Bodas de Plata de la Provincia « America Central»

18/Jun/2010

La Provincia « América Central » está de fiesta. Celebra sus «Bodas de Plata». Juventud!…, pero que pesa en la historia del Instituto, y sobre todo esperanza para el mañana, pletórico de ilusiones y de frutos « en germen », a los que habrá que poner con sabiduría y prudencia medios « viejos y nuevos » para que lleguen a sazón.

Se podría decir que la característica de esta Provincia siempre ha sido la da vivir no en la inseguridad, pero sí de la Providencia, y por eso no se ha afanado por los bienes y las personas, aunque lo ha recibido todo por añadidura y ha sabido hacer entrega generosa de los mismos.

Primero estuvo unida a México y contribuyó a su esplendor, prosperidad y bienestar. Después, considerándose con fuerza y energía capaces de vigorizar otras obras no tan favorecidas y, sobre todo, menos atendidas, pero establecidas porque la llamada de Dios impelía, las acogió amorosamente, las dio nuevo impulso y aseguró su desarrollo. A continuación, cae el machete que la desgaja por la mitad, pero, curada por muchas Provincias hermanas y por el saludable jugo de la otra mitad, se vuelve pujante y extiende sus ramas bienhechoras a misiones ya fundadas; y ahora, en 1974, esta Misión llega a su mayoría y empieza su vida libre y soberana.

Por eso, al hacer una breve historia de su marcha en el tiempo y en el espacio, podrán ver los lectores del Bulletin que antes o juntamente con la celebración de sus Bodas de Plata, varias de sus casas han celebrado también sus 25 y 50 años de vida, porque a todos ha recibido amorosamente y ha llevado al triunfo.

Esto es y ha sido la Provincia « América Central ». Que Dios siga siendo su Roca, su Alcázar y su Pastor y contará nuevas hazañas.

La Provincia, hoy con el nombre de América Central — desde febrero de 1970 —, llevaba hasta entonces el apelativo de Cuba-América Central, y comprendía las siguientes obras: En Cuba, 10 Colegios modernos y 2 gratuitos, todos de su propiedad hasta el año de la « diáspora » (1961). En Guatemala, uno, de la Curia, y que ese mismo año de la fundación de la Provincia (1949) se perdía, teniendo que buscar local para poder vivir. Y, por fin, en El Salvador, 5 colegios y un juniorado.

Veamos cómo han transcurrido estos cinco lustros:

 

En GUATEMALA se construyeron: Colegio Guatemala Primaria (1951) y Secundaria (1966), Colegio Coatepeque (1962), aceptando la petición de Möns. Luis Manresa, Obispo de Quetzaltenango y A.A. de los Hermanos de España; desde 1973 quedó instalado en local propio y moderno. En 1965 se abrió la Escuela de Jocotales, para niños pobres, en los suburbios de la capital, que en nada desdice de los colegios de pago; en ella viven también los Hermanos ancianos. También en la ciudad de Guatemala se construyó el Juniorado en 1968; a él acudieron los moradores de Santa Tecla. Anexo al mismo se construyó en 1971 el Escolasticado, y en los mismos terrenos se edificó la Residencia Provincial en 1972.

Por lo que respecta a EL SALVADOR: El Liceo Salvadoreño cambiaba sus casas destartaladas en 1954 por el actual magnífico plantel. En 1961 lo hacía el de San Miguel. Ese mismo año, el de Santa Tecla cambiaba su nombre por el de Champagnat y establecía el Bachillerato; desde 1969 cuenta con edificio completamente nuevo. En este año de 1975 le toca estrenar a la Escuela San Alfonso (San Salvador).

En cuanto a las casas de formación de ESPAÑA: Carrión de los Condes construyó en 1953 nuevo cuerpo de edificio; Miranda de Ebro, adquirido en 1958, dobló su local y levantó capilla amplia y hermosa en 1964; Pontos hizo notables mejoras en 1951.

En ECUADOR sólo existían dos casas: la Academia Militar Ecuador, que en 1967 construyó nuevo pabellón, y Catacocha, que está levantando pabellones actualmente. Desde que se hizo cargo América Central (1963) son 6 los Colegios abiertos: El Pensionado Bor ¡a 2 de Quito, que en 1968 fue en tragado en propiedad a los Hermanos. El Colegio América, en Quevedo, (1965), que ya ha levantado nuevo edificio. Loja (1965), que en 1973 abrió Universidad y pabellones nuevos (Véase Bulletin. T. XXX. N° 215). Santo Domingo de los Colorados (1967), que en 1971 inauguró edificio nuevo. Pasaje (1968), que levantó nuevo local en 1971 con la donación de dos millones de sucres otorgados por Mons. Romero. Por último, en 1969 se fundó en Macará, que al año siguiente inauguraba la Escuela Nocturna y en 1971 la Enseñanza Básica.

