Un plantel selecto y prolífero: el juniorado de « Nuestra Señora de Guadalupe» de Carrión de Los Condes

H. José Ignacio Calvo

18/Jun/2010

Nota histórica.

La histórica villa de Carrión de los Condes se halla situada en la rica vega del río Carrión, a 40 Km. al NO. de Palencia. En la Edad Media le dieron fama los Condes, y por ella pasa la « sirga » románica que conducía a Santiago de Compostela. Es una población muy mariana desde épocas remotas, como lo prueban las iglesias de Santa María, Nuestra Señora de Belén y Nuestra Señora de la Piedad al Saliente, así como la plaza de Santa María, donde se yergue un esbelto monumento en honor de la Inmaculada Concepción, construido en 1954.

Las tres joyas artísticas de Carrión son sus dos iglesias románicas de Santiago (s. XII) y Santa María (s. XIII), y el famoso convento benedictino de San Zoilo (s. XIII) con su magnífico claustro renacentista de inigualable belleza (s. XVI).

La población carrionesa conserva el recuerdo de dos personajes medievales que vivieron en ella: el Rabí Sem Tob ben Ishaq o Don Santos de Carrión (s. XIV), autor de los « Proverbios Morales », y Don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (s. XV), cuya casa y escudo aún se conservan.

 

 

 

Los numerosos monumentos religiosos de la Villa y comarca hablan de épocas pretéritas y de la impronta religiosa que dejó en Castilla la Edad Media. Un botón de muestra lo encontramos en el vecino pueblo de Villasirga, que guarda como reliquia artística una de las más bellas iglesias góticas del siglo XIII, perteneciente antaño a un convento de Templarios. También posee Villasirga la venerable y venerada imagen de Santa María la Blanca, en la que, según dicen, se inspiró el Rey Sabio para escribir sus « Cantigas ».

El canónigo-poeta palentino D. Manuel García Rodríguez ha sintetizado en versos endecasílabos unos recuerdos históricos medievales, engarzados a una referencia contemporánea, que resume en un solo hecho la idiosincrasia espiritual de la noble estirpe carrionesa:

 

« Esclavina de conchas que un romero

dejó al volver al lado del camino,

« Consejo y Documento » de un Rabino

a Pedro de Castilla el Justiciero,

serranilla amorosa de un jilguero

que en pluma de Marqués marca su trino,

voto de Vozmediano al Tridentino,

Biblia escrita en San Zoil por un cantero.

Poniendo en el altar digno tributo,

por Carrión canta España en sus fervores

aquel himno del Padre Restituto:

« Cantemos al Amor de los amores ».

¡Carrión!, que es más historia por su fruto

que porvenir como lo son las flores ».

 

El Colegio.

Después de esta alusión histórica, un imperativo de justicia me impele a consignar unos datos en honor de una institución que figura entre las joyas más preciadas de la España marista, a saber: el Juniorado de Nuestra Señora de Guadalupe, estrella de primera magnitud entre sus congéneres en el firmamento del Instituto.

 

Para recuerdo de propios y admiración de extraños, — y como prueba de aquilatada gratitud de un júnior de primera hora, — quiero realzar el mérito asombroso de este centro, modelo de formación marista e institución ejemplar a nivel internacional en el ámbito de nuestra Congregación.

Pero antes de entrar en materia, creo conveniente hacer un breve esbozo de la historia fundacional del primitivo colegio, que precedió al establecimiento del Juniorado y que merece la admiración de posteriores generaciones a causa de los tiempos heroicos que le tocó vivir.

El primero de mayo de 1903, la entonces « Gran Provincia de España » aceptó la donación de un colegio en Carrión para impartir la educación cristiana a los niños de posición modesta. La construcción del edificio se debió a la munificencia de D. Antonio Jofre de Villegas, — Caballero de la Orden de Carlos III, Cruz de Isabel la Católica y Senador del Reino por la Provincia, — y de su digna esposa Da Patricia Ruiz de Navamuel, ambos oriundos de Paredes de Nava (Palencia), ricos y sin herederos directos. Los piadosos y generosos donantes no tuvieron la satisfacción de ver terminada su obra, pues fallecieron en 1897 y 1901 respectivamente.

