29 de marzo de 2005 MéXICO

Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común

Los días 26 y 27 de febrero, en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, se reunieron las comunidades maristas de Monterrey y Nuevo Laredo, de la provincia de México Occidental, a fin de trabajar juntos en el Plan de Discernimiento Sobre el Uso Evangélico de Bienes y así animarse mutuamente en el camino que habremos de seguir y las opiniones que se deberán enviar a la Conferencia General de septiembre próximo.

Las labores de la reunión comenzaron desde la tarde del sábado 26, con la llegada de los hermanos de la comunidad de Monterrey a Nuevo Laredo, la oración comunitaria y la convivencia fraterna que facilitó y enriqueció, a lo largo de la jornada, el intercambio de experiencias y puntos de vista.
El domingo 27, desde muy temprano, comenzaron las actividades en las mesas de trabajo y la distribución de las etapas: ver, juzgar, decidir y evaluar, de nueva cuenta la oportunidad de confrontar nuestras ideas con los hermanos de otra comunidad, enriqueció el diálogo.

Los valores que más profundamente se discutieron durante la reunión fueron: la solidaridad con los más pobres, una vida sencilla, nuestros bienes al servicio del reino y la promoción de la justicia.
Al final de las labores, con un espíritu renovado y profundamente animados para continuar discerniendo sobre el uso evangélico de los bienes, todo fue puesto en manos de Nuestra Buena Madre y Jesús su Hijo, en el santo sacrificio del altar.

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