11 de marzo de 2005 ESPAñA

Plan de educación social

Desde hace cuatro años, todos los alumnos de 1º de Bachillerato del colegio marista de Málaga (España) vienen desarrollando una actividad que lleva por nombre Plan de Educación Social. En efecto, unos 150 muchachos de 16-17 años se acercan a conocer y a participar en realidades de marginación, abandono, deficiencia… dentro de su propia ciudad.
En noviembre, los alumnos se distribuyen en pequeños grupos de tres o cuatro. Cuando finalizan la experiencia, que es en el mes de mayo, han dedicado entre 25 y 30 horas a esta labor social.
Actualmente tienen constituidos 34 grupos y asisten a 16 centros. Al frente de cada grupo hay una persona adulta, que suele ser un padre, profesor, voluntario, hermano… La tarea que realizan consiste en ayudar a discapacitados físicos y psíquicos, a invidentes, a autistas, a paralíticos cerebrales y a enfermos de alzheimer, a ancianos que viven solos…; asimismo, dan apoyo escolar a niños de familias desestructuradas o con fracaso en sus estudios.

Al concluir el trabajo de cada día, el alumno ha de redactar una memoria sobre lo que ha vivido: dificultades encontradas, satisfacciones recibidas, estado con que ha actuado, etc. Luego esta memoria individual es evaluada por parte del profesor y promotor de la iniciativa.
A final de curso, esta experiencia es valorada como positiva por la mayoría de los alumnos. Muchos reconocen que les ha ayudado a conocer unas situaciones que ignoraban hasta ese momento. En otros, esta vivencia ha influido a la hora de elegir la carrera universitaria que iban a estudiar. Incluso algunos se comprometen por su cuenta a continuar en el futuro labores de este tipo.
La Fundación Codespa ha concedido durante dos años consecutivos el premio «El planeta de los jóvenes solidarios» a esta iniciativa que se desarrolla en el colegio marista de Málaga. Los medios de comunicación malagueños se han hecho eco varias veces de esta actividad de carácter social.

VOLVER

Todo a Jesús por María; todo a María para ...

SIGUIENTE

Aquí estoy, Señor. Habla, Señor, que tu s...