En 1901 se empezaron las obras, que, de acuerto con el Consejo Municipal, culminaron en un hermoso edificio de ladrillo fino rojo, levantado sobre el terreno del antiguo convento franciscano, cedido por el Ayuntamiento. Por voluntad de los donantes, el inmueble quedaba a disposición del Sr. Obispo, siempre que cumpliera con el ideal fundacional, es decir, la enseñanza religiosa de los niños y con preferencia de los menos favorecidos por la fortuna.

El Sr. Obispo de Palencia, D. Enrique Almaraz y Santos, — posteriormente Arzobispo de Sevilla y Cardenal Primado de España, — por intervención del muy Ilustre D. Celestino Bahillo, canónigo y amigo del Instituto, nos ofreció la casa para el objeto deseado. El R. H. Pablo María, Provincial de la « Gran Provincia », aceptó la oferta, empezando a funcionar el nuevo Colegio San Antonio de Padua con un grupo de alumnos externos y pensionistas.

 

Directores.

El primer Director fue el H. Crisóstomo, que tuvo por colaboradores a los HH. Marie-Clover, Veremundo, Adolphus, Gabriélis y Stanislas. Los primeros tiempos fueron duros por insuficiencia de ingresos, pero a fuerza de abnegación y trabajo, los Hermanos llegaron a superar los primeros apuros.

Sólo citaré los nombres de los Directores que sucedieron al H. Crisóstomo hasta la fundación del Juniorado: HH. Marie-Victoire, Pontime y Héraclius, que pertenecieron a la « Gran Provincia » de España. Al pasar el colegio, en 1917, a la provincia de México, se sucedieron en el directorado los HH. Ulmer, Almérus, Lanfranco, Andrés Valeriano, Serviliano, Abel José, Ciríaco Lezáun, Marcelino García, Marcelino Narganes y Celestino Porro.

Podemos afirmar, basándonos en las crónicas y en las afirmaciones de testigos fidedignos, que todos cumplieron airosamente como rectores, gracias a sus cualidades religiosas y pedagógicas y a la prudencia con que procedieron en el gobierno, lo cual ha puesto muy alto en la región el prestigio de la enseñanza y de la educación maristas.

Además, el Colegio San Antonio de Padua ha sido un semillero de vocaciones sacerdotales y religiosas: Jesuitas, Dominicos, Agustinos, Sacramentinos, Lasallistas, Maristas, etc. El Exmo. Sr. D. Pedro Cantero, actual Arzobispo de Zaragoza, honra el Colegio por haber pasado por sus aulas.

 

El Juniorado.

El objetivo principal de la fundación del Juniorado Ntra. S" de Guadalupe fue el de reforzar y ampliar la Obra Marista en América y especialmente en México. El mayor promotor de la obra fue el R. H. Michaélis, Asistente G. del R. H. Estratónico, que propuso al Régimen la fundación de un Juniorado Internacional de lengua española, iniciativa que tuvo una excelente acogida y fue puesta en ejecución al poco tiempo.

 

El H. Filogonio Oller.

El Jueves Santo, 9 de abril de 1912, llegó a Carrión el H. Filogonio Oller para ser la « primera piedra » y Director del nuevo Juniorado, al que bautizó con el nombre de « Ntra. Sa de Guadalupe ». Había sido uno de los tres fundadores de la provincia mexicana. Tenía 35 años y traía escasos recursos pecuniarios, pero, como Don Bosco, era un varón saturado de espíritu apostólico y lleno de confianza en la Divina Providencia.

Recabada la debida autorización eclesiástica por medio del muy limo. D. Fidel García Martínez, Vicario General de Palencia, — más tarde Obispo de Calahorra, — empezó a retoñar el nuevo plantel, que en poco tiempo se convertiría en árbol frondoso y fecundo en excelentes frutos. Era Provincial por aquel entonces el H. Floriberto, de feliz memoria.

 

Labor apostólica.