En la Isla de PUERTO RICO posee la Provincia dos colegios de nueva planta, uno en Bayamón (1964) y otro en Manatí (1967).

En COSTA RICA, después de cooperar con los PP. Benedictinos en su colegio Agropecuario durante el año 1962, se abrió al año siguiente en Alajuela un colegio independiente, con terreno y edificio propios.

En PANAMA, quedó solucionado en 1968 el problema colegial existente en David, al aceptar la escuela que dejaban los PP. Paúles, escuela que cuenta con nuevo local desde 1974.

Colegio Marista de Alajuela (Costa Rica)

 

En NICARAGUA, la Provincia se hizo cargo en 1970 del Colegio de Esteli, ya existente; dos años después se inició la construcción del hermoso pabellón actual.

No terminan las actividades aquí, ya que inmediatamente después de abandonar la Perla de las Antillas, se abrieron en los EE. UU hasta cinco campamentos para cubanos exilados, que pudieron ser mantenidos hasta 1965: Matecumbe, Kendall, Opa Locka, Alburquerque y Lincoln (Nebraska).

Después de trabajar los Hermanos en Cuba 60 años, al ser considerados como « elementos conflictivos », encontraron albergue fraternal en 11 naciones: México, 12 Hermanos; Colombia, 6; Chile y Perú, 4; Estados Unidos, 41, en Chicago, Poughkeepsie, Miami y Nueva York, a los que hay que agregar los de los 5 campamentos; España, 49; Congo, 1; Italia, 8; Venezuela, 4; El Salvador, 16; y Guatemala, 14.

El porvenir está en manos de Dios; cuando llegue su hora, podremos volver al « País más hermoso que ojos humanos vieron », pues allí empezó nuestra existencia y allí quedaron nuestros corazones y nuestras casas.

Ahora veremos al detalle algunas fundaciones, pero antes valga una observación: Las fundaciones de las casas de Centroamérica se hicieron con personal perteneciente a la Provincia de Colombia. Durante la Segunda Guerra Mundial hubo grandes dificultades para pasar por Panamá. El H. Mateo, Provincial entonces, tuvo que sufrir detención y hasta estuvo en peligro de ser fusilado. Esto motivó, en parte, la separación del sector centroamericano de la Provincia de Colombia y la unión del mismo a la Vice-Provincia de Cuba, que se separó de México en 1948. Todo fue providencial para que se formara lo que hoy llamamos América Central. El primer Provincial fue el H. Braulio Vidaurre (1949-1955). Le siguieron los HH. David Mediavilla (1955-1961), Zósimo Pérez (1961-1969), Angel Pastrana (1969-1974) y desde el mes de diciembre de 1974, el H. José A. López Guardado.

 

Instituto Católico de Oriente (San Miguel).

 

Primera casa marista en Centroamérica. La llegada de los HH. Maristas a El Salvador se debió a la iniciativa de Mons. Basilio Plantier, que se relacionó con los HH. en S. Cristóbal de las Casas (Chiapas, México). Al tener que exilarse de México, se ofreció al servicio del Obispo de San Miguel, primer Obispo de esta diócesis, Mons. Juan Antonio Dueñas y Argumedo. Con autorización de este Prelado, hizo las diligencias para que los Hermanos fundaran allí un colegio. El mismo Mons. Dueñas se interesó vivamente por la fundación proyectada y con este fin llegó a Grugliasco. Por el momento no recibió de los Superiores contestación definitiva. Mons. Plantier se relacionó epistolarmente con el H. Provincial de Colombia, H. Acacio, quien envió como representante suyo al H. Candidiano. Vencidas ciertas dificultades, y después de visitar el local del nuevo colegio, se acordó que los HH de Colombia se hicieran cargo del nuevo centro. Tomaron posesión del mismo en febrero de 1923, siendo su primer Director el H. Josías León (Lacombe).

 

Liceo Salvadoreño.

Cuando el H. Candidiano visitó Centroamérica e inició la fundación de San Miguel, visitó la Capital, San Salvador. Por aquellas fechas el Liceo Salvadoreño, fundado por la Curia Diocesana en 1881, atravesaba una crisis, y por otra parte el Arzobispo no quería privarse de sus mejores párrocos para dedicarlos a la enseñanza. Por estos y otros motivos, el Arzobispo que regía la Arquidiócesis vio como una solución acertada confiar el colegio a los Hermanos. La fundación tuvo lugar en enero de 1924, siendo su primer Director el H. Amoldo. El primer año tuvieron cerca de un centenar de alumnos; hoy, el nuevo local, estrenado en 1954, alberga 2.800 alumnos.

