28 de mayo de 2008 FRANCIA

Recordando la beatificación de Marcelino

Le Rosey es el lugar de nacimiento de Marcelino Champagnat, una pequeña aldea perteneciente al ayuntamiento de Marlhes. En 1958, tres años después de la beatificación de Marcelino, se construyó junto a su casa natal una pequeña capilla, costeada con aportaciones de todo el mundo marista. Este año se cumple el cincuenta aniversario de la creación de esta capilla-monumento a Marcelino.

La capilla de Rosey ha sido centro de peregrinación de hermanos, profesores, alumnos, ex alumnos y devotos de Champagnat a lo largo de cincuenta años. Gracias a los servicios e instalaciones de acogida se puede pasar una hermosa jornada en el pueblo natal de Marcelino conociendo los lugares donde nació y pasó su infancia, la habitación que utilizaba cuando era estudiante, el lugar donde hacía la catequesis a la gente de la aldea, etc., al mismo tiempo que se puede celebrar la eucaristía o tener reuniones de grupos en los amplios locales de que dispone la construcción.

Algunos veteranos recuerdan que después de la beatificación del Fundador, los hermanos Provinciales que habían asistido a las ceremonias de Roma tomaron parte en un retiro de la Administración general en la Casa Madre. Como consecuencia de este retiro, se organizó una peregrinación de los superiores a los lugares históricos donde el Instituto tuvo origen y dio sus primeros pasos: Marlhes, La Valla, Hermitage, Fourvière.

En Marlhes, los peregrinos pudieron admirar la Escuela Champagnat frecuentada por todos los chicos de enseñanza primaria de la localidad. También quedaron maravillados por la iglesia parroquial bella y majestuosa con las mejoras realizadas con vistas a la beatificación de Marcelino. Pero quedaron un poco decepcionados en Le Rosey. A parte de una modesta placa colocada sobre la puerta de entrada de la granja, nada les recordaba que se encontraban ante uno de los lugares altos del Instituto. El caso es que todas las gestiones emprendidas en diferentes épocas para tratar de adquirir esta casa fueron vanas. Solamente se pudo adquirir la habitación de Champagnat, la parte baja de la misma donde explicaba el catecismo a los muchachos de la aldea y una parte del terreno contiguo a la granja.

Los hermanos Provinciales regresaron muy motivados a sus Provincias y fueron grandes propagadores de la admiración y el cariño hacia los lugares maristas. Poco tiempo después se decidió construir una capilla en Le Rosey y todo el Instituto se sintió feliz al saber esta noticia.

Los planos fueron realizados por el señor Moreau, arquitecto a Saint Chamond, que ya había trazado los del anexo de la capilla del Hermitage donde reposan los restos de Marcelino. La línea arquitectónica de la capilla de Le Rosey se concretó en un estilo similar al de las iglesias de montaña vecinas y armonizándose con el paisaje y las viviendas vecinas. Las paredes se construyeron con piedra de granito gris que abunda en la región y la fachada se remató por una estatua de San Marcelino.

La comunidad de hermanos de Le Rosey ha preparado con esmero un sencillo programa para esta fiesta de aniversario que se concluirá el día 1 de junio, domingo, con una misa y diversas actividades.

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