75 Años de la obra marista en Mexico

H. Tiburcio Santana

18/Jun/2010

La obra Marista en México llega a la celebración de sus 75 años. La pequeña semilla que sembraron en julio de 1899 los Hermanos Pierre Damien, Filogonio y Anselmo, es hoy una bella realidad, concretada en dos florecientes Provincias con más de 460 Hermanes. Es el momento de rendir nuestro homenaje de admiración a todos aquellos antiguos Hermanos nuestros, franceses y españoles, que sin medir las dificultades que se les atravesaban, lograron, con enorme éxito, la empresa de sembrar entre nosotros el genuino espíritu de Champagnat.

Ahora más que nunca admiramos su sacrificada entrega, pues unieron a su inmolación el destierro voluntario de su Patria y el abandono de sus familiares y amigos para encontrarse en un medio geográfico ingrato, en donde muchos de ellos desconocían hasta la lengua, pues una gran cantidad vinieron de Francia. Vaya nuestra ferviente plegaria al Altísimo para que por medio de ellos siga bendiciendo con abundancia esta obra a la que ellos abnegadamente entregaron su existencia. Para conmemorar acontecimiento tan glorioso, nuestras dos provincias, unidas en un mismo sentimiento, hemos organizado una serie de eventos religiosos, culturales y deportivos con el fin de agradecer a Dios los muchos beneficios de El recibidos por medio de María « que todo lo ha hecho entre nosotros » y de nuestro Beato Fundador, y mostrar a todos que el Espíritu del Señor nos sigue alentando en este siglo, que lleva una carrera vertiginosa hacia el materialismo, el menosprecio de los valores sobrenaturales y el olvido de Dios.

Del proyecto de celebraciones para conmemorar el 75° aniversario de la obra Marista se llevaron a cabo los siguientes eventos:

 

I. – Jornada de oración y reflexión, para alumnos de bachillerato, en nuestra casa juniorado S. Javier de Querétaro. Un grupo de alumnos y exalumnos de Celaya. Morelia, Orizaba, Querétaro y Uruapan hicieron acto de presencia durante tres días, acompañados por once Hermanos y algunos seglares. En un ambiente de oración y reflexión se tomó consciencia de nuestra vocación de cristianos en el mundo actual, de nuestro compromiso con Cristo. Oración y reflexión alternaron con reñidas competiciones deportivas, ya que la edad de los participantes lo exigía.

Al frente estuvieron los Hermanos Eliezer Alfaro, Carlos y Miguel Angel Villalobos y Antonio González, quienes con su juventud y experiencia en estas organizaciones, hicieron pasar a los participantes días inolvidables y llenos de frutos para sus almas, abiertas para afrontar todo aquello que Cristo les pida en sus vidas.

II. – Primer festival Marista de la canción. – En San Luis Potosí, los días 21, 22 y 23 de marzo. La convocatoria señalaba con cursantes exclusivamente alumnos Maristas, y la respuesta entusiasta no se hizo esperar. Se presentaron 13 composiciones, con sus respectivos conjuntos musicales. El jurado calificador, formado por compositores y músicos, se vio en problemas al decidir el primer lugar, que fue otorgado por apretada votación a los anfitriones de San Luis Potosí. Hay que hacer especial mención de las composiciones de Morelia y Guaymas que fueron muy gustadas y aplaudidas por el público asistente.

III. – Convivencias de Hermanos por Regiones: Las ciudades de México, Querétaro y Uruapan fueron los centros de estas convivencias, a las que asistieron los Hermanos de los colegios y casas circunvecinas. El programa general de todas ellas consistió en un pequeño retiro de intensa oración y en la información histórica presentada magistralmente por nuestro cronista, el H. Cárabes Pedroza, que hizo alusión especial a la región en cuyos colegios trabajaban los Hermanos que componían su auditorio. A lo espiritual e informativo siguieron competiciones deportivas, en las que participaron nuestros Hermanos jóvenes. Fueron tres días inolvidables en los que brilló la cordialidad y la alegría, al ver realizado el sueño de nuestros mayores, franceses y españoles, quienes desde el cielo verían sin duda complacidos la expansión de la obra de Champagnat, plasmada con la bendición del cielo en esos 460 Hermanos que constituyen el efectivo actual de las dos Provincias mexicanas.

IV. – Retiro con el Rmo. Hno. Superior General. – (Véase el artículo anterior, del H. Reynaldo).

V. – Olimpiada Marista intercolegial

A este evento se le puede llamar con toda verdad el evento de la Familia Marista, puesto que congregó a Hermanos, alumnos, exalumnos y padres de familia, todos los cuales tomaron parte en él de diversas formas y en mayor o menor grado.