El 18 de abril iniciaba el H. Filogonio su primera excursión reclutadora por unos treinta pueblos de la Valdavia, Valle de Ojeda y región de Boedo, de donde recogió en doce días el bonito número de 30 niños para ingresar en el nuevo Juniorado. A primeros de mayo llegó el primer aspirante, Andrés Santos de Villanuño, que no tardó en retirarse; lo mismo hizo el segundo. Juan Angulo Martínez, el tercero, fue el primer júnior que vistió el hábito y perseveró hasta la muerte. Este y Alejandro Gutiérrez García, alias « Filius fabri », fueron los dos primeros « júniores misioneros » enviados a México, pero, muy a pesar suyo, se vieron forzados a regresar a España al año siguiente, debido al revuelto estado político, a las luchas entre Huerta y Carranza y a las guerrillas promovidas por los populares Sancho Villa y Zapata.

Pero el H. Filogonio seguía sin descanso su apostólica labor de reclutamiento. En los pueblos le recibían como a un oráculo; su nombre se hizo popularísimo, oyéndose por doquier referencias laudatorias del « Padre Celidonio », como le llamaban las gentes sencillas. Su dinamismo dio excelentes resultados: a los nueve meses de fundado, el Juniorado contaba ya con 48 aspirantes. Espinosa de Villagonzalo merece un puesto de honor entre todos los pueblos de la comarca. Solo él ha proporcionado al Instituto 30 vocaciones maristas.

Conviene no silenciar que durante el primer año estuvo solo el H. Filogonio al frente del Juniorado; al nombrarle un colaborador, en junio de 1913, la sección de júniores comenzó a actuar con independencia del Colegio San Antonio, aunque funcionando ambas secciones en la misma casa, como hasta el día de hoy. Luego vinieron a reforzar el equipo de formadores los HH. Chinaco y Adriano José. Este fue asesinado en la revolución de 1936.

Al año de la fundación tuvo el Juniorado el gran honor de recibir la visita del Rvdo. H. Estratónico, 5" Superior General, acompañado del R. H. Michaélis, Asistente General. Fueron cumplimentados por las autoridades eclesiásticas y civiles y acogidos con banda de música, cohetes y discursos, recibiendo el H. Estratónico « honores de General ».

Al día siguiente bendijo la capilla el R. D. Mariano Relea, párroco de Santa María. El Sr. Alcalde, D. Martín Ramírez, regaló el altar. Los PP. Trapenses de Dueñas obsequiaron un juego de casullas, albas y objetos diversos de culto. Las estatuas de la capilla fueron ofrenda de personas adictas a la obra.

Pero el H. Filogonio no se dormía sobre sus laureles. Su constante dinamismo apostólico constituye un « maratón olímpico » de doce años de duración, de cientos de leguas de recorrido, con una lista de QUINIENTOS júniores reclutados, a los que impartió esmerada educación espiritual, intelectual y cívica, « formación integral », impronta indeleble. Trazó una estela profunda a su paso por el Juniorado, del que fue a la vez fundador, director, reclutador, maestro y prefecto de disciplina. Su vida de piedad, intensísima e ilustrada, descansaba en dos columnas maestras, la Eucaristía y la devoción profunda a la Sma. Virgen. Su pedagogía era una mezcla de elementos tomados del P. Champagnat y de D. Bosco, con ligeros matices cartujanos.

Formador y modelador de altísima calidad, forjador de conciencias delicadas y de voluntades perseverantes, el « santo H. Filogonio » educó una selecta y numerosa pléyade de jóvenes, que se esparcieron por los cinco continentes y de modo especial por las naciones americanas… Una grave dolencia nos lo arrebató al cielo el 16 de agosto de 1924 en el colegio de Los Madrazo de Madrid, a los 47 años, en plenitud de madurez y de virtud.

 

Directores sucesivos.

 

A partir de esa fecha se sucedieron en la dirección del Juniorado los siguientes HH. Directores: Marclin (Gaucelin), cuya impronta peculiar fue de orden, disciplina y estudio. Lanfranco (Francisco Echeverría), con dotes de bondad, inteligencia y comprensión. Durante su directorado se añade la construcción del ala sur de la casa. Tirso, ejemplo de austeridad, virtud y equilibrio. Le sucedieron por segunda vez los HH. Lanfranco y Marcelin. Venerando (Darío Diez Anderez), primer director ex-junior de Carrión, calificado de austero, enérgico e intelectual. Ciríaco Lezau Apesteguía, conceptuado por su bondad, sencillez y organización intelectual. Apolinar Villacorta Pascual, seguido de su paisano Julio Valbuena Garran, ambos ex-juniores y compañeros, que, como si fuesen gemelos, poseen una semejanza en sus atributos psíquicos comunes, viva expresión del emblema marista de las « tres violetas ».