 

Colegio Champagnat.

Gracias al celo y al vivo interés de Mons. Revelo, párroco de la Iglesia de la Concepción, de Santa Tecla, los Hermanos aceptaron esta fundación, que inició sus labores en 1935. Por muchos años tuvo un número reducido de alumnos. Hoy cuenta con unos 600 y, dejando el edificio que le prestara la Curia, ocupa un colegio amplio, higiénico y funcional.

 

Escuela San Alfonso.

La abrió el H. Manuel Cardona. Ocupó diversos locales, hasta que, al construir el nuevo Liceo Salvadoreño, los alumnos de la Escuela pasaron a ocupar el edilicio que durante 30 años había albergado a los alumnos del Liceo. Esta Escuela empezó humildemente, en local prestado, con mobiliario pobre y profesorado improvisado en gran parte, ya que en aquel entonces el Gobierno no era muy exigente. Así, pudo darse el caso de que jóvenes que habían terminado el 6° Grado, continuaban en la Escuela como Profesores. Uno de ellos fue el H. José Paz, que falleció en Colombia después de dedicar unos 30 años a la labor educacional allí.

 

Colegio Marista.

Los Hermanos compraron un extenso terreno en la Colonia Yanira, cerca de mexicanos (San Salvador). Se levantaron dos pabellones con la finalidad de recibir en sus aulas a los alumnos que terminaban el 6" Grado en la Escuela San Alfonso y en la de Jesús Obrero. Así funcionó este centro hasta el presente año, en el cual se ha inaugurado el nuevo edificio con los pabellones suficientes para dar cabida a los alumnos de los nueve primeros grados (Educación Básica). Los alumnos que terminan estos grados pueden integrarse al Bachillerato del Liceo Salvadoreño, pagando una cuota mínima.

 

Escuela de Jesús Obrero.

El párroco de la Iglesia de Mexicanos, Salvador Colorado, pidió a los Hermanos que se hicieran cargo de la Escuela parroquial. Esto era hace diez años, aproximadamente. Los Hermanos han hecho una intensa labor muy meritoria, hasta que, a petición del nuevo párroco, la han abandonado el curso pasado.

 

Liceo Guatemala.

 

A instancias de Monseñor Durrou, Arzobispo de Guatemala, los Hermanos aceptaron la dirección del Colegio de Infantes, que en 1932 era un centro para niños pobres. Lo dirigía el P. Síquer, salesiano. El edificio era de la Curia. Andando los años, se construyó un nuevo edificio que recibe en sus aulas unos 2.000 alumnos de primera y segunda Enseñanza.

 

Liceo Vicentino (El Salvador).

En 1934 tuvo lugar la fundación del Liceo Vicentino; en ella se interesó muchísimo el P. Superior de los Franciscanos, P. Pablo Cea, que era párroco de la principal iglesia, S. Vicente. El Colegio funcionó 3 años. En 1936, en diciembre, un fuerte terremoto destrozó gran parte de la Ciudad de Guatemala y también el edificio donde estaban alojados los Hermanos. A nuestros Hermanos no les pasó nada, por encontrarse en retiro en la Capital, pero del local no quedó nada en pie.

 

Colegio San Vicente de Paúl (Panamá).

Su fundación se debió a que los Padres americanos que edificaron el colegio no lo podían atender debidamente; por lo cual, estando un día de paso por Panamá el H. Zósimo, Provincial, se informó del asunto, se comunicó con los Padres Paúles y convinieron en que los Hermanos aceptaban la dirección del Plantel que habían dirigido los mencionados Padres en la ciudad de David. (Panamá).

 

Instituto San Francisco (Nicaragua).

La fundación de Estelí, en Nicaragua, se debe al tesonero interés del Obispo de esta población, Mons. Emilio Santiago Chavarría, quien, confiando en los Hermanos, ha querido que éstos dirijan el Colegio. Tuvieron que dar clases en dos locales de madera, ayudados por un buen grupo de abnegados profesores seglares, pero desde 1972 posee un hermoso pabellón.

 

Colegios de Puerto Rico.

Se deben a que los nativos de esta Isla desean para sus hijos la cultura y educación latina, sin que por eso desprecien la americana, y sobre todo, a que quieren que se eduque a sus hijos cristianamente. La población ha colaborado admirablemente en la realización de su intento, ayudando a los Hermanos en la construcción de los inmuebles que ocupan los colegios de San Juan, en Bayamón, y de El Salvador, en Manatí.

 

Ecuador.

En esta Nación se ha llegado a constituir la Vice-Provincia Ecuatoriana. En el mes de diciembre del 1974 se han arreglado las cosas, con la presencia del H. Provincial, José Antonio López, y de varios Hermanos, Consejeros Provinciales y miembros elegidos por votación pública durante el retiro, para entrevistarse con los Hermanos del Ecuador.

