20 de julio de 2008 FILIPINAS

Presentación del libro Agua de la Roca

Agradezco al Hno. Teófilo, FMS, y al Padre Edgar Javier, SVD, las significativas presentaciones durante el retiro. Los dos fueran excelentes en la presentación de sus respectivos temas.

Me he dado cuenta de que vivimos en la post-modernidad y que este tiempo es un tiempo de mudanza de paradigmas, incluso en la educación de los jóvenes. Seguramente, es un privilegio enseñar hoy a los niños: son un don de Dios. Estamos retados a avanzar y a caminar casi hasta el infinito. Los desafíos que se nos presentan hoy son muchos: hay una variedad de culturas y una degradación de los valores morales.

Este retiro me ha ayudado a mirar más allá y a ser una mujer de mente abierta, cada vez más sabia y mejor de lo que era antes. En nuestro caminar marista, estamos atentos a todos, sobre todo a los más desfavorecidos. Agradezco al P. Edgar la manera ágil e iluminadora con que nos presentó tantas filosofías e historias educacionales. Aprendemos, de hecho, muchas cosas de un modo significativo, inspirador y hasta con humor.

Con esperanza y optimismo en relación a la diversidad cultural que existe, ojalá seamos capaces de compartir conocimientos, valores y capacidades con los jóvenes que frecuentan las escuelas, las casas y las comunidades maristas, teniendo en cuenta también el papel de la cultura y de la religión en nuestro mundo.

La maravillosa y animadora intervención del Hno. Teófilo nos dice que la Espiritualidad Marista es para ser vivida y enseñada, inspirándonos en las actitudes de compasión de san Marcelino. Demos, entonces, sentido a nuestras vidas. No tengamos miedo de ser ?marcelinianos? en nuestros días. Que Dios, el P. Champagnat y María, nuestra Madre inspiren e iluminen nuestras vidas. Inspirados en el ?SÍ? de María digamos nuestro ?SÍ? a Dios. Entonces, nuestra vida puede ser diferente.

La vida realmente es misteriosa; tiene altibajos. Pero eso no es razón para pararnos en nuestro trabajo apostólico. Por el contrario, eso puede inspirar aún más nuestra misión. Que la voluntad del Señor nos anime. Él puede intervenir inesperadamente en nuestras vidas: tendrán así más significado y más profundidad. Que la oración sea nuestra fuerza al recorrer nuestro camino.

Sí, podemos avanzar? Usted y yo podemos manifestar en nuestras vidas las grandes intuiciones de san Marcelino Champagnat y de Jesús, el buen pastor. ¡Cómo no nos esforzaríamos! Todos nosotros tenemos dones apreciables para ponerlos al servicio de los otros. Pueden crear felicidad e incluso amistad cuando los vivimos en el silencio y en la humildad. Pueden también profundizar nuestra experiencia de comunión con Dios. Como Jesucristo, también nosotros vamos a ser fuentes de agua viva para los demás viviendo las características de nuestra Espiritualidad Marista hoy y en el futuro. Pueden ser un ?paradigma de cambio? en nuestra vida.

?¡Oh! Dios todopoderoso, concédenos la gracia de ser maristas y de realizar la misión que nos confías, animándonos a ser verdaderos testigos de tu Palabra. Confiamos a tu Providencia nuestro presente y nuestro futuro. Que seamos solidarios y bondadosos para con los que viven a nuestro lado. Que nuestra escuela NDKC y el mundo donde vivimos sea un lugar de alegría, de esperanza y de fe. Que te demos a conocer y a amar, como la misión marista nos lo pide en estos tiempos de post-modernidad. Que el Espíritu Santo nos guíe y nos ilumine. Bendícenos siempre, Señor. Amén?.

Compañeros maristas, vayamos adelante con ánimo. Compartamos lo que tenemos, seamos ?regalo? para los otros. Recordemos lo que oíamos al final del retiro: ?Conócete a ti mismo. Ámate a ti mismo. Sé tu mismo. Lo que realizas hazlo lo mejor posible. Comparte lo mejor de ti mismo?.

Suerte, y que Dios nos haga caminar rápidamente a lo largo de nuestro camino. Gracias.

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Yvy B. Yecyec, NDKC, Kidapawan, Filipinas, 29 de Junio de 2008.

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