14 de mayo de 2024 AUSTRALIA

Vida en la comunidad LaValla200> de Mount Druitt

La comunidad LaValla200> de Mount Druitt, Australia actualmente está formada por Kimberly Camiring (Filipinas), H. Lawrie McCane (Australia), Ruben Galego e Silvia Martinez (España).

Mt. Druitt es un suburbio exterior de Sydney, considerado como uno de los más desfavorecidos socialmente de Australia. El principal apostolado de la comunidad es apoyar el funcionamiento de un centro de Aprendizaje Marista, proyecto en conjunto, Maristas y Educación Católica. Su objetivo es reintegrar a alumnos que han dejado de asistir a la escuela. Los miembros de la comunidad han establecido vínculos con la comunidad aborigen local y ayudan en la tutoría de los deberes escolares y en actividades culturales.

A continuación presentamos el testimonio de Silvia Martínez y Rubén Galego, compartido en el sitio de la Provincia Compostela.

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Con el comienzo del año 2024, comenzaba nuestro tercer año como parte de este proyecto de comunidades internacionales Lavalla200>, así como un nuevo curso escolar en Marist Learning Zone (MLZ). A principios de 2023 se unía a la comunidad Kimberly, profesora filipina, un soplo de aire fresco que la revitalizaba, pero no quedaba ahí solo lo que iba a suceder. A comienzos del segundo trimestre hubo cambios en la dirección de MLZ. Esto tuvo otras consecuencias, el centro no aceptaba nuevas solicitudes de alumnos y el número se iba reduciendo poco a poco, pero la comunidad ante la adversidad buscó una nueva oportunidad para seguir promoviendo uno de los principios de nuestra misión: llegar a niños desfavorecidos. Comenzábamos así nuestra colaboración con Story Factory, una organización sin ánimo de lucro que lleva a cabo programas de escritura creativa para niños y jóvenes de comunidades con pocos recursos.

Esta iniciativa complementa nuestro ministerio aquí, ya que vamos a escuelas públicas con menos medios y con bastante alumnado aborigen. Está siendo una experiencia muy enriquecedora para todos nosotros con la que pensamos seguir colaborando, sin dejar de lado nuestro trabajo diario en MLZ ni nuestra colaboración con la asociación aborigen Baabayn, a la que seguimos ayudando yendo todos los martes al Homework Club para alumnos de primaria, así como echando una mano en eventos que organizan. Otro gran cambio que llegó fue el cambio de casa. El dueño de la que teníamos alquilada quería volver a vivir en ella y la comunidad, junto con la ayuda de nuestra provincia en Australia, tuvo que buscar una nueva residencia. Tras algo más de 2 meses de búsqueda, por fin la encontramos y ahora podemos decir que tenemos un nuevo hogar en el que todos los miembros de la comunidad nos sentimos “en casa”. Casa a la que solemos invitar a otros hermanos maristas o amigos. Nos gusta decir que nuestra casa está siempre abierta a todos para que puedan conocer la labor que hacemos dentro de nuestro proyecto. Marist Learning Zone sigue siendo una prioridad para nosotros y, haciendo alusión al lema de este año propuesto por los maristas de Europa, queremos también hacer que nuestros alumnos sientan que “están en casa”. El H. Ernesto, Superior general, decía: “Mi hogar fue el lugar donde me sentí muy querido, donde aprendí a ser “yo mismo”, donde era acogido, cuidado y, a veces, también corregido”. Nosotros buscamos eso para ellos, que se sientan cuidados, acogidos, tenidos en cuenta, celebrados por sus diferencias. Les damos una atención personalizada para ayudarles a mejorar y avanzar, queremos ser su faro de esperanza, esa luz que les guíe y que les ayude a brillar, como también dice el lema “First Light” de este año de nuestra provincia Star of the Sea, y a lo que Mateo 5,14-16 hacía referencia: “Vosotros sois la luz del mundo. … Brille así vuestra luz…”. Jesús nos invita a brillar, a ser esa luz en la sociedad que marque una diferencia positiva, a iluminar el camino para otros. Y hablando de sentirse acogidos, cuidados y queridos, no podemos dejar de mencionar la asociación marista de la que somos miembros desde que llegamos, Marist Association of St. Marcellin Champagnat, y especialmente nuestro grupo local: Sydney City Marists. Al tercer día de estar en Australia asistimos a la primera reunión y, desde ese mismo momento, nos hicieron sentir parte de la familia marista que allí han formado. Han hecho que nuestra estancia en Australia sea mucho mejor. Cada mes tenemos encuentros a los que acudimos toda la comunidad. En ellos hablamos del futuro de la pastoral, la espiritualidad y la comunidad maristas, pero también de cómo estamos y cómo nos sentimos. En el último organizaron una caminata y, a pesar de que el tiempo no acompañaba, el día fue fabuloso solo por el hecho de compartir momentos con ellos.

Volviendo a las palabras del H. Ernesto, hogar es donde te sientes querido, acogido y cuidado, nosotros tenemos la suerte de sentirnos así en Australia y esperamos que nuestros alumnos también lo sientan de esta manera.
Podéis seguir la comunidad LaValla200> de Mount Druit en FaceBook e Instagram.

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