento en que la Iglesia india ha tomado dolorosamente conciencia de que la violencia anticristiana, iniciada en el estado del Orissa, se ha ido extendiendo a otros estados de la unión como Kerala, Karnataka, Andrà Pradesh, Madhya Pradesh, Chattisgarh, Tamiles Nadu.

Después de más de un mes de ataques injustificados, que se han multiplicado a pesar de las llamadas de líderes cristianos e hindúes y de la presión internacional, los Obispos indios se sienten impresionados y preocupados por los episodios de extrema violencia contra los cristianos, expresando su indignación por la apatía y la indiferencia del gobierno, a nivel central y en cada uno de los estados. La antigua civilización de la India está siendo humillada y sus valores como Verdad, Tolerancia o Respeto, celosamente preservados durante siglos, están siendo pisoteados. La imagen laica y demócrata de la India ha quedado seriamente dañada ante de la comunidad internacional.
El texto reclama medidas fuertes como la inmediata detención de los grupos fundamentalistas, que tienen que actúan como bandoleros y han de ser detenidos como terroristas; la compensación a las Iglesias cristianas por las violencias padecidas; la identificación y el proceso de los responsables tanto si son los líderes inspiradores y como los ejecutores. Se pisotean los derechos constitucionales de que gozan los ciudadanos indios de fe cristiana como los de todos los otros ciudadanos de la nación. Por fin se recuerda la enseñanza de la Iglesia, haciendo presente que la respuesta de las comunidades cristianas agredidas, siempre estará marcada por la no-violencia, la paz, el perdón.

El hermano Alex Arockiasami que se encuentra a West Bengal nos escribe: Últimamente los fundamentalistas hindúes están atacando las iglesias y a los religiosos en muchas zonas de la India. Algunos han sido golpeados en estados cercanos al nuestro. También en el sur de la India se conocen situaciones parecidas que se están difundiendo. Pero en West Bengal hasta este momento no ha ocurrido nada. No sabemos lo que ocurrirá en las próximas semanas o en los próximos meses. He hablado con algunos sacerdotes y con otras personas importantes. Dos oficiales vinieron ayer a la casa parroquial a preguntarnos como han ido las cosas. Nos han dicho que no debemos preocuparnos y nos han asegurado que cuidarán de nosotros. Antes de marchar nos han dado el número de teléfono al que debemos llamar en el caso de que necesitáramos ayuda urgente.

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