El escenario fue la ciudad de Guadalajara, la próspera capital del Estado de Jalisco y el centro marista por excelencia de la Provincia de México Occidental, puesto que cuenta con 6 establecimientos y en ella tiene su sede el Gobierno Provincial.

El acontecimiento se convirtió en fiesta popular para la ciudad, que quedó informada puntualmente de todo por los medios de difusión local, exponente claro del gran cariño que siente por los maristas la que fue cuna del primer colegio de los hijos de Champagnat y que cuenta con un número tal de exalumnos que lo pusieron todo a contribución: prensa, radio y los dos canales de la T.V.

El Gobernador del Estado ofreció desinteresadamente a los Hermanos todas las instalaciones deportivas oficiales y puso a su disposición la Banda de música local y la Cruz Roja para que auxiliara médicamente a los atletas. Se contó también con representación oficial del Gobernador y de las autoridades deportivas de la Ciudad.

Se presentaron más de 30 delegaciones deportivas de los diferentes colegios de la República, desde Tijuana y Mexicali, en la frontera con Estados Unidos, hasta Mérida, en la Península de Yucatán, lo que supuso para algunos un desplazamiento de más de 3.000 Km.

Piénsese en la titánica tarea que pesó sobre los organizadores para dar alojamiento a más de 2.000 atletas, muchos de ellos acompañados por sus familiares, que por ningún motivo querían perderse la magna fiesta. El H. Ricardo Méndez Gil estuvo al frente de la organización y supo llevar a buen puerto con gran éxito la empresa. Es de justicia destacar la colaboración que prestaron también el H. Serafín García y el Sr. Arnold Meiners, exalumno marista y Presidente de la Sociedad de Padres de Familia del Colegio Cervantes Colonias, y de muchos otros Hermanos que en forma callada y anónima pusieron su granito de arena para que todo marchara lo mejor posible.

Los tres periódicos locales: El Occidental, El Informador y El Diario, fueron dando cada día amplia información de los resultados y de las próximas programaciones competitivas. Varios boletines informativos fueron publicados también por la TV. local y a nivel nacional, que hacían revivir lo acontecido en la jornada.

¿Resultados? – Poco importa saber el número de medallas ganadas por cada delegación. Lo importante era competí? y agradar al numeroso público, que, sin exageradas preferencias, aplaudía y animaba a todos por igual.

La manifestación jubilar no se limitó a lo deportivo. También la pintura, la oratoria, la declamación y la música ofrecieron amplia contribución durante los 4 días del festival.

En ese marco de alegría y de fiesta, tuvo lugar el domingo, 19 de mayo, la celebración Eucarística, a las 8 de la noche, en la Catedral Metropolitana. Fue la apoteosis: la Familia Marista, nuevamente unida en una sola voz, agradeció a Dios los beneficios dispensados a la Institución en los 75 años de vida en México.

Día 21 de mayo, martes: Todo se ha terminado. Con los abrazos de la despedida, queda en todos los asistentes el sabor de 4 días que nunca se olvidarán, y, sobre todo, en la inmensa mayoría, la perspectiva de que dentro de dos años volverán a revivir el mismo clima festivo en la Ciudad de Monterrey, que abrirá sus brazos para superar, si es posible, lo que hizo Guadalajara.

VII. – Festival Musical. El Auditorio Nacional, escenario de las competiciones gimnásticas en la Olimpiada de 1968, con capacidad para 1 1.000 expectadores, fue el marco que acogió a los grupos músico-vocales de los colegios de la capital, los únicos participantes en el festival.

La rondalla del Centro Universitario México, las voces y guitarras del Instituto México Secundaria, las 50 guitarras del Instituto México de Primaria y la banda de guerra del mismo Instituto, deleitaron a los asistentes, entre los que se encontraban: Mons. Miguel Darío Miranda, Cardenal Arzobispo de México y exalumno de los HFL, el Rmo. H. Basilio Rueda y los HH. Provinciales de nuestras dos Provincias. La asistencia fue de más de 8.000 personas.

VIII. – Varios.

A) – En todas las casas se celebraron Misas de acción de gracias y de piadoso recuerdo para cuantos ofrendaron su vida por el bien de la niñez y juventud mexicanas.

B) – En la casa postulantado-noviciado de Tlalpan se llevó a cabo un curso de concientización social, organizado por los HH. Jorge Carrasco y Angel González, para alumnos de Secundaria y de Preparatoria.

H. Tiburcio Santana.

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