21 de mayo de 2005 BRASIL

Reavivar la llama!

Como sucede cada año, y en este año vocacional con mayor motivo, se realizó el encuentro de Hermanos jóvenes de la Provincia Marista de Brasil
Centro-Sur, del 21 al 24 de abril. Participaron 42 Hermanos: novicios de segundo año, profesos temporales y Hermanos con menos de 2 años de votos perpetuos. Participaron también en el encuentro los Hermanos Provincial, Viceprovincial, que se ocupa de la formación inicial, y más un Hermano que aseguró la asistencia técnica.
El equipo coordinador se propuso ofrecer a los Hermanos jóvenes, momentos de convivencia fraterna a través de actividades de autosuperación, de puesta en común de experiencias personales, celebraciones, momentos de reflexión y de profundización del compromiso personal.
El encuentro se desarrolló en tres localidades de Paraná: en Curitiba tuvo lugar la concentración, la acogida, los preparativos y las orientaciones. Durante el segundo día, en Tijucas do Sul, se realizaron actividades lúdicas y de autosuperación. Durante los dos días finales, en Guaratuba, se profundizó el contenido de la Carta del Hermano Seán Sammon, Reavivar la Llama, escrita con ocasión de la apertura del Año Vocacional Marista. El estudio de la carta estuvo acompañado de la puesta en común de experiencias de vida y la búsqueda de formas prácticas de vivir y encarnar las orientaciones del Superior General, de reflexionar sobre los desafíos vivenciados en la víspera, y sobre la situación vital de cada participante. Para ello, hubo trabajo en grupos y puesta en común en plenario.
El encuentro estuvo coordinado por un equipo de 5 Hermanos que distribuyeron equilibradamente el tiempo entre actividades deportivas, momentos de reflexión y de oración y tiempo libre para la convivencia y la sana diversión. Un punto significativo del encuentro fue la creatividad lúdica, cultural y artística que se solicitó a cada participante y que fue presentada en el momento de confraternización, todo lo cual contribuyó mucho al buen desarrollo del acontecimiento. Todos los participantes fueron unánimes a la hora de afirmar la validez de la experiencia y la importancia que tiene la animación mutua y fraterna con este tipo de encuentros de Hermanos jóvenes.

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