24 de mayo de 2005 PARAGUAY

Una cooperante marista comprometida en la defensa de una menor violada y maltratada por un suboficial del ejército

Para participar y sumarse a esta iniciativa
<198.jpg alt=Actúa Ahora >La defensa de los derechos de la infancia y la adolescencia en Paraguay reclaman nuestra atención y apoyo. Este llamamiento tiene nombre propio, se llama Marisa N. N., una joven de 13 años que trabajaba como empleada doméstica en casa de un suboficial del ejército paraguayo, quien le sometía a continuos maltratos y violaciones. La menor se armó de valor y denunció en junio de 2002 las vejaciones a las que le sometía su patrón, Gilberto Cantero, un militar de renombre en la zona, quien ha usado todos los medios a su alcance para ocultar y desvincularse de estas acusaciones. Tras varios obstáculos en la gestión del caso, como pérdida de informes o el extraño cambio del nombre del inculpado en la causa, el proceso se ha ido dilatando y está a punto de prescribir el próximo 1 de junio. El Fiscal General del Estado y diversas instancias del país trabajan para impedirlo e iniciar un procesamiento contra el suboficial. Ésta sería la primera vez que la justicia paraguaya toca el estamento militar.
urgenteUna de las primeras personas en conocer el caso fue la cooperante de la ONGD SED Teresa Mayoral, una catalana natural de Lleida. Teresa lleva más de dos años en Paraguay trabajando en el programa de apoyo a la defensa de los derechos de los niños/as y adolescentes, que SED desarrolla en el desierto del Chaco. Teresa ha amparado a Marisa y ha seguido muy de cerca todos los cometidos del caso, lo que la ha convertido en un testigo muy importante en el futuro juicio. Su seguridad y la de todos las personas que acudan a declarar, es primordial para el éxito del proceso y para evitar que se vuelva a vulnerar la integridad de algún menor en Paraguay.
La ONGD SED (Solidaridad, Educación, Desarrollo), vinculada a los Hermanos Maristas de España está dando apoyo en el Paraguay desde enero de 2002 al proyecto anteriormente mencionado con la finalidad dar a conocer la nueva Ley paraguaya, de diciembre de 2001, en defensa de los derechos de la niñez y la adolescencia. Este proyecto se ha llevado a cabo en el desierto del Chaco, zona que ocupa la mitad del territorio del Paraguay aunque alberga solamente a unas 100.000 ciudadanos, pertenecientes mayoritariamente a diversas etnias indígenas, cada una con su propia lengua, cultura y costumbres. Esta labor se ha venido haciendo apoyando al Vicariato Apostólico del Pilcomayo (VAP) como entidad socia local y con el envío de la cooperante Teresa Mayoral, a través del Distrito de los Hermanos Maristas. El proyecto ha tratado de dar a conocer a la ciudadanía del Chaco la existencia de esta Ley: las primeras acciones simplemente eran hacer saber que los Derechos Humanos también están para proteger a niños/as y mujeres. Una segunda acción, más difícil de conseguir, ha sido trabajar por cambiar la mentalidad de las relaciones entre hombres y mujeres en aquel país. Fruto de estas acciones salió a la luz el caso de Marisa N. N., por el que ahora estamos solicitando apoyos y muestras de solidaridad internacional, que colaboren para presionar a las autoridades paraguayas y para que sea posible clarificar este caso y hacer justicia.
Marisa y Teresa nos necesitan para hacer valer los derechos de la infancia y el deseo de sentar jurisprudencia en este país. Por ello, SED, junto a varias asociaciones nacionales e internacionales de defensa de la infancia, de lucha contra la explotación infantil y contra el reclutamiento de niños y niñas soldados, ha iniciado una campaña desde España para apoyar esta causa. Estos envíos son MUY IMPORTANTES, pues el saberse vistos y controlados desde el extranjero puede facilitar el que se lleven a buen puerto las diligencias judiciales previstas, la realización del juicio antes de la fecha límite de prescripción (02/06/05) así como la SEGURIDAD de la niña Marisa y de las diversas personas y instituciones que están apoyando el caso, entre ellas una de nuestras cooperantes, Teresa Mayoral Seró.

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