6 de octubre de 2008 KENIA

Seminario sobre la Espiritualidad marista

Entre los días 18 y 31 de septiembre se reunió en Nairobi un grupo de laicos que participó en un seminario, animado por los hermanos Teófilo Minga y Pau Fornells. El objetivo principal de dicho seminario era preparar animadores laicos maristas, sobre todo en la perspectiva de la espiritualidad marista. Participaron en el seminario 22 personas, de 12 países de África. Abajo reproducimos las palabras de bienvenida del hermano Teófilo, que fueron pronunciadas al principio del encuentro.

Estimados Hermanos y Laicos Maristas participantes en el Programa de preparación de animadores Maristas Laicos en África y Madagascar, bienvenidos a este taller sobre la Espiritualidad Marista. Es una gran alegría para el Secretariado de Laicos, dirigido por el Hno Pau, y la Comisión de Vida Religiosa teneros presentes en este Seminario. Vosotros fuisteis escogidos por vuestra Provincia. Vuestros Provinciales, y los Hermanos y Laicos Maristas de vuestros países conocen el amor que tenéis por el Instituto Marista. Ellos confían plenamente en vosotros como animadores de programas que tendrán como finalidad ayudar a otros Hermanos y Laicos Maristas en las actividades pastorales de la provincia. Dentro de estas actividades, pensamos sobre todo en la capacidad que deberéis tener para promover iniciativas que den a conocer la Espiritualidad Marista, tal como es presentada en el libro: AGUA DE LA ROCA.

El objetivo de este taller es ayudaros a desempeñar este servicio. Los animadores no sólo estarán compartiendo la información recibida en el taller, pero también su experiencia en la Congregación Marista. Estamos aquí para servir la causa Marista en África y en Madagascar. Dos temas principales dominarán el Seminario: la vocación de los Laicos Maristas y la Espiritualidad Marista.

Es bueno recordaros los objetivos específicos de nuestro taller, objetivos que debéis conocer porque los habéis recibido hace unos meses. Ellos son de gran importancia y relevancia para todos nosotros y, de una manera especial, para nuestra buena participación en este Seminario.

Los objetivos específicos de nuestro Seminario son:

1. Preparar animadores africanos y malgaches, capaces de animar iniciativas sobre la Espiritualidad Marista; animadores que entienden esta Espiritualidad, la viven y la comunican.
2. Preparar un programa de formación espiritual, culturalmente apropiado y factible dentro de los contextos africano y malgache; esos programas podrían constituir un modelo ofrecido a grupos laicales de la Iglesia y otras congregaciones.
3. Preparar formadores con capacidad para evaluar la necesidad de la continuación de programas de formación espiritual, como también la capacidad de concebir y realizar dichos programas.
4. Establecer una red continental de formadores espirituales, formada por Hermanos y Laicos, con la tarea de desarrollar los programas de formación en sus propios lugares, compartiendo sus experiencias a un nivel internacional.
5.

Estos cuatro objetivos podrían causarnos miedo. ¿No estaremos nosotros pidiendo demasiado? ¿No exigen demasiado de nosotros? Sin embargo, si algo importante debe estar claro en este seminario, es esta posibilidad de tener, delante de nosotros, objetivos claros y exigentes. Debemos comprometernos totalmente y con ánimo redoblado en nuestra misión marista.

Miremos al futuro con gran esperanza; seamos personas de ?audacia y esperanza?, por citar el eslogan de un Capítulo General anterior. Estoy seguro que todos ustedes ya están animados con este valor y esta esperanza. Si es así, seréis elementos dinamizadores, capaces de soñar un nuevo crecimiento de la vida Marista en África y Madagascar. No tengamos miedo al futuro; seamos, ante todo, personas que son capaces de construirlo sabiendo que el Espíritu de Dios está con nosotros.

Somos simplemente colaboradores de Dios, pero con su gracia podemos lograr grandes cosas. Ésta es la enseñanza del gran san Pablo de Tarso, a quien celebramos de una manera especial este año. Pablo estaba totalmente convencido de que él era un milagro de la gracia de Dios: Pero no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo (1 Co 15, 10).

Sabemos que María y Champagnat también nos acompañan en este caminar hacia el futuro, un futuro con un vigor renovado de la vida Marista en nuestro continente. María y nuestro Fundador fueran personas de valor y de esperanza en su tiempo. Nosotros somos sus discípulos, en el sentido de que imitamos su manera de seguir a Jesús. Hagámoslos más presente en nuestros países a través de nuestro compromiso marista común y de nuestro testimonio.

Al planear los contenidos de este taller, nuestra intención y nuestro sueño es que volváis a vuestros países no sólo con un mayor conocimiento, sino también con un deseo y celo más grandes, para ser totalmente Maristas. Es así que os imaginamos viviendo vuestra vida Marista, totalmente empeñados en vuestras actividades apostólicas al servicio de la Congregación, de la Iglesia y del mundo. Si somos apóstoles de esta manera, estoy convencido de que el Reino de Dios estará cada vez más presente en nuestro continente.

Hay cuatro temas principales a ser desarrollados en los próximos días:
? ¿Qué significa la espiritualidad en el contexto de África y Madagascar hoy?
? El papel de los Hermanos y Laicos Maristas dentro de la Iglesia, vista como Iglesia-Comunión.
? Explorar el libro Agua de la Roca, como una guía actualizada para vivir nuestra Espiritualidad Marista.
? ¿Cómo compartiremos lo que hemos vivido aquí con otros en nuestras Unidades Administrativas?
?
El cuarto objetivo es vital para el éxito del taller. Requerirá un compromiso especial de todos nosotros. Seamos generosos al responder a la llamada de Dios. Hermanos y Laicos maristas somos todos invitados a vivir, a amar y a promover la Espiritualidad Marista en África y Madagascar.

Una vez más, os doy una calurosa bienvenida a todos.

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Hermano Teófilo – Secretario de la Comisión de Vida Religiosa.
Nairobi, 18 de Septiembre de 2008

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