Durante el directorado del H. Venerando (1959), tuvo lugar la generosa donación de una finca de 7.000 m. cuadrados, lindante con la nuestra, obsequio de Da Andrea Quijano de Cáceres, a quien la casa marista de Carrión recuerda con piadosa gratitud.

 

Bodas de Oro y de Diamante.

En abril de 1962, el Juniorado « Ntra. Sa de Guadalupe » echaba las campanas al vuelo con fervor y regocijo al cumplir las Bodas de Oro de su fundación. Los festejos más importantes consistieron en un Triduo y Misa solemnes en la parroquia de Santa María; una gran sesión de teatro, — en la que tomó parte importante el grupo sinfónico del Liceo Castilla Marista de Burgos, magistralmente dirigido por el H. Martín Jiménez, — y una inolvidable comida de hermandad, presidida por el R. H. Valeriano Lorenzo Garrachón, Vicario General, y por el H. Provincial de Cataluña, ambos ex-juniores, rodeados por unos 80 Hermanos e invitados de honor.

Con idéntica o parecida solemnidad se celebraron en 1972 las « Bodas de Diamante », en un marco de fervor, alegría y sencillez de fraternidad marista.

 

Balance cualitativo.

Y ahora toca hacer un balance que traduzca auténticamente el resultado exacto de la obra apostólica del Juniorado marista cardones. Si por los frutos se calibra la bondad del árbol, cumple reconocer que la Obra en cuestión supone un árbol frondoso, lozano y excelente. Desde 1912 hasta 1974 han desfilado por este « plantel selecto y prolífero » más de Tres mil formados. Un centenar de HH son ya nuestros protectores en el cielo, cuatro de los cuales son las joyas más preciadas de esta casa: HH. Emilio, Fidencio, Ligorio Pedro y Miguel Lorenzo, « mártires » durante la Cruzada Española.

Frutos de primera calidad son unos 150 Hermanos Directores, cuya nomenclatura omito; dos subdirectores de 2° Noviciado: HH. Faustino Domingo Rodríguez y Eutimio Pedrosa Zapatero; dos Ecónomos Provinciales: HH. Victorino Tomé García y Martiniano Arroyo Vela; un Visitador: Agripino Calvo González (América Central); nueve Provinciales: HH. Valeriano Lorenzo Garrachón (México), Felipe García Hermoso (Sudáfrica), David Mediavilla González (A.C.), Jesús Cuadrado Calvo (Perú), Zósimo Pérez Mañueco (A.C.), Angel Pastrana Corral (A.C.), Ezequiel Vaquerín Fernández (Argentina), Eugenio Magdaleno Prieto (Argentina), Virgilio León Herrero (Cataluña); un Consejero General: Ezequiel Vaquerín, y un Consejero y Vicario General: Valeriano Lorenzo Garrachón.

 

Balance cuantitativo.

En la actualidad unos Seiscientos Hermanos « carrioneses » desempeñan su labor apostólica en 27 provincias, ubicadas en 20 naciones. Los países hispanoamericanos llevan la palma en cuanto al número. Los más favorecidos han sido Argentina, con más de un centenar, Chile, El Salvador, México, Guatemala y Perú. Los Hermanos domiciliados en Cuba antes de implantarse el gobierno de Castro, se vieron forzados a abandonar el país y a emigrar a diversas naciones de Centroamérica, después de haber visto confiscados todos los colegios.

Pero el balance más importante y objetivo de un Instituto religioso no consiste en el número de edificios ni en el número de miembros que viven un tiempo más o menos largo en el seno de la institución, sino en la suma total de los que viven su vocación de por vida.

Para darnos cuenta del grado alcanzado por el « Juniorado Ntra. Sa de Guadalupe », he aquí algunos datos indicativos: En los 20 años comprendidos entre 1948 y 1968 ingresan 1.186 júniores, que se traducen en 390 Hermanos, lo cual supone Un Hermano por cada Tres júniores, es decir, un 33% más o menos.

Otra estadística de 1955, confeccionada a base de júniores seleccionados y enviados a Italia, Argentina, Pontos, Espira de l'Agly, Colombia, Brasil y otros países, recoge el extraordinario porcentaje del 60 % sobre un total de 1.034 muchachos.

