2 de marzo de 2008 ITALIA

Manziana 2008

Todo comenzó cuando fuimos invitados por nuestros Provinciales respectivos a realizar este curso de espiritualidad para la mediana edad. El 20 de enero fue el día oficial de llegada a Manziana. El equipo de animación lo componen Barry Burns de Nueva Zelanda, como superior, Antoine Kazindu de Rwanda, subdirector, Andrew Fournier de la Provincia de África Austral, como ecónomo y el padre John Broadbent de Nueva Zelanda, como capellán.

Los participantes en el curso fuimos recibidos cordialmente por el equipo de animación por medio de un rito simbólico cargado de significado. En la sala de la comunidad había un globo terráqueo colocado en el centro, y todo estábamos sentados en círculo en torno a él, cada uno enlazado al globo mediante una cinta roja. Con esto se representaba la llegada de los hermanos desde distintos puntos y culturas del mundo a Manziana, para formar el grupo angloparlante de la mediana edad en el año 2008. Los miembros de la comunidad somos los siguientes: Andrew Chan de Hong Kong, Deodato Magomero, Vincent Chunga y Joseph Murakho de Malawi, Dominador Santiago de Filipinas, Francis Ohiri de Nigeria, John Malamo de PNG-Bouganville, Sooriya Appuhamy de Sri Lanka, Stephen Filipo de Samoa, Succeed Nyuke de Zimbabwe y Hadayat Deen de Pakistán.

Después de esta acogida simbólica, fuimos entrando en la dinámica de compartir nuestras historias de vida. Empezaron los del equipo de animación, y sus presentaciones personales fueron realmente conmovedoras. Cada vez que hablaba uno, nos quedábamos callados unos instantes, acogiendo el testimonio y la persona de nuestros formadores. Luego, a lo largo de dos días, fuimos comunicándonos las historias todos los demás. Eso nos ayudó a conocernos mucho mejor los unos a los otros. Después de esa dinámica inicial, Barry y Antoine nos ofrecieron un esquema general del plan de curso.

El primer tema del curso fue presentado por el P. John Fuellenbach, SVD. Dio sus charlas sobre el Reino de Dios con un estilo sencillo y adaptado. Fueron tres días que nos dejaron con un conocimiento más claro de lo que representaba Jesús para sus discípulos y lo que representa para nosotros hoy.

Suceed Nyuke, FMS

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