Las dos primeras fundaciones realizadas en el Ecuador se debieron a los Hermanos de la Provincia de León. Pasados unos años de intenso y fructífero trabajo, confiaron la obra a la Provincia de Centro América por carecer de personal, y los Hermanos procedentes de León regresaron en su mayoría a España.

La idea de erigir el Ecuador en Vice-Provincia venía siendo acariciada hace tiempo. Al trabajar los Hermanos en naciones diversas, con frecuencia surgían dificultades para obtener permiso de residencia en alguno de esos países. Por otra parte, por exigencias de la agricultura, el período de vacaciones es distinto en casi todos ellos, circunstancia que obligaba al H. Provincial a organizar de cuatro a seis retiros anuales. Las dificultades para gobernar casas tan distantes y prestar atención a los Hermanos son fáciles de adivinar. Pero, como queda dicho, la cuestión ha quedado resuelta.

El primer Vice-Provincial es el H. Angel Pastrana, que durante seis años ha venido gobernando la Provincia de América Central.

 

Razón de las fundaciones realizadas en Centro-América.

En gran parte se debieron a que en los centros oficiales la enseñanza es laica desde hace casi un siglo. Al predominar la idea liberal de que el Estado es aconfesional, queda descartada la enseñanza de la Religión en los centros del Estado. Costa Rica es una excepción.

 

Títulos académicos.

Cuando llegaron los Hermanos a El Salvador, era fácil obtener el aprobado para dedicarse a la enseñanza. Poco a poco han ido apareciendo nuevas exigencias. Para enseñar en Primaria se necesita el título de Maestro y el de Bachiller. Incorporados estos títulos, dan autorización para dedicarse a la enseñanza, pero el deseo de los que están al frente del Ramo de Educación es que cuantos ocupan cátedras de Bachillerato tengan el título de Licenciado o el de Doctor. Muchos de nuestros Hermanos estudian en la Universidad Nacional o en la de José Simeón Cañas, dirigida por los PP. Jesuitas, con el fin de hacer frente a las nuevas exigencias. El Gobierno ha organizado durante varios años algunos cursillos para preparar al personal que ha de hacer frente a los nuevos imperativos de la Reforma Educativa. A ellos han asistido algunos de nuestros Hermanos.

 

Reclutamiento.

Tanto los Hermanos que trabajaban en Cuba como los que lo hacían en Centroamérica han sentido siempre la preocupación por el relevo de los obreros del Señor. En Cuba se celebraron varias Asambleas Vocacionales y había un Reclutador que visitaba nuestros colegios y las escuelas de la Isla; en el Juniorado de Villa Marista se llegó a contar con más de 40 aspirantes.

En los países de la segunda región, los Hermanos sostenían también un juniorado; durante el año, algunos Hermanos daban charlas en las escuelas del Estado y no fue escaso el fruto logrado.

Los Hermanos Provinciales, en los Retiros anuales, tocaban insistentemente este punto vital y frecuentemente en la Revista de Familia volvían a recordarlo con artículos pastorales.

Desde la fundación de la Provincia, en el Ofrecimiento de la mañana se añade al final: « …y por las vocaciones maristas ». Prueba de su esfuerzo es el número de vocaciones sacerdotales y maristas que han surgido en ambas regiones.

El 85% de los Hermanos de la Provincia son españoles, el 8% centroamericanos, el 6% cubanos y el resto de otras diversas naciones.

Durante el año que ha terminado se nombró una Comisión de Pastoral Vocacional que trabaja con empeño para lograr nuevos continuadores de la obra marista. Dicha Comisión ya ha tenido su primera reunión en los primeros días de 1975. Tienen programadas otras más. El deseo de los Superiores y la necesidad urgente de vocaciones, piden de todos los Hermanos una activa colaboración para poblar el Juniorado, hoy suprimido, de Guatemala.

La Provincia tiene dos casas de formación en España: el juniorado menor en Carrión de los Condes y el superior en Miranda de Ebro. También el Noviciado reside en esta ciudad. En cuanto al Escolasticado ha sido trasladado a Guatemala desde hace 5 años, en la misma área de la Residencia Provincial.

 

Conclusión.

« No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre toda la gloria» (S. 113); hemos sido siervos inútiles, lo que teníamos que hacer eso hicimos, pero con ánimo para seguir la encomienda del Señor. Y si nuestro Beato Padre construía porque el número de los que a él acudían así lo exigía, nosotros, que ya tenemos los locales, tenemos que decir a la Virgen lo mismo que él en momentos de escasez de operarios: « Contamos con tu ayuda en este momento crítico y con ella contaremos siempre » (Vida del B.M., pág. 108).

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