Misión Marista

Discípulos de Marcelino Champagnat, Hermanos y Seglares, juntos en la misión, en la Iglesia y en el mundo, entre los jóvenes, especialmente los más desatendidos somos sembradores de la Buena Noticia, con un estilo peculiar marista, en la escuela, y en otros campos educativos. Miramos hacia el futuro con audacia y esperanza.

El centro de la misión de Marcelino Champagnat era “dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar”,  viendo en la educación el medio de llevar a los jóvenes a la experiencia de la fe, y de hacer de ellos “buenos cristianos y buenos ciudadanos”.

Hacemos nuestro su pensamiento de que “para educar bien a los niños hay que amarlos, y amarlos a todos por igual”.  Según este principio, las características particulares de nuestro estilo educativo son: presencia, sencillez, espíritu de familia, amor al trabajo y seguir el modelo de María. Intentamos adoptar estas actitudes y valores como nuestra forma  de inculturar el Evangelio.

Es la suma de estas cualidades y su interacción lo que da a la metodología marista su originalidad, inspirada por el Espíritu.