Finalmente, el balance de los 50 primeros años arroja este resultado: sobre 2.422 aspirantes, llegaron a vestir el hábito 953, de los cuales perseveraron 563, que se traduce en un 25 % de fidelidad, o lo que es lo mismo, que de cada 4 júniores floreció una vocación de Hermano.

 

Conclusión.

Visto el rumbo actual de las vocaciones, ¿qué perspectivas de perseverancia nos ofrecerá el último cuarto de siglo? No es fácil un pronóstico optimista…

Decía Don Bosco que se daba por satisfecho si de cada 30 chicos surgiera un buen sacerdote. Esto nos induce a creer que el « casi 25% » de perseverancia perpetua del Juniorado palentino de Cardón puede considerarse aún hoy como un resultado apreciable, satisfactorio y honroso para este centro, que, a pesar de las deficiencias y fallos humanos inherentes a toda obra, ha merecido el título honorífico de « Juniorado Marista Internacional por excelencia ».

H. José Ignacio Calvo (ex-junior de 1914)

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JUVENAT INTERNATIONAL DE CARRION DE LOS CONDES

(Palencia. Espagne).

L'œuvre a été fondée en 1903 dans une maison offerte par un bienfaiteur.

Elle comprend deux sections: l'école St Antoine, pour enfants pauvres, et le Juvénat N.-D. de Guadalupe ouvert en 1912 par le Fr. Filogonio Oller, homme dynamique et recruteur inlassable.

Sur les 3.000 juvénistes inscrits, sont sortis 150 directeurs, 9 provinciaux, 1 Conseiller Général (Fr. Ezéquiel Vaquerin), 1 Vicaire Général (Fr. Valeriano Lorenzo) et quelque 600 Frères qui travaillent encore dans 20 pays, tout spécialement les pays latino-américains; et une centaine de Frères qui ont persévéré dont 4 « martyrs ».

C'est presque 25% de persévérance.

Donc, il mérite bien le titre de Juvénat International par excellence.

 

INTERNATIONAL JUNIORATE OF CARRION DE LOS CONDES

(Palencia, Spain)

This establishment was founded in 1903 in a house set up by a benefactor. It has two sections: St. Anthony's school for poor children and the Juniorate of Our Lady of Guadalupe, initiated by Br. Philogone Oller, a dynamic man and an indefatigable recruiter.

Of the 3.000 boys who have been enrolled there as juniors, the house has furnished 150 directors, 9 provincials, 1 General Councillor (Br. Ezequiel Vaquerin). 1 Vicar General (Br. Valeriano Lorenzo), and some 600 Brothers still working in 20 countries, especially Latin-American countries, and approximately 100 Brothers who have died in the Institute, four of them as «martyrs ». The perseverance rate has been close to 25 %.

It deserves the name International Juniorate par excellence.

 

 

 

Al cumplir los 60 años de docencia en Chile, el H. Emeterio Santidrián, antiguo profesor de Carrión, recibe el homenaje de la ciudad de los Andes y la condecoración de la «OrSen del Ménto de Bernardo O H.ggms». El H. Emeterio, rodeado de las autoridades, en el banquete final

 

JUVENATO INTERNACIONAL DE CARRION DE LOS CONDES

(Paléncia. Espanha)

Fundado em 1903, numa casa doada por um bemfeitor. Compreende duas secções:

0 Colegio Santo Antonio, para meninos pobres, e o Juvenato N. S. de Guadalupe,

iniciado em 1912 pelo Ir. Filogönio Oller, hörnern dinámico, recrutador infatigável. Nestes 62 anos de existencia apresenta a seguinte balanco: Dos 3.000 juvenistas matriculados sairam 150 directores, 9 provinciais, 1 Conselheiro Geral (Ir. Ezequiel Vaquean). 1 Vigário Geral (Ir. Valeriano Lorenzo), e uns 600 Irmäos que trabalham atualmente em 20 países, especialmente latino-americanos, e urna centena de Irmäos que já perseveraram, entre eles, 4 « mártires ».

Quase 25 % de perseveranca, eis urna realidade que merecidamente Ihe confere o título de « Juvenato Internacional Modelar ».


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